Salmos 9
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›19:2 Te doy gracias, Señor, de todo corazón contando todas tus maravillas;
29:3 quiero festejarte y celebrarte cantando en tu honor, Altísimo.
39:4 Porque mis enemigos retrocedieron, tropezaron y perecieron en tu presencia.
49:5 Pronunciaste sentencia en mi favor, sentado en el tribunal, juez justo.
59:6 Reprendiste a los paganos, destruiste al malvado borrando su nombre para siempre.
69:7 Ellos perecieron, se acabó su recuerdo; redujiste sus ciudades a ruinas perpetuas.
79:8 El Señor reina eternamente, dispone el tribunal para juzgar.
89:9 Él juzga el mundo con justicia, sancionará a las naciones con rectitud.
99:10 El Señor es un refugio para el oprimido, un refugio en momentos de peligro;
109:11 los que reconocen tu Nombre confían en ti, porque no abandonas a los que te buscan, Señor.
119:12 Canten al Señor que reina en Sión, cuenten sus hazañas a los pueblos,
129:13 pues, el que ama a los que lloran, recuerda su lamento, no olvida el grito de los oprimidos.
139:14 ¡Ten piedad, Señor! mira mi desgracia, causada por mis enemigos, tú que me levantas del portal de la Muerte,
149:15 para que pueda proclamar tus alabanzas desde las puertas de Sión, y alegrarme con tu victoria.
159:16 Se han hundido los paganos en la fosa que hicieron, su pie quedó atrapado en la red que escondieron.
169:17 Apareció el Señor para hacer justicia, y el malvado se enredó en sus propias obras.
179:18 Vuelvan al Abismo los malvados, los paganos que olvidan a Dios;
189:19 que el indigente no será olvidado para siempre, y la esperanza de los pobres nunca se frustrará.
199:20 Levántate, Señor, no prevalezca el hombre, juzga a los paganos en tu presencia;
209:21 Infúndeles, Señor, tu terror; sepan los gentiles que sólo son hombres.