Hechos 18
Biblia del Peregrino (1993) ›1Pablo salió de Atenas y se dirigió a Corinto.
2Allí encontró a un judío llamado Aquila, natural del Ponto, y a su mujer Priscila, que habían llegado hacía poco de Italia, porque Claudio había expulsado de Roma a todos los judíos. Pablo fue a verlos y,
3como eran del mismo oficio, se alojó en su casa para trabajar: eran fabricantes de lonas.
4Todos los sábados Pablo discutía en la sinagoga, intentando convencer a judíos y paganos.
5Cuando Silas y Timoteo bajaron de Macedonia, Pablo se dedicó a predicar, afirmando ante los judíos que Jesús era el Mesías.
6Pero, como se oponían y lo injuriaban, se sacudió el polvo de la ropa y dijo: De vuestra sangre vosotros sois responsables y yo soy inocente: en adelante me dirigiré a los paganos.
7Saliendo de allí se dirigió a casa de un hombre religioso llamado Ticio Justo, que habitaba junto a la sinagoga.
8Crispo, jefe de la sinagoga, con toda su familia, creyó en el Señor y también muchos corintios que lo habían escuchado creyeron y se bautizaron.
9En una visión nocturna el Señor dijo a Pablo: No temas, sigue hablando y no te calles,
10que yo estoy contigo y nadie podrá hacerte daño, porque en esta ciudad tengo yo un pueblo numeroso.
11Se quedó allí un año y medio enseñándoles el mensaje de Dios.
12Siendo Galión gobernador de Acaya, los judíos de común acuerdo se enfrentaron con Pablo y lo condujeron al tribunal,
13acusándolo de inducir a la gente a ofrecer a Dios un culto contrario a la ley.
14Pablo estaba por hablar, cuando Galión se dirigió a los judíos: Si se tratara de algún delito o de una acción perversa, yo os atendería como es debido.
15Pero como se trata de discusiones sobre palabras y nombres y sobre la ley judía, arreglaos vosotros. No quiero ser juez de esos asuntos.
16Y los despidió del tribunal.
17Entonces [los griegos agarraron a Sóstenes, jefe de la sinagoga, y le dieron una paliza delante del tribunal, mientras Galión se desentendía de todo.
18Pablo se quedó allí bastante tiempo. Después se despidió de los hermanos y se embarcó para Siria en compañía de Priscila y Aquila. En Cencreas se afeitó la cabeza en cumplimiento de un voto.
19Llegaron a Éfeso, donde Pablo se separó de sus compañeros y se dirigió a la sinagoga para discutir con los judíos.
20Aunque le instaban que se quedara más tiempo, no accedió,
21sino que se despidió diciendo: Si Dios quiere volveré a visitarlos. Zarpó de Éfeso
22y bajó a Cesarea; allí desembarcó para saludar a la comunidad, y prosiguió el viaje hasta Antioquía.
23Pasada una temporada partió y fue atravesando Galacia y Frigia confirmando a todos los discípulos.
24Llegó a Éfeso un judío llamado Apolo, natural de Alejandría, hombre elocuente y versado en la Escritura.
25Lo habían instruido en el camino del Señor, y lleno de fervor hablaba y explicaba exactamente lo concerniente a Jesús, aunque conocía sólo el bautismo de Juan.
26Empezó a actuar abiertamente en la sinagoga. Lo escucharon Priscila y Aquila; se lo llevaron aparte y le explicaron con mayor exactitud el camino de Dios.
27Y como se disponía a marchar a Acaya, los hermanos lo animaron y escribieron a los discípulos para que lo acogieran. Al llegar prestó un gran servicio a los que habían recibido la gracia de la fe,
28pues refutaba vigorosamente y en público a los judíos, demostrando con la Escritura que Jesús era el Mesías.