Salmos 38
Straubinger2014 ›1Salmo 37 (38) Salmo de David. Para recuerdo . [[2]] Yahvé, no me arguyas en tu ira, ni me castigues en tu furor.
2[[3]] Mira que tengo clavadas tus flechas, y tu mano ha caído sobre mí.
3[[4]] A causa de tu indignación no hay en mi carne parte sana, ni un hueso tengo intacto, por culpa de mi pecado.
4[[5]] Es que mis iniquidades pasan sobre mi cabeza, me aplasta el peso de su carga.
5[[6]] Mis llagas hieden y supuran, por culpa de mi insensatez.
6[[7]] Inclinado, encorvado hasta el extremo, en mi tristeza ando todo el día sin rumbo;
7[[8]] mis entrañas se abrasan de dolor, no queda nada sano en mi cuerpo.
8[[9]] Languidezco abrumado; los gemidos de mi corazón me hacen rugir.
9[[10]] Señor, a tu vista están todos mis suspiros, y mis gemidos no se te ocultan.
10[[11]] Palpita fuertemente mi corazón; las fuerzas me abandonan, y aún me falta la luz de mis ojos.
11[[12]] Mis amigos y compañeros se han apartado de mis llagas, y mis allegados se mantienen, a distancia.
12[[13]] Me tienden lazos los que atentan contra mi vida; los que buscan mi perdición hablan de amenazas y forman todo el día designios aviesos.
13[[14]] Yo entretanto, como sordo, no escucho; y soy como mudo que no abre sus labios.
14[[15]] Me he hecho semejante a un hombre que no oye y que no tiene respuesta en su boca;
15[[16]] porque confío en Ti, oh Yahvé, Tú responderás, Señor Dios mío.
16[[17]] Yo he dicho en efecto: “No se alegren a costa mía, y no se ensoberbezcan contra mí al vacilar mi pie.”
17[[18]] Pues me encuentro a punto de caer, y tengo siempre delante mi flaqueza,
18[[19]] dado que confieso mi culpa y estoy lleno de turbación por mi delito;
19[[20]] en tanto que son poderosos los que injustamente me hacen guerra, y muchos los que me odian sin causa.
20[[21]] Y los que devuelven mal por bien me hostilizan, porque me empeño en lo bueno.
21[[22]] No me abandones, oh Yahvé; Dios mío, no quieras estar lejos de mí.
22[[23]] Apresúrate a socorrerme, Yahvé, salvación mía.