Judit 15
Biblia del Peregrino (1993) ›1Cuando lo oyeron los soldados que estaban en las tiendas, quedaron espantados ante lo ocurrido.
2Les entró el pánico, y sin esperar uno al otro, huyeron todos por los caminos de la llanura y de la sierra, en una desbandada general.
3Los acampados en la sierra, en torno a Betulia, se dieron también a la fuga. Entonces todos los soldados israelitas se lanzaron sobre ellos.
4Ozías despachó mensajeros a Bebay, Joba, Cola y por todo Israel, para comunicar lo sucedido y pedir que se lanzasen todos contra el enemigo y lo destrozasen.
5Al enterarse los israelitas, todos a una cayeron sobre los asirios, machacándolos hasta Joba. Se juntaron también los de Jerusalén y todos los de la sierra, informados de lo ocurrido en el campamento enemigo. Además, los de Galaad y Galilea los atacaron por los flancos, causándoles grandes pérdidas, hasta más allá de Damasco y su región.
6Los que quedaron en Betulia se lanzaron sobre el campamento asirio y lo devastaron, consiguiendo un inmenso botín.
7Al volver de la matanza, los israelitas se apoderaron de lo que quedaba; incluso la gente de los poblados y granjas de la sierra y de la llanura se llevó muchos despojos; así que hubo un botín enorme.
8El sumo sacerdote, Joaquín, y el consejo de ancianos de Israel que habitaban en Jerusalén fueron a contemplar los prodigios de Dios en favor de Israel y a ver y a saludar a Judit.
9Cuando llegaron a su casa, todos a una voz la felicitaron: Tú eres la gloria de Jerusalén, tú eres el honor de Israel, tú eres el orgullo de nuestra raza.
10Con tu mano lo hiciste, bienhechora de Israel, y Dios se ha complacido. Que Dios omnipotente te bendiga por siempre jamás. Y todos aclamaron: ¡Así sea!
11El saqueo del campamento duró treinta días. A Judit le asignaron la tienda de Holofernes con toda su vajilla de plata, los divanes, las vasijas y el mobiliario. Judit tomó esas cosas, cargó su mula; luego enganchó los carros y lo amontonó todo encima.
12Todas las israelitas corrieron a verla y felicitarla. Algunas organizaron una danza en su honor. Judit tomó ramos y los repartió a sus compañeras,
13que se coronaron como ella con hojas de olivo. Judit, a la cabeza de toda la gente, dirigía la danza de las mujeres. Seguían todos los israelitas, armados, llevando coronas y cantando himnos.
14En medio de todos los israelitas, Judit entonó este canto de acción de gracias, coreado por todo el pueblo: