Romanos 8
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1C. LA VIDA DEL CREYENTE EN EL ESPÍRITU La vida en el Espíritu. Ez 36:27+ Por consiguiente, ninguna condenación pesa ya sobre los que están en Cristo Jesús.
2Porque la ley del espíritu que da la vida en Cristo Jesús te liberó 8:2 (a) Var.: «me liberó», «nos liberó». de la ley del pecado Rm 7:7+ y de la muerte 8:2 (b) Al régimen del pecado y de la muerte, Pablo contrapone el nuevo régimen del Espíritu, ver Rm 3:27+ . La palabra espíritu designa aquí o bien la misma persona del Espíritu Santo (más claramente en el v. Rm 8:9 ), o bien el espíritu del hombre renovado por esta presencia, ver Rm 5:5+ y Rm 1:9+ . .
3Pues lo Hch 13:23-39 ; Hch 15:10-11 ; Rm 6:10+ ; Ga 3:13 ; 2 Co 5:21 ; Hb 2:14-18 que era imposible a la ley, reducida a la impotencia 8:3 La ley mosaica, simple norma exterior, no era principio de salvación, Rm 7:7+ . Sólo Cristo, destruyendo la carne en su persona mediante su muerte, ha podido destruir el pecado que reinaba en la carne. por la carne, Dios, habiendo enviado a su propio Hijo en una carne semejante a la del pecado, y en orden al pecado, condenó el pecado en la carne,
4a fin de que la justicia de la ley 8:4 Esta justicia de la ley, cuyo cumplimiento sólo es posible por la unión con Cristo por la fe, se resume en el mandamiento del amor, ver Rm 13:10 ; Ga 5:14 y ya Mt 22:40 . Ver Rm 7:7+ . se cumpliera Rm 3:31+ ; Rm 9:30-31+ ; Rm 10:4 en nosotros que seguimos una conducta, no según la carne, sino según el espíritu.
5Efectivamente, Ga 5:16-23 los que viven según la carne, desean lo carnal; mas los que viven según el espíritu, lo espiritual.
6Pues las tendencias de la carne son Rm 6:21 ; Ga 6:8 muerte; mas las del espíritu, vida y paz,
7ya que las tendencias de la carne llevan al odio de Dios: no se someten a la ley de Dios, ni siquiera pueden;
8así, 1 Jn 2:15-16 los que viven según la carne, no pueden agradar a Dios.
9Mas Rm 7:5-6 vosotros no vivís según la carne, sino según el espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo, no le pertenece;
10mas si Cristo Jn 3:5-6 ; 1 Co 3:23+ está en vosotros, aunque el cuerpo haya muerto ya a causa del pecado, el espíritu es vida Rm 5:12+ a causa de la justicia 8:10 Por causa del pecado, Rm 5:12+ , el cuerpo está destinado a la muerte física y es instrumento de muerte espiritual; pero el Espíritu es vida, fuerza de resurrección; ver nota siguiente. .
11Y si el Espíritu de Aquel que resucitó Rm 1:4+ a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, Aquel que resucitó a Cristo de entre Rm 6:4+ , Rm 6:8-11 los muertos dará también la vida a vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que habita en vosotros 8:11 La resurrección de los cristianos se halla en estrecha dependencia de la de Cristo, 1 Ts 4:14 ; 1 Co 6:14 ; 1 Co 15:20 ; 2 Co 4:14 ; 2 Co 13:4 ; Rm 6:5 ; Ef 2:6 ; Col 1:18 ; Col 2:12 ; 2 Tm 2:11 . Y el Padre los resucitará a su vez por el mismo poder y el mismo don del Espíritu, ver Rm 1:4+ . Esta transformación se prepara desde ahora en una vida nueva que hace de ellos hijos (v. 14), a imagen del Hijo, Rm 8:29+ , incorporación a Cristo resucitado que se realiza por la fe, Rm 1:16+ , y el bautismo, Rm 6:4+ . .
12Así que, hermanos míos, no somos deudores de la carne para vivir según la carne,
13pues, si vivís según la carne, moriréis. Pero si con el Espíritu Gn 6:3 ; Ga 6:8 ; Ef 4:22-24 hacéis morir las obras del cuerpo, viviréis.
14Hijos de Dios gracias al Espíritu. Ga 4:4-7 En efecto, todos los que se dejan guiar por el Ga 5:18 ; Jn 1:12 Espíritu de Dios son hijos de Dios 8:14 Más que simple «maestro interior», el Espíritu es el principio de una vida propiamente divina en Cristo, ver Rm 5:5+ ; Ga 2:20 . .
15Y vosotros no habéis recibido un espíritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien, Jn 15:15 ; 1 Jn 4:18 habéis recibido un espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: Rm 5:5+ ; Ga 4:6 ¡Abbá, Padre 8:15 La misma oración de Cristo en Getsemaní, Mc 14:36+ . !
16El Espíritu mismo se une a nuestro espíritu para dar testimonio 8:16 O (Vulg. ): «testifica a nuestro espíritu». de que somos hijos de Dios.
17Y, Ga 3:16 , Ga 3:26-29 ; Ap 21:7 ; Lc 22:28-30 ; Lc 24:26 ; Flp 3:10-11 ; 1 P 4:13 si hijos, también herederos: herederos de Dios y coherederos de Cristo, si compartimos sus sufrimientos, para ser también con él glorificados.
18Destinados a la gloria. Porque Sb 3:5 ; Rm 5:2-5 ; 2 Co 4:17 estimo que los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros. Col 3:3-4 ; 1 Jn 3:2
19Pues la ansiosa espera de la creación desea vivamente la revelación de los hijos de Dios 8:19 El mundo material, creado para el hombre, participa de su mismo destino. Maldito a causa del pecado del hombre, Gn 3:17 , actualmente se halla en un estado violento: caducidad , v. Rm 8:20 , cualidad de orden moral ligada al pecado del hombre, esclavitud de la corrupción , v. Rm 8:21 , cualidad de orden físico. Mas, como el cuerpo del hombre, destinado a la gloria, también él es objeto de redención, vv. Rm 8:21 , Rm 8:23 ; también él tendrá su parte en la libertad del estado glorioso, vv. Rm 8:21 , Rm 8:23 . La filosofía griega quería liberar el espíritu de la materia considerada como mala; el cristianismo libera la materia misma. Igual extensión de la salvación al mundo no humano (especialmente al mundo angélico) en Col 1:20 ; Ef 1:10 ; 2 P 3:13 ; Ap 21:1-5 . Sobre la nueva creación, ver 2 Co 5:17+ . .
20La creación, en efecto, fue sometida Gn 3:17 ; Gn 6:20+ ; Os 4:3+ a la caducidad, no espontáneamente, sino por aquel que la sometió 8:20 Es decir, probablemente, el hombre por su pecado. Otros: Dios por su autoridad vindicativa; o también: Dios como Creador. , en la esperanza
21de ser liberada de la esclavitud de la corrupción para participar en la gloriosa 2 P 3:12-13 ; Ap 21:1 libertad de los hijos de Dios.
22Pues sabemos que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto.
23Y no sólo ella; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, nosotros 2 Co 5:2-5 ; Flp 3:20-21 ; Rm 3:24+ ; Rm 7:24+ mismos gemimos en nuestro interior anhelando el rescate de nuestro cuerpo 8:23 Adic.: «la adopción filial», que aquí tendría matiz escatológico, pero ver v. Rm 8:15 . .
24Porque nuestra salvación es en esperanza 8:24 Lit.: «fuimos salvados esperando», o «en esperanza». Se trata de la salvación escatológica, ver Rm 5:1-11 . ; Rm 5:2+ y una esperanza que se ve, no es esperanza, pues ¿cómo es posible esperar una cosa que se ve?
25Pero si esperamos 2 Co 5:7 ; Hb 11:1 lo que no vemos, aguardamos con paciencia.
26Y de igual manera, también el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros St 4:3 , St 4:5+ ; Rm 5:5+ ; Rm 8:15 no sabemos pedir como conviene; mas el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables,
27y Jr 11:20+ el que escruta los corazones conoce cuál es la aspiración del Espíritu, y que su intercesión a favor de los santos es según Dios 8:27 Siguiendo a Jesús, Mt 6:5+ ; Mt 14:23+ , y conforme a la costumbre de los primeros cristianos, Hch 2:42+ , Pablo recomienda la oración constante, Rm 12:12 ; Ef 6:18 ; Flp 4:6 ; Col 4:2 ; 1 Ts 5:17+ ; 1 Tm 1:8 ; 1 Tm 5:5 ; ver 1 Co 7:5 . Él mismo ruega sin descanso por sus fieles, Ef 1:16 ; Flp 1:4 ; Col 1:3 ; Col 1:9 ; 1 Ts 1:2 ; 1 Ts 3:10 ; 2 Ts 1:11 ; Flm 1:4 , como igualmente les pide que rueguen por él, Rm 15:30 ; 2 Co 1:11 ; Ef 6:19 ; Flp 1:19 ; Col 4:3 ; 1 Ts 5:25 ; 2 Ts 3:1 ; Flm 1:22 ; Hb 13:18 , y los unos por los otros, 2 Co 9:14 ; Ef 6:18 ; sobre la oración por los hermanos pecadores y enfermos, ver 1 Jn 5:16 ; St 5:13-16 . Además de las gracias de progreso espiritual, estas oraciones piden la remoción de los obstáculos externos, 1 Ts 2:18 y 1 Ts 3:10 ; Rm 1:10 , e interiores, 2 Co 12:8-9 , así como el bien del orden social, 1 Tm 1:1-2 . Pablo insiste mucho sobre la oración de acción de gracias, 2 Co 1:11+ ; Ef 5:4 ; Flp 4:6 ; Col 2:7 ; Col 4:2 ; 1 Ts 5:18 ; 1 Tm 1:1 , que debe seguir a toda acción, Ef 5:20 ; Col 3:17 , especialmente a la comida, Rm 14:6 ; 1 Co 10:31 ; 1 Tm 1:3-5 ; con ella empieza él mismo todas sus cartas, Rm 1:8 , etc. , y quiere que penetre las relaciones de los cristianos entre sí, 1 Co 14:17 ; 2 Co 1:11 ; 2 Co 4:15 ; 2 Co 9:11-12 . La oración de acción de gracias y de alabanza es el alma de las asambleas litúrgicas, 1 Co 11-14, en las que los hermanos se edifican mutuamente por medio de cánticos inspirados, Ef 5:19 ; Col 3:16 . Porque la oración cristiana tiene su origen en el Espíritu Santo, Pablo, más que reiterar los temas sapienciales tradicionales sobre las condiciones y la eficacia de la oración, ver St 1:5-8 ; St 4:2-3 ; St 5:16-18 ; 1 Jn 3:22 ; 1 Jn 5:14-16 , insiste en la garantía que supone la presencia del Espíritu de Cristo en el cristiano, haciéndole orar con disposiciones de hijo, Rm 8:15 , Rm 8:26-27 ; Ga 4:6 ; ver Ef 6:18 ; Judas 1:20 , mientras el mismo Cristo, a la derecha del Padre, intercede por nosotros, Rm 8:34 ; ver Hb 7:25 ; 1 Jn 2:1 . En consecuencia, el Padre otorga su favor en forma sobreabundante, Ef 3:20 . Los cristianos son los que invocan el nombre de Jesucristo, 1 Co 1:2 ; ver Rm 10:9-13 ; 2 Tm 2:22 ; St 2:7 ; Hch 2:21+ ; Hch 9:14 ; Hch 9:21 ; Hch 22:16 . Sobre la actitud exterior en la oración, ver 1 Co 11:4-16 ; 1 Tm 1:8 . .
28El plan de la salvación. Ef 1:4-14 Por lo demás, St 1:12 sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman; de aquellos que han sido llamados según su designio 8:28 Var. (Vulg. ): «Sabemos que para los que aman, todo concurre al bien, para aquellos... ». . Hch 13:48+
29Pues a los que de antemano conoció, también los predestinó a reproducir Flp 3:21 ; 1 Co 15:49 ; Col 1:18 la imagen de su Hijo 8:29 Cristo, imagen de Dios en la primera creación, Col 1:15+ ; ver Hb 1:3 , por una nueva creación, 2 Co 5:17+ , ha venido a restituir a la humanidad caída el esplendor de esa imagen divina que el pecado había empañado, Gn 1:26+ ; Gn 3:22-24+ ; Rm 5:12+ . Y lo hace imprimiéndole la imagen aún más hermosa de hijo de Dios (aquí), que restablece al «hombre nuevo» en la rectitud del juicio moral, Col 3:10+ , y le concede el derecho a la gloria que el pecado le había hecho perder, Rm 3:23+ . Esta gloria que el hijo posee en propiedad como Imagen de Dios, 2 Co 4:4 , penetra más y más en el cristiano, 2 Co 3:18 , hasta el día en que su mismo cuerpo se reves[chtirá de ella a imagen del hombre «celeste», 1 Co 15:49 . , para que fuera él el primogenito entre muchos hermanos;
30y a los que predestinó, a ésos también los llamó; y a los que llamó, a ésos también los justificó; a los que justificó, a ésos también los glorificó 8:30 Dios todo lo ha ordenado a la gloria que tiene destinada para sus elegidos: en orden a esa gloria son llamados a la fe y justificados por el bautismo, y de ella se hallan ya revestidos anticipadamente. .
31Conclusión: Himno al amor de Dios. 1 Co 13:1+ Ante Is 50:7-9 esto ¿qué diremos? Si Dios está por nosotros ¿quién contra nosotros?
32El que no perdonó ni Gn 22:16 ; Jn 3:16 ; Rm 5:6-11 ; 2 Co 5:14-21 ; 1 Jn 4:10 a su propio Hijo, antes bien le entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará con él graciosamente todas las cosas?
33¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Dios Za 3:1s es quien justifica.
34¿Quién Is 50:8 condenará? ¿Acaso Cristo Jesús, el que murió; más aún el Hch 2:23 ; Sal 110:1 ; Hb 7:25+ que resucitó, el que está a la diestra de Dios, e intercede por nosotros?
35¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?,
36como dice la Escritura: Sal 44:23 [ Sal 44:22 ]; 1 Ts 3:4 ; 2 Tm 3:12 Por tu causa somos muertos todo el día; tratados como ovejas destinadas al matadero.
37Pero en todo esto salimos más que vencedores Jn 16:33 gracias a aquel que nos amó.
38Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni Ef 1:21+ los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades
39ni la altura ni la profundidad 8:39 «Potestades», «altura», «profundidad» designan sin duda las fuerzas misteriosas del cosmos, más o menos hostiles al hombre, según la concepción de los antiguos. Ver Ef 1:21 ; Ef 3:18 . ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro.