2 Corintios 8
La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT) ›1II. Colecta en favor de los pobres de Jerusalén (8,1-9,15) La generosidad de los macedonios en la colecta debe ser un ejemplo para los corintios. Os queremos dar a conocer, hermanos, la gracia de Dios que se ha manifestado en las iglesias de Macedonia.
2Pasaban por una dura prueba de escasez; y, sin embargo, su rebosante gozo y su extremada pobreza culminaron en la riqueza de su liberalidad.
3Porque según sus posibilidades, de esto soy testigo, y aun por encima de ellas, nos pedían espontáneamente,
4y con mucha insistencia, la gracia de poder participar en este servicio en pro de los fieles (de Jerusalén).
5Y fueron más allá de lo que esperábamos: Ellos mismos se pusieron a disposición, primero del Señor, y luego de nosotros, porque ésa era la voluntad de Dios.
6Ante este resultado, rogamos a Tito que, según había comenzado antes, llevase también a feliz término entre vosotros esta obra de caridad.
7Llama Pablo a la generosidad de los corintios, proponiéndoles el ejemplo de Cristo. Por lo tanto, así como sobresalís en toda clase de carismas de fe, de discursos, de ciencia, en toda obra de celo y en el amor que hemos puesto en vosotros, sobresalid también en esta obra de caridad.
8No lo digo mandando, sino movido por la solicitud de otros, y queriendo comprobar lo sincero de vuestra caridad.
9Ya conocéis el ejemplo de liberalidad y gracia de Jesucristo, Señor nuestro: Que, siendo rico, se hizo pobre por vosotros, para que os hagáis ricos con su pobreza.
10Y esto no es más que un consejo que os doy; y viene muy bien a vosotros que desde el año pasado sois los primeros, no sólo en poner manos a la obra en la colecta (ahora interrumpida), sino también en la voluntad (que todavía perdura) de llevarla a cabo.
11Acabad, pues, ahora la obra comenzada. Que su realización según vuestras posibilidades corresponda a la prontitud según vuestra conducta.
12Cuando la voluntad está pronta, con lo que tenga es bien recibida; no se mira a lo que no tiene.
13No se trata, como comprendéis, de que paséis vosotros escasez para que otros tengan holgura, sino de que haya equidad.
14En estas circunstancias, que vuestra abundancia remedie la escasez de aquéllos, y que su abundancia alivie vuestra indigencia; y así hay equidad.
15Dice a propósito la escritura: Quien hizo mucho acopio no tuvo en demasía; quien poco recogió no anduvo en escasez.
16Pablo envía delegados a Corinto para la recaudación de la colecta. Gracias doy a Dios porque ha puesto en el corazón de Tito este mismo interés por vosotros.
17Porque no sólo acogió bien nuestra invitación, sino que, solícito como el que más, por propia iniciativa se dirigió a vuestro lado.
18Junto con él os enviamos a otro hermano nuestro, que se ha ganado las alabanzas de todas las iglesias en la difusión del evangelio.
19Y no sólo esto: Por voto común de las iglesias (de Macedonia) ha sido designado para compañero de nuestros viajes en esta obra de caridad, obra que llevamos entre manos para gloria del mismo Señor y prueba de nuestra buena voluntad.
20Con esto miramos a que nadie nos critique por estas abundantes limosnas que vamos recogiendo;
21porque cuidamos de lo bueno no sólo ante Dios, sino también ante los hombres.
22Os enviamos con ellos al otro hermano nuestro, de cuyo interés y celo hemos tenido pruebas bien claras en tantas ocasiones; en ésta se ha mostrado mucho más solícito por la gran confianza que tiene con vosotros.
23Por lo que se refiere a Tito, sabéis que es mi compañero y mi colaborador en el apostolado entre vosotros; los demás hermanos nuestros son delegados de las iglesias, son gloria de Cristo.
24Así que, como lo esperan las demás iglesias, hacedles demostración de vuestra caridad; y demostradles que son verdaderas las alabanzas que de ella hicimos.