Salmos 50
Biblia del Peregrino (1993) ›1Salmo de Asaf. El Dios de dioses, el Señor habla: convoca la tierra de oriente a occidente.
2Desde Sión, dechado de belleza, Dios resplandece;
3viene nuestro Dios y no callará. Lo precede fuego voraz, lo rodea tempestad violenta.
4Desde lo alto convoca cielo y tierra para el pleito con su pueblo:
5Congregadme a mis vasallos que sellaron mi pacto con un sacrificio.
6Proclame el cielo su inocencia: Dios en persona viene al juicio.
7Escucha, pueblo mío, que voy a hablar, Israel, doy testimonio contra ti; yo soy Dios, tu Dios.
8No te reprocho por tus sacrificios pues a diario tengo presentes tus holocaustos.
9No me llevaré un novillo de tu casa ni machos cabríos de tus rebaños,
10pues son míos todos los animales salvajes, bestias a millares en mis montañas;
11conozco todas las aves del cielo, tengo a mano las alimañas del campo.
12Si tuviera hambre, no te lo diría, pues el orbe y cuanto encierra es mío.
13¿Comeré yo carne de toros, beberé sangre de machos cabríos?
14Sacrifica a Dios tu confesión; después cumple tus votos al Altísimo;
15invócame en el peligro, te libraré y tú me darás gloria.
16Al pecador le dice Dios: ¿Por qué recitas mis preceptos y tienes en la boca mi alianza,
17tú que detestas la corrección y te echas a la espalda mis mandatos?
18Cuando ves un ladrón, corres con él, eres del partido de los adúlteros,
19sueltas la boca para el mal, tu lengua urde engaños,
20te sientas a murmurar de tu hermano infamas al hijo de tu madre.
21Esto haces, ¿y me voy a callar? ¿Crees que soy como tú? Te acusaré, te lo echaré en cara.
22Atención, los que olvidáis a Dios, no sea que os destroce sin remedio.
23El que ofrece como sacrificio la confesión me glorifica;
24al que enmienda su conducta lo haré gozar de la salvación de Dios.