Salmos 4
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›14:2 Cuando te llamo, respóndeme Dios, defensor mío; tú que en la estrechez me diste anchura, ten piedad de mí, oye mi oración.
24:3 Señores, ¿hasta cuándo ultrajarán a mi gloria, amarán la falsedad y buscarán la mentira?
34:4 Sépanlo: el Señor ha distinguido a su amigo, el Señor me oye cuando lo llamo.
44:5 Tiemblen y dejen de pecar, reflexionen en el lecho y guarden silencio;
54:6 ofrezcan sacrificios justos y confíen en el Señor.
64:7 Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará la felicidad si la luz de tu rostro, Señor, se ha alejado de nosotros?
74:8 Pero tú has puesto en mi corazón más alegría que cuando abundan el trigo y el vino.
84:9 Me acuesto en paz y en seguida me duermo, porque sólo tú, Señor, me haces vivir confiado.