Ezequiel 19
Biblia del Peregrino (1993) ›1Tú entona esta elegía por los príncipes de Israel:
2¡Qué leona tu madre en medio de leones! Tumbada entre leoncillos amamantaba a sus cachorros.
3Crió a uno de sus cachorros, que se hizo león joven y aprendió a desgarrar la presa, devorando hombres.
4Reclutaron gente contra él, lo atraparon en la fosa, y con argollas se lo llevaron a la tierra de Egipto.
5Y viendo desvanecida y burlada su esperanza, tomó otro de sus cachorros y lo hizo león joven.
6Merodeaba entre los leones hecho ya un león joven;
7hacía estragos en los palacios y arrasaba las ciudades; tenía el país y sus moradores amedrentados con sus rugidos.
8Cargaron contra él los pueblos de las comarcas vecinas; tendieron sus redes sobre él y lo atraparon en la fosa.
9Con collera y con argollas lo llevaron al rey de Babilonia; enjaulado se lo llevaron para que no volviera a oírse su rugido en las montañas de Israel.
10Tu madre es como vid sarmentosa plantada al pie del agua: produjo fronda y fruto por la abundancia de agua.
11Echó vástagos robustos para cetros reales; se elevó su estatura hasta tocar las nubes; destacaba por su altura; por su abundancia de sarmientos.
12Pero la desceparon con rabia y la tiraron por tierra, y el viento solano secó su fruto; se desgajó y se secó y el fuego devoró su vástago robusto.
13Ahora está plantada en el desierto, en terreno calcinado y sediento.
14Brotó fuego de un vástago y devoró sus pámpanos. No queda en ella vástago robusto, cetro para gobernar. Es una elegía: se canta como elegía.