Sofonías 2
Biblia del Peregrino (1993) ›1¡Amontonaos bien, pueblo despreciable!,
2antes que os arrebaten como tamo volandero, antes que os alcance el incendio de la ira del Señor, antes que os alcance el día de la ira del Señor.
3Buscad al Señor, los humildes que cumplís sus mandatos: buscad la justicia, buscad la humildad, para tener un refugio el día de la ira del Señor.
4Gaza quedará abandonada; Ascalón, devastada; Asdod, repudiada al mediodía; Ecrón, arrancada.
5¡Ay de los que habitan en la costa, pueblo cretense! la Palabra del Señor va por vosotros: Canaán, tierra filistea, te dejaré totalmente despoblada,
6el litoral se convertirá en dehesas, prados de pastores, rediles de ovejas,
7El litorial será lote del resto de los judíos que pastarán allí y al atardecer se recogerán en las casas de Ascalón, cuando el Señor, su Dios, los visite para cambiar su suerte.
8He oído las injurias de Moab, los insultos de los amonitas: injuriaban a mi pueblo; invadían su territorio;
9por eso ¡juro por mi vida! oráculo del Señor Todopoderoso, Dios de Israel, Moab será como Sodoma, Amón como Gomorra: campo de ortigas, mina de sal, desierto perenne. El resto de mi pueblo los saqueará, sus supervivientes serán sus dueños.
10Ésa será la paga de su arrogancia, de sus insultos despectivos, contra el pueblo del Señor Todopoderoso;
11terrible se les mostrará el Señor cuando deje macilentos a todos los dioses de la tierra; entonces le rendirán homenaje desde sus puestos las islas de los paganos.
12También vosotros, nubios, caeréis atravesados por mi espada.
13Extenderá su mano hacia el norte y exterminará a Asiria, dejará a Nínive desolada, hecha un erial, un desierto:
14en su recinto se tenderán manadas de fieras de toda especie, lechuzas y erizos pernoctan en los capiteles, resuena su canto en las ventanas, el umbral queda destrozado, las maderas de cedro desnudas.
15Ésta es la ciudad bullanguera que vivía confiada, que pensaba: Yo y nadie más, quedó reducida a escombros, a madriguera de fieras; los que pasan junto a ella silban y agitan la mano.