Salmos 90
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1SALMO 90 (89) Fragilidad del hombre Cap. 90 Oración de un sabio empapado en las Escrituras (alusiones a Génesis, Job y Deuteronomio), que medita sobre la debilidad humana y la brevedad de la vida acortada por el pecado. De Moisés 90:1 (a) Es el único salmo atribuido a Moisés, quizá a causa de sus conexiones con Génesis y Dt 32. , hombre de Dios. Señor, tú has sido para nosotros un refugio 90:1 (b) «refugio» griego; «morada» hebr. de edad en edad.
2Antes Gn 1:1 ; Pr 8:25 ; Ha 1:12 ; Sal 93:2 de ser engendrados los montes, antes de que naciesen tierra y orbe, desde siempre hasta siempre tú eres Dios.
3Tú Gn 3:19+ devuelves al polvo a los hombres, diciendo: «Volved, hijos de Adán».
4Pues 2 P 3:8 mil años a tus ojos son un ayer que pasó, una vigilia en la noche.
5Tú los Is 40:6-7+ ; Jb 14:1-2 ; Jb 20:8 ; Sal 37:2 ; Sal 103:15-16 sumerges en un sueño, a la mañana son hierba que brota:
6brota y florece por la mañana, por la tarde está mustia y seca.
7Pues tu cólera nos ha consumido, nos ha anonadado tu furor.
8Has puesto nuestras culpas ante ti, nuestros secretos a la luz de tu rostro.
9Bajo tu cólera declinan nuestros días, como un suspiro 90:9 El sir. ha entendido «como una araña», que griego y Vulg. han añadido. gastamos nuestros años.
10Vivimos Gn 6:3 ; Pr 10:27 ; Si 18:8-9 ; Qo 12:1-7 setenta años, ochenta con buena salud, mas son casi todos fatiga y vanidad, pasan presto y nosotros volamos.
11¿Quién entiende el golpe de tu ira?, ¿quién percibe la fuerza de tu cólera?
12¡Enséñanos a contar nuestros días, para que entre la sensatez en nuestra cabeza 90:12 Del conocimiento de la fragilidad humana procede la sabiduría, que es temor o respeto a Dios, Pr 1:7+ . !
13¡Vuelve, Yahvé! ¿Hasta cuándo? Ten compasión de tus siervos 90:13 Los vv. Sal 90:14-17 van a hacer extensivas a todo Israel la meditación y la oración que se referían a un individuo. .
14Sácianos Sal 17:15+ de tu amor por la mañana, y gozaremos y cantaremos de por vida.
15Alégranos Nm 14:34 por los días que nos humillaste, por los años en que conocimos la desdicha.
16¡Que tus siervos vean tu acción, y tus hijos tu esplendor!
17¡La benevolencia del Señor sea con nosotros! ¡Consolida tú la acción de nuestras manos 90:17 El hebr. añade «nuestro Dios» después de «Señor», y al final: «sobre nosotros, y confirma la acción de nuestras manos», duplicado. !