2 Corintios 1
La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT) ›1Introducción (1,1-11) Salutación epistolar. Pablo, apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y el hermano Timoteo: A la iglesia de Dios que está en Corinto y a todos los fieles que están en Acaya entera:
2Gracia a vosotros y paz de parte de Dios, nuestro Padre, y de Jesucristo, el Señor.
3Acción de gracias a Dios. Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordia y Dios de todo consuelo.
4El nos da aliento en todas nuestras adversidades; y de tal modo, que por el valor que recibimos de Dios, hasta podemos nosotros mismos infundir ánimos en todos cuantos se encuentran sumergidos en toda clase de tribulación.
5En efecto, así como vienen con toda profusión sobre nosotros los padecimientos de Cristo, así también, gracias a Cristo, nos vemos inundados de consuelo y de valor.
6Si nos sentimos atribulados, es para vuestro aliento y salvación; si nos vemos animados, es para aliento vuestro, que hace que soportéis valientemente los mismos padecimientos que nosotros padecemos.
7Es firme, por otra parte, la esperanza que en vosotros ponemos; porque sabemos que, estando como estáis asociados a nuestros trabajos, estaréis también asociados a nuestro ánimo y valor.
8No quisiéramos, hermanos, que desconocieseis la tribulación que nos sobrevino en el Asia Menor. Nos vimos agobiados lo indecible, hasta no poder más; tanto que desesperábamos hasta de conservar la vida.
9Lo cierto es que en nuestro interior pensábamos que no nos quedaba otra cosa sino la muerte. Así lo permitió Dios para que no pusiésemos nuestra confianza en nosotros mismos sino en Dios, que resucita a los muertos.
10El nos libró de tan inminente peligro de vida y nos librará. Sí, en él tenemos puesta la esperanza de que nos seguirá librando.
11Ayudadnos también vosotros con vuestras oraciones. Así serán muchos los que den gracias a Dios por causa nuestra, por el beneficio que nos concedió él, gracias a las plegarias de muchos.
12I. Apología del comportamiento de Pablo con los corintios (1,12-7,16) 1.º) Pablo se justifica de los reproches que le hacen los corintios (1,12-2,17) Pablo cifra su gloria en los corintios. Esta es nuestra gloria: El testimonio de nuestra conciencia; de que a impulsos, no de una sabiduría terrena, sino de la gracia de Dios, hemos vivido entre los hombres con la simplicidad y sinceridad que nos ha dado él; y esto, en un grado mucho mayor entre vosotros.
13En verdad que no hay otra cosa en nuestras cartas sino lo que en ellas podéis leer, y ya lo conocéis por nosotros. Yo espero que llegaréis a comprender perfectamente —
14en parte ya nos habéis comprendido— que somos vuestra gloria, lo mismo que vosotros seréis la nuestra, en el día de nuestro Señor Jesús.
15Expone su primer plan de viaje a Corinto. Apoyado en esta confianza, tenía el propósito de ir primero a vosotros para que por segunda vez recibieseis esta gracia;
16luego, pasando por vosotros, ir a Macedonia; de nuevo de Macedonia volver ahí; y provisto ahí de lo necesario, dirigirme camino de Judea.
17¿Os parece que obré sin más ni más al formar este plan? ¿O que formo mis proyectos con veleidad humana, de modo que para mí el «sí, sí» sea lo mismo que «no, no»?
18Tan cierto como Dios es veraz, que nuestra palabra, a vosotros dirigida, no es «sí y no».
19Porque el Hijo de Dios, Cristo Jesús, que os hemos predicado yo, Silvano y Timoteo, no ha sido «sí y no». En él solamente ha habido y hay «sí».
20Todas las promesas hechas por Dios encuentran el «sí» en Cristo. Por eso terminamos nosotros diciendo por él a Dios «Amén» (así es), para darle gloria.
21Dios nos da fortaleza en Cristo, y con nosotros la da a vosotros; él nos ha ungido,
22y él nos ha marcado con su sello, depositando en nuestros corazones las arras, esto es, el espíritu.
23Explica Pablo por qué no fue a Corinto. Yo, por mi parte, invoco a Dios como testigo ante mi alma que sólo por consideración a vosotros no he ido ya más a Corinto.
24No porque nos enseñoreamos de vuestra iglesia, sino que colaboramos con vuestra alegría, pues pertenecéis a la iglesia.