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Jeremías 48

La Biblia de Nuestro Pueblo (1995)

1A Moab así dice el Señor Todopoderoso, Dios de Israel: ¡Ay de Nebo, arrasada; de Quiriataín, derrotada y conquistada! ¡De la Ensalzada, derrotada y deshecha!

2Ya no existe la fama de Moab. En Jesbón planeaban contra ella. ¡Vamos a destruirla como nación! Madmena, enmudeces perseguida por la espada.

3Oigan gritos en Joronain: gran desastre y quebranto:

4quebrantada está Moab, que se oigan sus gritos en Seír.

5Por la cuesta de Lujit subían llorando, por la bajada de Joronain se oyen gritos desgarradores.

6Huyan, salven la vida, como asnos del desierto.

7Por confiarte de tus obras y tesoros, también tú serás conquistada; Camós marchará al destierro con sus sacerdotes y dignatarios.

8Vendrá el devastador a cada pueblo: ni uno se librará; quedará desolado el valle y destruida la llanura –lo ha dicho el Señor–.

9sus pueblos quedarán desiertos por falta de habitantes.

10¡Maldito quien ejecute con negligencia el encargo del Señor! ¡Maldito quien retenga su espada de la sangre!

11Moab reposó desde joven, tranquila como vino dejado en reposo: no la trasvasaron de una vasija a otra, no fue al destierro; así conservó su gusto y no alteró su aroma.

12Pero llegará un tiempo –oráculo del Señor– en que despacharé tinajeros que la trasvasen: vaciarán las vasijas, romperán los cacharros.

13Y Camós defraudará a Moab, como le pasó a Israel con Betel, en quien confiaba.

14¿Cómo presumían de valientes, de soldados aguerridos?

15Avanza el destructor de Moab y sus pueblos, la flor de sus soldados baja al matadero –oráculo del Rey que se llama Señor Todopoderoso–.

16Se acerca la catástrofe de Moab, su desgracia se apresura:

17llórenla, todos sus vecinos, y los que respetan su fama. Digan: ¡Ay, cómo se ha quebrado el bastón del poder, el cetro de majestad!

18Baja de tu pedestal, siéntate en el suelo reseco, población de Dibón, porque avanza contra ti el devastador de Moab, para derruir tus fortalezas;

19y tú, población de Aroer, ponte en el camino y vigila, pregunta al fugitivo evadido: ¿Qué ha pasado?

20Que está derrotada y deshecha Moab: giman y griten, anuncien en el Arnón que está arrasada Moab;

21que han ejecutado la sentencia contra la meseta: Jolón, Yahas, Mepaat,

22Dibón, Nebo, Bet-Diblataym,

23Quiriataín, Bet-Gamul, Bet-Maón,

24Quiriot, Bosra, contra todos los poblados de Moab, cercanos y lejanos.

25Han destruido el poder de Moab, le han roto el brazo –oráculo del Señor–.

26Emborráchenla, porque desafió al Señor; Moab se revolcará en su vómito, y se burlarán de ella.

27¿No te burlaste tú de Israel como de uno sorprendido entre ladrones? ¿No hacías muecas cuando hablabas de ella?

28Abandonen las ciudades, habiten entre peñas, vecinos de Moab, como palomas que anidan en la pared de una cueva.

29Nos hemos enterado de la soberbia de Moab, de su orgullo desmedido, de su soberbia, vanidad, presunción y engreimiento.

30Yo conozco su arrogancia –oráculo del Señor–, sus vanas habladurías, sus acciones desatinadas.

31Por eso voy a lamentarme por Moab, a gritar por todo Moab,

32a sollozar por Quiriat Jeser; a llorar por ti, viña de Sinmá, más que lloré por Yazer. Tus sarmientos se extendían hasta el mar y llegaban hasta Yazer: sobre tu cosecha y tu vendimia cayó el devastador;

33cesaron el gozo y la alegría en las huertos de Moab. Acabé con el vino de tus lagares, y ya no pisarán entonando coplas y más coplas.

34El grito de Jesbón llega hasta Elalé y Yahas, las voces se oyen en Soar, Joronain y Eglat Salisiya, porque hasta la Fuente de Nimrín se ha secado.

35Acabaré en Moab con los que suben a los santuarios a ofrecer incienso a sus dioses –oráculo del Señor–.

36Por eso mi corazón gime con voz de flauta por Moab, mi corazón gime con voz de flauta por Quiriat Jeser, porque han perdido todo lo ahorrado.

37Todas las cabezas están calvas y las barbas rapadas, llevan cortaduras en los brazos y un sayal a la cintura;

38en las azoteas y calles de Moab hay luto unánime, porque he quebrado a Moab como cántaro inútil –oráculo del Señor–.

39Giman: ¡Ay, Moab!, deshecha volvió la espalda; ¡qué vergüenza, Moab!, hecha la burla y el espanto de todos sus vecinos.

40Así dice el Señor: Mírenlo lanzarse como un águila abriendo las alas sobre Moab:

41las ciudades han sido conquistadas, las fortalezas tomadas. Aquel día se sentirán los soldados de Moab como mujer en parto.

42Moab dejará de ser nación, porque desafió al Señor.

43¡Pánico, fosa y trampa contra ti, población de Moab! –oráculo del Señor–:

44el que se libra del pánico cae en la fosa, al que se alza de la fosa lo atrapa la trampa; porque hago que le llegue a Moab el año de rendir cuentas –oráculo del Señor–.

45Al amparo de Jesbón se detienen sin fuerzas los fugitivos: ha salido un fuego de Jesbón, una llama de Sijón que devora las sienes de Moab y el cráneo de los saonitas.

46¡Ay de ti, Moab; estás perdido, pueblo de Camós! Tus hijos van deportados, tus hijas marchan al destierro.

47Al cabo de los años cambiaré la suerte de Moab –oráculo del Señor–. Fin de la sentencia de Moab.

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