Salmos 31
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›130:2 En ti me refugio, Señor: no quede yo nunca defraudado; por tu justicia ponme a salvo.
230:3 Inclina tu oído hacia mí, ven pronto a librarme, sé mi roca de refugio, mi fortaleza protectora;
330:4 tú eres mi roca y mi fortaleza: por tu Nombre guíame, condúceme;
430:5 sácame de la red que me han tendido, porque tú eres mi protector.
530:6 En tu mano encomendaba mi vida: y me libraste, Señor, Dios fiel.
630:7 Odias a quienes veneran ídolos vanos, yo en cambio confío en el Señor.
730:8 Festejaré, celebraré tu fidelidad, pues te fijaste en mi sufrimiento, reparaste en mi angustia.
830:9 No me entregaste en poder del enemigo, afianzaste mis pies en terreno espacioso.
930:10 Piedad, Señor, estoy angustiado: se consumen de pena mis ojos, mi garganta y mis entrañas;
1030:11 mi vida se gasta en la tristeza, mis años se van en gemidos, por mi culpa decae mi vigor y se consumen mis huesos.
1130:12 Soy la burla de todos mis enemigos, el asco de mis vecinos, el espanto de mis conocidos: me ven por la calle y escapan de mí.
1230:13 Me han olvidado como a un cadáver inerte, soy como un cacharro inútil.
1330:14 Oigo calumnias de la turba, –terror por doquier– mientras, a una, se confabulan contra mí y traman quitarme la vida.
1430:15 Pero yo confío en ti, Señor, digo: Tú eres mi Dios.
1530:16 En tu mano está mi destino: líbrame de los enemigos que me persiguen.
1630:17 Brille tu rostro sobre tu siervo, sálvame por tu amor.
1730:18 Señor, que no fracase por haberte invocado; que fracasen los malvados y bajen llorando al Abismo.
1830:19 Enmudezcan los labios mentirosos que dicen insolencias contra el justo con soberbia y desprecio.
1930:20 ¡Qué grande es tu bondad, Señor! La reservas para tus fieles y ante todos la muestras a quienes se acogen a ti.
2030:21 En tu escondite personal los escondes de las intrigas de los hombres, los ocultas en tu tienda de lenguas murmuradoras.
2130:22 Bendito el Señor, que me ha mostrado su ternura desde la ciudad fortificada.
2230:23 ¡Y yo que decía a la ligera: me has echado de tu presencia!, pero tú escuchaste mi súplica cuando te pedí auxilio.
2330:24 Amen al Señor, todos sus fieles, que el Señor guarda a sus fieles, pero castiga con creces a los orgullosos.
2430:25 ¡Sean fuertes y valientes los que esperan en el Señor!