Salmos 57
Biblia del Peregrino (1993) ›1Al director de coro: “No destruyas”. De David. Título: Cuando huyó de Saúl en la cueva.
2Piedad, oh Dios, piedad, que yo me refugio en ti; a la sombra de tus alas me refugio hasta que pase la calamidad.
3Invoco al Dios Altísimo, a Dios que me completa sus favores.
4Que envíe desde el cielo a salvarme frustrando la avidez de mis contrarios; que envíe Dios su lealtad y fidelidad.
5Y yo me tengo que acostar entre leones que abrasan seres humanos; sus dientes son lanzas y flechas, su lengua una espada afilada.
6¡Alzate sobre el cielo, oh Dios, y llene la tierra tu gloria!
7Han tendido una red a mis pasos, me doblan el cuello; me han cavado delante una fosa, y han caído en ella.
8Mi corazón está firme, oh Dios, mi corazón está firme: cantaré y tañeré.
9¡Despierta, honor mío! ¡Despertad, cítara y arpa! Despertaré a la aurora.
10Te daré gracias ante los pueblos, Señor, tañeré para ti ante las naciones:
11por tu lealtad, que llega hasta el cielo, por tu fidelidad, que alcanza las nubes.
12¡Alzate sobre el cielo, oh Dios, y llene la tierra tu gloria!