Salmos 8
Biblia del Peregrino (1993) ›1Al maestro de coro, con la melodía de Gat. Salmo de David.
2¡Señor dueño nuestro, qué ilustre es tu nombre en toda la tierra! Quiero servir a tu majestad celeste
3con la boca de chiquillos y criaturas. Has cimentado un baluarte frente a tus adversarios para reprimir al enemigo vengativo.
4Cuando contemplo tu cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has dispuesto,
5¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, el hijo de Adán para que te ocupes de él?
6Lo has hecho poco menos que un dios, de gloria y honor los has coronado,
7le has dado el mando sobre las obras de tus manos; todo lo has sometido bajo sus pies:
8ovejas y toros en masa también las bestias salvajes,
9aves del aire, peces del mar que trazan sendas por los mares.
10Señor, dueño nuestro, ¡qué ilustre es tu nombre en toda la tierra!