Ezequiel 27
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Me dirigió la palabra el Señor:
2–Y tú, Hijo de hombre, entona una lamentación a Tiro.
3Di: ¡Oh Tiro, princesa de los puertos, mercado de innumerables pueblos costeros!, esto dice el Señor: Tiro, tú decías: Soy la belleza acabada.
4Tu territorio era el corazón del mar, los que te hicieron modelaron a la perfección tu belleza;
5con abetos de Senir armaron todo tu maderaje; escogieron un cedro del Líbano para erigir tu mástil;
6con robles de Basán fabricaron tus remos; tu cubierta es de madera de cedro de las costas de Chipre, incrustado de marfil;
7tus velas, de lino bordado de Egipto, eran tu estandarte; tu toldo era de color violeta y rojo de las costas de Elisa.
8Príncipes de Sidón y Arvad eran tus remeros, sabios de Tiro eran tus timoneles;
9ancianos y sabios de Biblos reparaban tus desperfectos; todas las naves del mar y sus marineros comerciaban contigo;
10tenías alistados en tu ejército guerreros persas, lidios y libios; escudo y casco colgaban en ti, te engalanaban con ellos.
11Los de Arvad y Jelec estaban en tus murallas, los de Gamad en tus torres; en tus murallas colgaron sus escudos, dando remate a tu belleza.
12Tarsis comerciaba contigo, por tu opulento comercio: plata, hierro, estaño y plomo te daba a cambio.
13Grecia, Tubal y Mosoc comerciaban contigo; con esclavos y objetos de bronce te pagaban.
14Los de Bet-Togarma te daban a cambio caballos de tiro y de carrera y mulos.
15Los de Rodas comerciaban contigo; muchos pueblos costeros negociaban contigo en colmillos de marfil y madera de ébano.
16Aram negociaba contigo por la abundancia de tus productos: entregaba piedras preciosas, púrpura, bordados, hilo, corales y rubíes a cambio de tus mercancías.
17Judá y la tierra de Israel comerciaban contigo; con trigo de Menit, rosquillas, miel, aceite y bálsamo te pagaban.
18Damasco acudía a tu mercado por la multitud de tus productos, por tu opulento comercio con vino de Jelbón y lana de Sajar.
19De Izal traían a tu feria hierro forjado, canela y caña aromada como pago.
20Dedán comerciaba contigo con sillas de montar.
21Arabia y los príncipes de Cadar negociaban contigo; en borregos, carneros y chivos negociaban.
22Los mercaderes de Sabá y Ramá comerciaban contigo; te daban a cambio los mejores perfumes, piedras preciosas y oro.
23Jarrán, Canné y Edén, Asiria y Kilmad comerciaban contigo;
24comerciaban contigo en objetos primorosos, mantos de terciopelo con adornos, tejidos preciosos, cuerdas sólidamente trenzadas; en esto comerciaban contigo.
25Naves de Tarsis transportaban tus mercancías; te llenaste y pesabas demasiado en el corazón del mar;
26tus remeros te condujeron a aguas profundas; viento del este te destrozó en el corazón del mar;
27tu riqueza, tu comercio, tus mercancías, tus marineros y tus pilotos, los que reparan tus averías y tus mercaderes y tus guerreros, toda la tripulación de a bordo, naufragarán en el corazón del mar, el día de tu naufragio.
28Al grito de auxilio de tus pilotos retumbará el espacio;
29saltarán de sus naves cuantos empuñan remo, marineros y capitanes, para quedarse en tierra.
30Se escucharán sus gritos, gimiendo amargamente por ti; se echarán ceniza en la cabeza, se revolcarán en el polvo.
31Se raparán por ti, se vestirán el sayal; llorarán por ti amargamente con duelo amargo.
32Te entonarán un canto fúnebre, te cantarán lamentos: ¿Quién como Tiro, sumergida en el seno del mar?
33Al desembarcar tus mercancías hartabas a muchos pueblos; con tu opulento comercio enriquecías a reyes de la tierra.
34Ahora estás destrozada en los mares, en lo hondo del mar; cargamento y tripulación naufragaron a bordo.
35Los habitantes de las costas se espantan de ti, y sus reyes están aterrados, con el rostro descompuesto.
36Los mercaderes de los pueblos silban por ti; ¡siniestro desenlace!, dejarás de existir para siempre.