Eclesiástico (Sirácide) 36
La Biblia de Nuestro Pueblo (1995) ›1Sálvanos, Dios del universo,
2infunde tu terror a todas las naciones;
3amenaza con tu mano al pueblo extranjero para que sienta tu poder.
4Como les mostraste tu santidad al castigarnos, muéstranos así tu gloria castigándolos a ellos;
5para que sepan, como nosotros lo sabemos, que no hay Dios fuera de ti.
6Renueva los prodigios, repite los portentos;
7exalta tu mano, robustece tu brazo;
8despierta la ira, derrama tu enojo;
9destruye al agresor, dispersa al enemigo;
10apresura la hora y acuérdate del juramento, pues ¿quién podrá decirte: qué haces?
11Que un fuego vengador devore a los que escapan, que los opresores de tu pueblo vayan a la ruina.
12Aplasta la cabeza de los jefes enemigos que dicen: Nadie más que nosotros.
13Reúne a todas las tribus de Jacob
14y dales su herencia como antiguamente.
15Ten compasión del pueblo que lleva tu Nombre; de Israel, a quien nombraste tu primogénito; 18 ten compasión de tu ciudad santa, de Jerusalén, lugar de tu residencia. 19 Llena a Sión de tu majestad, y tu templo de tu gloria. 20 Con tus obras antiguas muéstrales tu favor, cumple las profecías pronunciadas en tu Nombre, 21 recompensa a los que esperan en ti y demuestra que tus profetas dijeron la verdad, 22 escucha la súplica de tus servidores por amor a tu pueblo y reconozcan los confines del mundo que tú eres Dios eterno. El estómago recibe cualquier comida, pero hay comidas más sabrosas que otras; 24 el paladar distingue los manjares, la mente distingue las mentiras; 25 el malintencionado provoca desgracias, el experimentado las retorcerá contra él. 26 La mujer acepta cualquier marido, pero unas jóvenes son más bellas que otras. 27 La belleza de la mujer ilumina el rostro y sobrepasa todo lo deseable; 28 si además habla acariciando, su marido no es un mortal; 29 tomar mujer es la mejor fortuna: auxilio y defensa, columna y apoyo. 30 Viña sin tapia será saqueada, hombre sin mujer andará vagabundo; 31¿quién se fía de una banda armada que va de ciudad en ciudad?, así el hombre sin nido, que se acuesta donde lo alcanza la noche.