Lucas 21
Santa Biblia Martín Nieto ›1Levantando la vista, vio a unos ricos que echaban sus ofrendas en las arcas del tesoro.
2Vio también que una viuda echaba unos céntimos,
3y dijo: "Os aseguro que esta pobre viuda ha echado más que todos los demás;
4porque esos otros han echado de lo que les sobra, pero ella ha echado de su pobreza todo lo que tenía para vivir".
5Como algunos decían que el templo era muy bello por sus piedras tan hermosas y por los exvotos, dijo:
6"Llegará un día en que de eso que veis no quedará piedra sobre piedra. Todo será destruido".
7Y le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo sucederá eso y cuál será la señal de que estas cosas van a cumplirse?".
8Él contestó: "Mirad que no os engañen, porque vendrán muchos en mi nombre diciendo: "Yo soy el mesías" y "El tiempo ha llegado". No los sigáis.
9Cuando oigáis hablar de guerras y de revoluciones, no os alarméis, porque es necesario que eso suceda; pero todavía no será el fin".
10Y continuó diciendo: "Se levantarán pueblos contra pueblos y reinos contra reinos;
11habrá grandes terremotos, hambre y peste en diversos lugares, sucesos espantosos y grandes señales en el cielo.
12Pero antes de todo esto, os echarán mano, os perseguirán, os llevarán a las sinagogas y a las cárceles y os harán comparecer ante los reyes y los gobernadores por causa mía.
13Esto os servirá para dar testimonio.
14No os preocupéis de vuestra defensa,
15pues yo os daré un lenguaje y una sabiduría que no podrán resistir ni contradecir todos vuestros adversarios.
16Hasta vuestros padres, hermanos, parientes y amigos os entregarán, e incluso harán que maten a algunos de vosotros.
17Todos os odiarán por causa mía.
18Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.
19Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras vidas".
20"Cuando veáis a Jerusalén cercada por ejércitos, sabed que se aproxima su destrucción.
21Entonces los que estén en Judea que huyan a los montes, los que estén dentro de la ciudad que se alejen y los que estén en el campo que no entren en la ciudad.
22Serán días de castigo, en los que se cumplirá todo lo que está escrito.
23¡Ay de las que estén encinta y criando en aquellos días! Porque habrá una grande angustia sobre la tierra y un gran castigo contra este pueblo.
24Caerán al filo de la espada, irán prisioneros a todas las naciones y Jerusalén será pisoteada por los paganos hasta que llegue a su fin el tiempo de los paganos".
25"Habrá señales en el sol, en la luna y en los astros; las naciones estarán angustiadas en la tierra y enloquecidas por el estruendo del mar y de las olas;
26los hombres, muertos de terror y de ansiedad por lo que se le echa encima al mundo, pues las columnas de los cielos se tambalearán.
27Entonces verán al hijo del hombre venir en una nube con gran poder y majestad.
28Cuando comiencen a suceder estas cosas, tened ánimo y levantad la cabeza, porque se acerca vuestra liberación".
29Les puso un ejemplo: "Mirad la higuera y todos los árboles:
30cuando echan hojas, conocéis que el verano se acerca.
31Así también vosotros, cuando veáis todo esto, sabed que el reino de Dios está cerca.
32Os aseguro que no pasará esta generación antes de que suceda todo esto.
33El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
34"Cuidad de que vuestros corazones no se emboten por el vicio, la borrachera y las preocupaciones de la vida, y caiga de improviso sobre vosotros este día
35como un lazo, porque así vendrá ese día sobre todos los habitantes de la tierra.
36Estad alerta y orad en todo momento para que podáis libraros de todo lo que ha de venir y presentaros ante el hijo del hombre".
37Por el día enseñaba en el templo y las noches salía a pasarlas en el monte de los Olivos.
38Y todo el pueblo madrugaba para acudir al templo a oírlo.