Éxodo 18
Biblia del Peregrino (1993) ›1Jetró, sacerdote de Madián, suegro de Moisés, se enteró de todo lo que había hecho Dios con Moisés y con Israel, su pueblo; cómo el Señor había sacado a Israel de Egipto.
2Jetró, suegro de Moisés, había recogido a Séfora, mujer de Moisés, cuando éste se despidió de ella,
3y a sus dos hijos: uno se llamaba Guersón por aquello de que: he sido forastero en tierra extranjera ,
4y el otro Eleazar por aquello de que: el Dios de mi padre me auxilia y me libró de la espada del faraón .
5Jetró fue a ver a Moisés, con la mujer y los hijos de éste, al desierto donde acampaban, junto al monte de Dios.
6Cuando le informaron a Moisés: Ahí está tu suegro Jetró, que ha venido a verte, con tu mujer y tus hijos,
7salió él a recibirlo, se postró, lo besó y se saludaron los dos; después entraron en la tienda.
8Moisés contó a su suegro todo lo que había hecho el Señor al faraón y a los egipcios a causa de los israelitas, y las dificultades que habían encontrado por el camino y de las cuales los había librado el Señor.
9Se alegró Jetró de todos los beneficios que el Señor había hecho a Israel, librándolo del poder egipcio,
10y dijo: Bendito el Señor, que os libró del poder de los egipcios y del faraón;
11ahora sé que el Señor es el más grande de todos los dioses, pues cuando os trataban con arrogancia, el Señor libró al pueblo del dominio egipcio.
12Después Jetró, suegro de Moisés, ofreció un holocausto y sacrificios a Dios; Aarón, con todas las autoridades israelitas, entraron en la tienda y comieron con el suegro de Moisés, en presencia de Dios.
13Al día siguiente, Moisés se sentó a resolver los asuntos del pueblo, y todo el pueblo acudía a él de la mañana a la noche.
14Viendo el suegro de Moisés todo lo que hacía éste por el pueblo, le dijo: ¿Qué es lo que haces con el pueblo? ¿Por qué estás sentado tú solo mientras todo el pueblo acude a ti de la mañana a la noche?
15Moisés respondió a su suegro: El pueblo acude a mí para que consulte a Dios;
16cuando tienen pleito vienen a mí a que se lo resuelva y a que les explique las leyes y mandatos de Dios.
17El suegro de Moisés le replicó: No está bien lo que haces;
18os estáis matando, tú y el pueblo que te acompaña; la tarea es demasiado gravosa y no puedes despacharla tú solo.
19Acepta mi consejo y que Dios esté contigo: tú representas al pueblo ante Dios, y le presentas sus asuntos;
20inculcas al pueblo los mandatos y preceptos, le enseñas el camino que debe seguir y las acciones que debe realizar.
21Busca entre todo el pueblo algunos hombres hábiles, que respeten a Dios, sinceros, enemigos del soborno, y nombra entre ellos jefes de mil, de cien, de cincuenta y de veinte;
22ellos administrarán justicia al pueblo regularmente: los asuntos graves que te los pasen a ti, los asuntos sencillos que los resuelvan ellos; así os repartiréis la carga y tú podrás con la tuya.
23Si haces lo que te digo y Dios te da instrucciones, podrás resistir, y el pueblo se volverá a casa en paz.
24Moisés aceptó el consejo de su suegro e hizo lo que le decía.
25Escogió entre todos los israelitas gente hábil y los puso al frente del pueblo, como jefes de mil, de cien, de cincuenta y de veinte.
26Ellos administraban justicia al pueblo regularmente: los asuntos complicados se los pasaban a Moisés, los sencillos los resolvían ellos.
27Moisés despidió a su suegro y éste se volvió a su tierra.