Salmos 6
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›16:2 Señor, no me reprendas airado, no me castigues encolerizado.
26:3 Piedad de mí, Señor, que estoy acabado, sana, Señor, mis huesos dislocados.
36:4 Estoy profundamente abatido y tú, Señor, ¿hasta cuándo?
46:5 Vuélvete, Señor, salva mi vida, ayúdame, por tu misericordia:
56:6 En la muerte nadie te recuerda, en el Abismo, ¿quién te dará gracias?
66:7 Estoy agotado de gemir, cada noche anego mi lecho, y empapo la cama con mi llanto;
76:8 mis ojos se nublan de pesar, envejecen con tantas angustias.
86:9 ¡Apártense de mí, malhechores, que el Señor ha escuchado mis sollozos,
96:10 el Señor ha escuchado mi súplica, el Señor ha acogido mi oración!
106:11 ¡Que se avergüencen y enloquezcan mis enemigos, retrocedan súbitamente abochornados!