Eclesiástico (Sirácide) 4
Biblia del Peregrino (1993) ›1Hijo mío, no te burles de la vida del pobre, no deprimas al que sufre amargamente;
2no le gruñas al necesitado ni te cierres al ánimo abatido;
3no exasperes al que se siente abatido ni niegues limosna al que te la pide;
4no rechaces al indigente que acude a ti ni apartes tu rostro del pobre,
5no apartes tu mirada del necesitado ni le des ocasión de maldecirte:
6si en la amargura de su dolor clama contra ti, su Creador escuchará su clamor.
7Hazte simpático a la asamblea, inclina la cabeza ante el que manda;
8haz caso del pobre y responde a su saludo con llaneza;
9libra al oprimido del opresor y no te repugne hacer justicia.
10Sé padre para los huérfanos y marido para las viudas, y serás como un hijo para el Altísimo, que te amará más que tu madre (TH: tendrá piedad y te librará de la fosa).
11La sabiduría instruye a sus hijos, y cuida a los que la buscan.
12Los que la aman, aman la vida; los que la buscan, alcanzan el favor del Señor;
13los que la retienen consiguen gloria del Señor, la bendición de Dios los acompañará adonde vayan;
14los que la sirven, sirven al Santo; Dios ama a los que la aman.
15El que la escucha juzgará a las naciones, el que se aplica a ella vivirá seguro (TH: Quien me escucha juzgará rectamente, quien me hace caso habitará en mi casa);
16Quien confía en ella la recibirá en herencia, y sus descendientes la poseerán.
17Al comienzo lo lleva por caminos sinuosos, le infunde miedo y temblor, lo purifica con su disciplina hasta que pueda confiar en él, y lo pone a prueba con sus exigencias (TH: Disimulada caminaré con él, comenzaré probándolo con tentaciones; cuando su corazón se entregue a mí),
18Pero pronto vuelve a él por el camino recto, lo colma de alegría y le revela sus secretos (TH: volveré a él para guiarlo y revelarle mis secretos);
19Si se desvía, lo rechaza y lo entrega en manos de los asaltantes (TH: pero si se desvía, lo rechazaré y lo castigaré con la cárcel; si se aparta de mí, lo arrojaré y lo entregaré a los asaltantes.
20(TH: Hijo mío), aprovecha la ocasión pero guárdate del mal, no seas vergonzoso en perjuicio propio;
21hay una vergüenza que acarrea culpa, y una vergüenza que trae gracia y honor.
22No tengas respetos en perjuicio propio ni titubees con peligro propio;
23no retengas la palabra oportuna ni escondas tu sabiduría;
24pues hablando se muestra la sabiduría, y la inteligencia, en la respuesta de la lengua.
25No hables contra la verdad y avergüénzate de tu ignorancia (TH: No contradigas a Dios, humíllate ante Dios);
26no te avergüences de confesar tu culpa, no te opongas a la corriente.
27No te sometas a un necio ni favorezcas al poderoso (TH: No te sometas a un necio ni resistas a los que mandan. No te sientes con juez injusto, pues tendrás que juzgar según su capricho).
28Hasta la muerte lucha por la justicia, y el Señor peleará a tu favor.
29No seas arrogante con tu boca, apocado y cobarde en los hechos;
30no seas un león para tu familia, miedoso y apocado con los siervos;
31no tengas la mano abierta para recibir y cerrada a la hora de dar.