Salmos 6
Sagrada Biblia (Félix Torres Amat) ›16:2 Señor, no me reprendas en medio de tu saña, ni me castigues en la fuerza de tu enojo.
26:3 Ten, Señor, misericordia de mí, que estoy sin fuerzas; sáname, oh Señor, porque hasta mis huesos se han estremecido.
36:4 Y está mi alma sumamente perturbada: pero tú, Señor, ¿hasta cuándo?
46:5 Vuélvete a mí, Señor, y libra mi alma; sálvame por tu misericordia.
56:6 Porque muriendo ya no hay quien se acuerde de ti; y en el infierno, ¿quién te tributará alabanzas?
66:7 Me he consumido a fuerza de tanto gemir; todas las noches baño mi lecho con mis lágrimas; inundo con ellas el lugar de mi descanso.
76:8 Por causa de la indignación se han oscurecido mis ojos; he envejecido y quedado endeble en medio de todos mis enemigos.
86:9 Apartaos lejos de mí todos los que obráis la iniquidad; porque ha oído el Señor benignamente la voz de mi llanto.
96:10 Ha otorgado el Señor mi súplica; ha aceptado mi oración.
106:11 Avergüéncense, y queden llenos de la mayor turbación todos mis enemigos; retírense, y váyanse al momento cubiertos de ignominia.