1 Corintios 5
Biblia del Peregrino (1993) ›1Se oye realmente que entre vosotros se da un caso de inmoralidad que no se da ni entre los paganos: uno convive con la mujer de su padre.
2Y vosotros tan orgullosos, en vez de apenaros, de modo que sea expulsado de la comunidad el que comete esa acción.
3Lo que es yo, ausente corporalmente, pero presente en espíritu, ya tengo sentenciado, como si estuviera presente, al que comete tal delito:
4Reunidos en nombre de nuestro Señor Jesús vosotros con mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesús,
5entregad a ese individuo a Satanás para mortificar su sensualidad, de modo que el espíritu se salve el día del Señor Jesús.
6No es razonable vuestro orgullo. ¿No sabéis que una pizca de levadura fermenta toda la masa?
7Extirpad la levadura vieja para ser una masa nueva, puesto que sois ázimos, ya que nuestra víctima pascual, el Mesías, ha sido inmolado.
8Por consiguiente, celebremos la fiesta no con vieja levadura, levadura de maldad y perversidad, sino con ázimos de sinceridad y verdad.
9Ya os escribí en mi carta que no os juntéis con gente inmoral.
10No me refería en general a gente inmoral de este mundo, a los avaros, explotadores e idólatras. De ser así, tendríais que haber salido del mundo.
11Concretamente os escribí que no se juntarais con uno que lleva el nombre de hermano y es inmoral, avaro, explotador, idólatra, difamador o borracho. Con ése, ¡ni coman!
12Pues, ¿me toca a mí juzgar a los de fuera? ¿No juzgáis vosotros a los de dentro?
13A los de fuera los juzgará Dios. Expulsad al malvado de entre vosotros.