Hebreos 13
La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT) ›1Diversas recomendaciones. Permanezca bien arraigada la caridad fraterna.
2No os olvidéis de la hospitalidad. Por ella, algunos hospedaron a ángeles sin saberlo.
3Acordaos de los presos, como si estuvieseis en la cárcel con ellos; y de los maltratados, como si estuvieseis en un cuerpo.
4Tened todos en gran honor el matrimonio; y el lecho conyugal, que sea sin mancilla. Dios juzgará a los fornicarios y adúlteros.
5No haya avaricia en vuestras costumbres; contentaos con lo que tenéis. El ha dicho: «Jamás te dejaré ni te abandonaré.»
6Así que con toda confianza podemos decir: «Mi auxilio es el Señor. No tendré miedo. ¿Qué puede hacerme el hombre?»
7Sumisión a los jefes de la comunidad. Acordaos de vuestros pastores. Ellos os predicaron la palabra de Dios. Y, considerando el final de su conducta, imitad su fe.
8Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por siempre jamás.
9No os dejéis seducir por doctrinas nuevas y extrañas. Es mejor ir fortaleciendo el corazón con la gracia que con los alimentos, de los que ningún provecho sacaron quienes a ellos se atuvieron.
10Nosotros tenemos un altar del que no tienen derecho a comer los que sirven en el tabernáculo.
11Los cuerpos de los animales cuya sangre es introducida en el sanctasanctórum por el sumo sacerdote como sacrificio por el pecado son quemados fuera del campamento.
12Así también Jesús, para santificar por su propia sangre al pueblo, padeció la muerte fuera de la ciudad.
13Salgamos, pues, a su encuentro fuera del campamento.
14Por que no tenemos aquí ciudad permanente, sino que vamos buscando la ciudad futura.
15Por él ofrezcamos de continuo a Dios un sacrificio de alabanza, es decir, el tributo de los labios que van bendiciendo su nombre.
16No os olvidéis de la beneficencia y de la mutua asistencia. Dios se complace en tales sacrificios.
17Obedeced a vuestros pastores, y vivid sometidos a ellos. Ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta de las mismas. Haced de modo que cumplan con alegría y sin lamentaciones. De otro modo no sería provechoso para vosotros.
18Orad por nosotros. Creemos tener conciencia recta cuando queremos conducirnos bien en todas las cosas.
19Sobre todo, os ruego que lo hagáis para que cuanto antes me vea entre vosotros.
20Conclusión (13,20-21) El Dios de la paz (que sacó de entre los muertos al pastor de las ovejas, al grande, en sangre de alianza eterna, a nuestro Señor Jesús,
21os disponga en todo bien para cumplir su voluntad. El lleve a cabo en nosotros lo que es de su agrado por Jesucristo a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
22Saludos (13,22-25) Os ruego, hermanos, que acojáis benévolamente este discurso de exhortación. Cierto que os lo mando con breves palabras.
23Sabed que ha sido puesto en libertad nuestro hermano Timoteo. Con él, si viene pronto, iré a veros.
24Saludad a todos vuestros pastores y a todos los fieles. Os saludan los de Italia.
25La gracia sea con todos vosotros. Amén.