Isaías 35
Biblia del Peregrino (1993) ›1El desierto y el yermo se regocijarán, el páramo de alegría florecerá,
2como flor de narciso florecerá, desbordando de gozo y alegría; tiene la gloria del Líbano, la belleza del Carmelo y del Sarón; ellos verán la gloria del Señor, la belleza de nuestro Dios.
3Fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes.
4Decid a los cobardes: Sed fuertes, no temáis; mirad a vuestro Dios, que trae el desquite y la venganza, viene en persona y os salvará.
5Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán,
6saltará como ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará; brotará agua en el desierto, torrentes en la estepa,
7el páramo será un estanque, lo reseco un manantial, habrá hierba, cañas y juncos, en el cubil de chacales.
8Lo cruzará una calzada que llamarán Vía Sacra, no pasará por ella el impuro, los inexpertos no se extraviarán.
9No habrá en ella leones, ni se acercarán bestias feroces, los redimidos caminarán por ella
10y por ella volverán los rescatados del Señor: volverán a Sión con cánticos: en cabeza, alegría perpetua, siguiéndolos, gozo y alegría; pena y aflicción se alejarán.