1 Corintios 10
La Buena Noticia - Felipe de Fuenterrabía (NT) ›1Advertencias morales sacadas de la historia de Israel. No quisiera, hermanos, que ignoraseis lo siguiente: Nuestros padres estuvieron todos bajo la nube, todos atravesaron el mar Rojo,
2y todos quedaron bautizados en Moisés en la nube y en el mar.
3Todos comieron el mismo manjar «espiritual»,
4y todos bebieron la misma bebida «espiritual». (Bebían, en efecto, de la roca «espiritual» que les iba siguiendo, roca que era Cristo.)
5Pero con todo, Dios no se complació en la mayoría de ellos. Y así quedaron tendidos por el desierto.
6Estos hechos sucedieron como imágenes o tipos que se refieren a nosotros, para que no codiciemos lo malo, como aquéllos lo codiciaron.
7Ni os deis a la idolatría, como se dieron algunos de ellos, según dice la escritura: Sentóse el pueblo a comer y a beber y se levantaron a danzar.
8Ni nos entreguemos a la impureza, como se entregaron algunos de ellos, pereciendo veintitrés mil en un solo día.
9No tentemos al Señor, como algunos de ellos le tentaron, pereciendo mordidos por las serpientes.
10Ni murmuréis, como murmuraron algunos, que murieron a manos del ángel exterminador.
11Todas estas cosas les sucedieron como hechos típicos o figurativos; y fueron consignadas por escrito para amonestarnos a nosotros, para quienes ha llegado la plenitud de los tiempos mesiánicos.
12Por lo tanto, quien crea estar en pie, tenga cuidado de no caer.
13No os ha sobrevenido tentación alguna superior a las fuerzas humanas; que fiel es Dios para no permitir que seáis tentados más allá de lo que podéis. Por el contrario, él dispondrá con la misma tentación el buen resultado de poder resistirla.
14Participar en banquetes paganos es tener parte con los demonios. Prohibición enérgica de Pablo. Por lo cual, carísimos, huid de la idolatría.
15Os hablo como a personas inteligentes. Recapacitad en lo que os voy a decir.
16El cáliz bendito que consagramos, ¿no es comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es comunión del cuerpo de Cristo?
17Porque es un solo pan, somos todos un solo cuerpo; ya que todos participamos de ese único pan.
18Considerad al Israel histórico. ¿No es verdad que los que comen de las víctimas están en comunión con el Dios del altar?
19Y ¿qué concluyo de aquí? ¿Acaso que es real el sacrificio de las viandas a los ídolos? ¿O que existen los dioses falsos?
20No. Quiero decir lo siguiente: Lo que sacrifican los gentiles, lo sacrifican a los demonios, y no a Dios. Y yo no quisiera que vosotros entraseis en comunión con los demonios.
21No podéis beber el cáliz del Señor y el cáliz de los demonios. No podéis tomar parte en la mesa del Señor y en la mesa de los demonios.
22O, ¿es que queremos provocar la ira del Señor? ¿Seremos acaso más fuertes que él?
23Normas para el uso de las viandas que fueron ofrecidas a los ídolos. «Todo es lícito.» Bien; pero no todo conviene. «Todo es lícito.» Sí; pero no todo edifica.
24Nadie busque su propia utilidad sino la de los demás.
25Comed de todo cuanto se vende en el mercado, sin preguntar nada por escrúpulos de conciencia.
26Porque: Del Señor es la tierra y todo cuanto en ella se contiene.
27Si algún pagano os convida, y vosotros aceptáis, comed de todo cuanto os presenten, sin preguntar nada por escrúpulos de conciencia.
28Pero si alguno os advierte: «Esto ha sido ofrecido a los ídolos», no lo comáis, por consideración con el que os advirtió y con los escrúpulos de conciencia.
29Me refiero a la conciencia del otro, no a la tuya. Porque, ¿qué objeto tiene el que la conciencia del otro juzgue sobre mi libertad?
30Si con gracias a Dios participo en el banquete, ¿para qué ser objeto de censuras en aquello mismo que agradezco a Dios?
31Así que, ya comáis, ya bebáis, ya hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios.
32No seáis motivo de escándalo ni para judíos ni para paganos ni para la iglesia de Dios.
33Del mismo modo yo procuro agradar a todos en todo, no buscando mi propia utilidad, sino la de todos, para que sean salvos.