1 Corintios 7
Biblia del Peregrino (1993) ›1En cuanto a lo que escribíais, que es mejor que el hombre no tenga relaciones con la mujer,
2os digo que, para evitar la inmoralidad, cada hombre tenga su mujer y cada mujer su marido.
3Cumpla el marido su deber con la mujer y lo mismo la mujer con el marido.
4La mujer no es dueña de su cuerpo, sino el marido; lo mismo el marido no es dueño de su cuerpo, sino la mujer.
5No os privéis uno de otro, si no es de mutuo acuerdo y por un tiempo, para dedicaros a la oración. Después uníos de nuevo para que Satanás no os tiente aprovechándose de vuestra incontinencia.
6Lo digo como concesión, no como obligación,
7pues desearía que todos fueran como yo; sólo que cada uno recibe de Dios su carisma, unos uno y otros otro.
8A los solteros y a las viudas les digo que es mejor que se queden como yo;
9pero si no pueden contenerse, que se casen: más vale casarse que abrasarse.
10A los casados les ordeno, no yo, sino el Señor, que la mujer no se separe del marido;
11pero si se separa, que no se case con otro o se reconcilie con el marido, y que el marido no se divorcie de su mujer.
12A los demás les digo yo, no el Señor: si un hermano tiene una mujer no cristiana y ella consiente en vivir con él, no debe divorciarse de ella;
13si una mujer tiene un marido no cristiano y éste consiente en vivir con ella, no debe divorciarse de él.
14Pues el marido no cristiano queda consagrado por la mujer y la mujer no cristiana queda consagrada por el hermano; de lo contrario vuestros hijos serían impuros mientras que ahora están consagrados.
15Ahora bien, si el no cristiano quiere separarse, que se separe: en tal caso, ni el hermano ni la hermana están vinculados. El Señor nos ha llamado para vivir en paz.
16Tú, mujer, quizás salves a tu marido; tú, hombre, quizás salves a tu mujer.
17En cualquier caso, cada uno proceda como le asignó el Señor, como le llamó Dios. Ésta es mi norma en todas las Iglesias.
18¿Te llamaron estando circuncidado? No lo disimules. ¿Te llamaron estando sin circuncidar? No te circuncides.
19Ser circunciso o incircunciso no cuenta; lo que cuenta es cumplir los mandamientos de Dios.
20Cada uno permanezca en el estado en que fue llamado.
21¿Te llamaron siendo esclavo? No te importe, aunque si puedes emanciparte, aprovéchate.
22El que fue llamado por el Señor siendo esclavo es liberto del Señor; el que fue llamado siendo libre es esclavo del Mesías.
23Os compraron pagando un precio: no seáis esclavos de hombres.
24Cada uno, hermanos, permanezca ante Dios en el estado en que fue llamado.
25Sobre los solteros no tengo órdenes del Señor, pero os doy mi opinión como persona de fiar por la misericordia del Señor.
26Pienso que, contando con la tribulación inminente, lo mejor es eso, que el hombre se quede como está.
27¿Estás unido a una mujer? No busques separarte. ¿No tienes mujer? No la busques.
28No obstante, si te casas no pecas, y la soltera, si se casa, no peca; pero tendrán que cargar con penalidades corporales, y yo quiero ahorrároslas.
29En una palabra, hermanos, el tiempo apremia: en adelante los que tengan mujer vivan como si no la tuvieran,
30los que lloran como si no lloraran, los que se alegran como si no se alegraran, los que compran como si no poseyeran,
31los que aprovechan de las cosas del mundo como si no las aprovecharan. Pues la representación de este mundo se está acabando.
32Quiero que estéis libres de preocupaciones: el soltero se preocupa de los asuntos del Señor y procura agradar al Señor,
33el casado se preocupa de los asuntos del mundo y procura agradar a su mujer,
34y está dividido. La mujer soltera y la virgen se preocupan de los asuntos del Señor para estar consagradas en cuerpo y espíritu. La casada se preocupa de los asuntos del mundo y procura agradar al marido.
35Os lo digo para vuestro bien: no para echaros un lazo, sino para que vuestra dedicación al Señor sea digna y asidua, sin distracciones.
36Si uno siente que se porta incorrectamente con su compañera virgen, que está en edad casadera, de modo que hay que hacer algo, haga lo que quiere y cásense, que no pecan.
37Ahora, quien está firme en su decisión, sin sucumbir a la necesidad, antes dominando su voluntad, hará bien en mantener intacta su compañera.
38En conclusión, quien se casa con su compañera virgen hace bien, quien no se casa hace mejor.
39Una mujer está vinculada mientras vive el marido; si muere el marido, queda libre para casarse con quien quiera, siempre que sea cristiano.
40Pero a mi parecer, será más feliz si no se casa. Y pienso que también yo poseo el Espíritu de Dios.