Isaías 36
Biblia del Peregrino (1993) ›1El año catorce del reinado de Ezequías, Senaquerib, rey de Asiria, subió contra las ciudades fortificadas de Judá y las conquistó.
2Desde Laquis el rey de Asiria despachó al copero mayor para que fuera con un fuerte destacamento a Jerusalén, al rey Ezequías. El copero mayor se detuvo ante el canal de la Alberca de Arriba, junto a la calzada del Campo del Batanero.
3Salieron a recibirlo Eliacín, hijo de Jelcías, mayordomo de palacio; Sobná, el secretario, y Yoaj, el canciller, hijo de Asaf.
4El copero mayor les dijo: Decid a Ezequías: Así dice el emperador, el rey de Asiria: ¿En qué fundas tu confianza?
5Tú piensas que la estrategia y la valentía militares son cuestión de palabras. ¿En quién confías para rebelarte contra mí?
6¿Te fías de ese bastón de caña quebrada que es Egipto? Al que se apoya en él se le clava en la mano y se la atraviesa. Eso es el faraón para los que confían en él.
7Y si me replicas: Confiamos en el Señor, nuestro Dios, ¿no es éste el Dios cuyas ermitas y altares ha suprimido Ezequías, exigiendo a Judá y a Jerusalén que se postren solamente ante ese altar?
8Por tanto, haz una apuesta con mi señor, el rey de Asiria, y te daré dos mil caballos, si es que tienes quien los monte.
9¿Cómo te atreves a desairar a uno de los últimos siervos de mi señor, el rey de Asiria, confiando en que Egipto te proporcionará carros y jinetes?
10¿Te crees que he subido a devastar este país sin contar con el Señor? Fue el Señor quien me dijo que subiera a devastar este país.
11Eliacín, Sobná y Yoaj dijeron al copero mayor: Por favor, háblanos en arameo, que lo entendemos; no nos hables en hebreo ante la gente que está en las murallas.
12Pero el copero les replicó: ¿Crees que mi señor me ha enviado para que les comunique sólo a ti y a tu señor este mensaje? También es para los hombres que están en la muralla, y que con vosotros habrán de comer su excremento y beber su orina.
13E irguiéndose el copero mayor, gritó bien fuerte en hebreo: Escuchad las palabras del emperador, rey de Asiria:
14Así dice el rey: que no os engañe Ezequías, porque no podrá libraros.
15Que Ezequías no os haga confiar en el Señor, diciendo: El Señor nos librará y no entregará esta ciudad al rey de Asiria.
16No hagáis caso a Ezequías, porque esto dice el rey de Asiria: rendíos y haced la paz conmigo, y cada uno comerá de su viña y su higuera y beberá de su pozo;
17hasta que llegue yo, para llevaros a una tierra como la vuestra, tierra de grano y de mosto, tierra de pan y de viñas.
18Que no os engañe Ezequías, diciendo: El Señor nos librará. ¿Acaso los dioses de las naciones libraron a sus países de la mano del rey de Asiria?
19¿Dónde están los dioses de Jamat y Arpad, dónde los dioses de Sefarvaín? ¿Han librado a Samaría de mi poder?
20¿Qué dios de esos países ha podido librar sus territorios de mi mano? ¿Y va el Señor a librar a Jerusalén de mi mano?
21Ellos callaron y no le respondieron palabra. Tenían orden del rey de no responder.
22Entonces Eliacín, hijo de Jelcías, el mayordomo de palacio, Sobná, el secretario, y Yoaj el canciller, hijo de Asaf, se presentaron al rey Ezequías con las vestiduras rasgadas y le comunicaron las palabras del copero mayor.