Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Hechos 23

Biblia del Peregrino (1993)

1Pablo fijó la vista en el Consejo y dijo: Hermanos, hasta hoy he procedido ante Dios con conciencia limpia e íntegra.

2El sumo sacerdote Ananías mandó a sus asistentes que lo golpearan en la boca.

3Pablo entonces le dijo: Dios te va a golpear a ti, pared encalada. Tú estás sentado para juzgarme según la ley y me mandas golpear contra la ley.

4Los soldados le dijeron: ¿Al sumo sacerdote de Dios injurias?

5Pablo contestó: No sabía, hermanos, que fuera el sumo sacerdote; pues está escrito: no hablarás mal del jefe del pueblo.

6Advirtiendo Pablo que una parte eran saduceos y otra parte fariseos, exclamó en el Consejo: Hermanos, yo soy fariseo e hijo de fariseos, y se me está juzgando por la esperanza en la resurrección de los muertos.

7Apenas lo dijo, cuando surgió una discusión entre fariseos y saduceos, y la asamblea se dividió.

8Pues los saduceos niegan la resurrección y los ángeles y el espíritu, mientras que los fariseos lo afirman todo.

9Se armó un griterío, y algunos letrados del partido fariseo se alzaron y afirmaron polémicamente: No encontramos culpa alguna en este hombre; a lo mejor le ha hablado un espíritu o un ángel.

10Como arreciaba el conflicto, temiendo el comandante que fueran a despedazar a Pablo, mandó bajar a la tropa, sacarlo de en medio y llevarlo a la fortaleza.

11La noche siguiente el Señor se le presentó y le dijo: ¡Ánimo! Lo mismo que has dado testimonio de mí en Jerusalén, tienes que darlo en Roma.

12Por la mañana se reunieron los judíos y se juramentaron para no comer ni beber hasta haber dado muerte a Pablo.

13Los conspiradores eran más de cuarenta.

14Se presentaron a los sumos sacerdotes y senadores y les dijeron: Hemos jurado no probar bocado hasta no haber dado muerte a Pablo.

15Ahora os toca a vosotros proponer al comandante y al Consejo que os lo traigan, con pretexto de investigar más atentamente su caso. Antes de que se acerque, estamos preparados para eliminarlo.

16El hijo de la hermana de Pablo se enteró de la trama, fue a la fortaleza, entró y se lo contó a Pablo.

17Éste llamó a uno de los centuriones y le dijo: Conduce a este muchacho al comandante, pues tiene que darle una información.

18Se hizo cargo de él, lo condujo al comandante y dijo: El prisionero Pablo me ha llamado y me ha pedido que te traiga a este muchacho que tiene algo que decirte.

19El comandante lo tomó de la mano, se lo llevó aparte y le preguntó: ¿Qué es lo que me tienes que contar?

20Respondió: Los judíos han acordado pedirte que mañana hagas bajar a Pablo al Consejo, con pretexto de examinar más atentamente su caso.

21No les hagas caso, pues un grupo de más de cuarenta traman contra él. Han jurado no comer ni beber hasta haberlo eliminado. Ahora están preparados esperando tu consentimiento.

22El comandante despidió al muchacho, encargándole que no dijera a nadie que le había informado de ello.

23Llamó a dos centuriones y les dijo: Pasadas las nueve de la noche tened preparados para viajar a Cesarea doscientos soldados de infantería, setenta de caballería y doscientos auxiliares.

24Preparad caballos para Pablo y conducidlo sano y salvo al gobernador Félix.

25Y le escribió una carta en los siguientes términos:

26Claudio Lisias saluda al ilustrísimo gobernador Félix.

27A este hombre lo habían secuestrado los judíos para matarlo. Cuando supe que era romano, intervine con la tropa y lo libré.

28Queriendo averiguar los cargos que tenían contra él, lo conduje a su Consejo.

29Pero resultó que los cargos versan sobre controversias de su ley, y no había ningún cargo digno de muerte o de prisión.

30Al enterarme de un atentado tramado contra este hombre, te lo envío y aviso a los acusadores que te presenten a ti sus cargos.

31Los soldados, cumpliendo las órdenes, tomaron a Pablo y lo condujeron de noche hasta Antípatris.

32Al día siguiente dejaron a la caballería seguir con él y ellos se volvieron a la fortaleza.

33Los otros llegaron a Cesarea, entregaron la carta al gobernador y le presentaron a Pablo.

34Leyó la carta y preguntó de qué jurisdicción era. Enterado de que era de Cilicia,

35le dijo: Oiré tu causa cuando se presenten tus acusadores. Y mandó custodiarlo en el pretorio de Herodes.

WhatsApp