2 Corintios 2
La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT) ›1Yo he hecho el firme propósito de no ir a vosotros otra vez con pesadumbres.
2En efecto, si yo os aflijo, ¿quién me va a alegrar? Sólo vosotros. Y, ¿vais a estar vosotros afligidos por causa mía?
3Y en estos mismos términos os escribí para que, cuando fuese a vosotros, no tuviera que afligirme por aquellos mismos que deberían alegrarse. Yo tengo plena confianza en todos vosotros; sé que mi gozo es a la vez el vuestro.
4Os escribí con gran pesar y angustia de corazón, con muchas lágrimas; y no para afligiros, sino para que os dieseis cuenta del amor inmenso que os tengo.
5Perdona a un miembro de la comunidad de Corinto. El que haya causado esa aflicción, sepa que no me ha afligido a mí, sino en parte —para no exagerar— a todos vosotros.
6Sea bastante para este tal el castigo que le ha infligido la mayoría;
7tanto que ahora debéis hacer lo contrario: Perdonarle y darle ánimos; no sea que el excesivo pesar le agobie.
8Por esto os ruego que os determinéis a usar de caridad para con él.
9Y con este mismo fin os escribí para conocer experimentalmente vuestra virtud, por ver si erais obedientes en todo.
10A aquel a quien vosotros perdonáis, también perdono yo. Lo que yo he perdonado —si realmente tuve algo que perdonar— lo he hecho por amor a vosotros en presencia de Cristo.
11Así no seremos víctimas de los ardides de Satanás. Pues que no ignoramos sus propósitos.
12Da gracias a Dios por el resultado de sus viajes apostólicos. Cuando llegué a Tróade para predicar el evangelio de Cristo, no obstante encontrar una gran oportunidad para la causa del Señor,
13no tuve punto de reposo en mi espíritu, porque no encontré allí a Tito, mi hermano. Así me despedí de ellos y partí para Macedonia.
14Gracias sean dadas a Dios, que en todo tiempo nos lleva en el cortejo triunfal de Cristo; y que por medio de nosotros extiende por todas partes como un perfume el conocimiento de Cristo.
15Y así es en efecto. Somos perfume de incienso entre los que van camino de salvación y los que van camino de perdición; perfume que proviene de Cristo y es ofrecido a Dios:
16para unos somos olor que conduce indefectiblemente a la muerte; para otros somos olor que lleva en derechura a la vida. Y para tal empresa, ¿quién tiene la capacidad suficiente?
17Nosotros no somos como muchos de esos que trafican con la palabra de Dios. Nosotros hablamos en presencia de Dios por la causa de Cristo, como hablan los sinceros, como hablan los que se ajustan al querer de Dios.