Job 5
Biblia del Peregrino (1993) ›1Grita, a ver si alguien te responde; ¿a qué ángel recurrirás?
2Porque el despecho mata al insensato y la pasión da muerte al imprudente.
3Yo vi un insensato echar raíces y al momento se secó su dehesa,
4a sus hijos sin poder salvarse, atropellados sin defensa ante los jueces,
5sus cosechas las devoró el hambriento, sus posesiones las arrebató el famélico y el sediento se sorbió su hacienda.
6No nace del barro la miseria, la fatiga no germina de la tierra:
7es el hombre quien nace para la fatiga, como las chispas para alzar el vuelo.
8Yo que tú acudiría a Dios para poner mi causa en sus manos.
9Él hace prodigios incomprensibles, maravillas sin cuento:
10da lluvia a la tierra, riega los campos,
11levanta a los humildes, da refugio seguro a los abatidos,
12malogra los planes del astuto para que fracasen sus manejos,
13enreda en sus mallas al artero y hace abortar las intrigas del taimado;
14así, en pleno día, van a dar en las tinieblas, a plena luz van a tientas como de noche.
15Así Dios salva al pobre de la lengua afilada, de la mano violenta;
16da esperanza al desvalido y la maldad le cierra la boca.
17Dichoso el hombre a quien Dios corrige: no rechaces el escarmiento del Todopoderoso,
18porque él hiere y venda la herida, golpea y cura con su mano;
19de seis peligros te salva y al séptimo no sufrirás ningún mal;
20en tiempo de hambre te librará de la muerte y en la batalla, de la espada;
21te esconderá del látigo de la lengua y cuando llegue el desastre, no temerás;
22de demonios y carestías te reirás, no temerás a las fieras,
23harás pacto con los espíritus del campo y tendrás paz con las fieras,
24disfrutarás de la paz de tu tienda y al recorrer tu dehesa nada echarás de menos;
25verás una descendencia numerosa y a tus retoños como hierba del campo;
26bajarás a la tumba sin achaques, como una gavilla en sazón.
27Todo esto lo hemos indagado y es cierto: escúchalo y aplícatelo.