Proverbios 27
Biblia del Peregrino (1993) ›1No te gloríes del mañana, no sabes lo que engendra el día.
2Que te alabe el extraño, y no tu boca; el desconocido, y no tus labios.
3Peso de piedra, carga de arena: más pesado el mal genio del necio.
4Cruel es la cólera, arrolladora la ira, pero, ¿quién resistirá a los celos?
5Más vale reprensión abierta que amistad encubierta.
6Leal es el golpe del amigo, falaz el beso del enemigo.
7Estómago harto pisotea el panal, a estómago hambriento lo amargo le es dulce.
8Pájaro escapado del nido es el vagabundo lejos de su hogar.
9Perfume e incienso alegran el corazón, el consejo del amigo endulza el ánimo.
10No abandones al amigo tuyo y de tu padre, y en la desgracia no vayas a casa de tu hermano. Más vale vecino cerca que hermano lejos.
11Ten juicio, hijo mío; dame esa alegría, y podré replicar a quien me afrenta.
12El sagaz ve el peligro y se esconde, el incauto sigue adelante y lo paga.
13Toma la ropa de quien salió fiador por un desconocido y quedó empeñado por un extraño.
14Quien saluda al vecino de madrugada y a voces es como si lo maldijera.
15Gotera continua en día de chaparrón y mujer pendenciera hacen pareja:
16quien la sujeta, sujeta el viento y recoge aceite en la diestra.
17El hierro afila al hierro, el hombre el perfil de su prójimo.
18Quien guarda una higuera comerá higos, quien custodia a su amo recibirá honores.
19Como el rostro se refleja en el agua, así el hombre en su conciencia.
20Infierno y Abismo son insaciables, insaciables son los ojos del hombre.
21La plata en el horno, el oro en el crisol, y el hombre en la boca que lo alaba.
22Aunque machaques al necio con la mano del almirez, no le quitarás su necedad.
23Observa bien el aspecto de tus ovejas y fíjate en tus rebaños;
24porque la fortuna no dura siempre ni la corona de edad en edad.
25Apunta la hierba, asoma el césped, se recoge el pasto de los montes;
26tus ovejas te dan vestido, los cabritos el precio de un campo,
27las cabras leche para alimentaros tú y tu familia y para mantener a tus criadas.