Romanos 7
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1¿O es que ignoráis 7:1 (a) Pablo aborda finalmente un tema presente ya en su pensamiento, Rm 3:20 ; Rm 4:15 ; Rm 5:20 ; Rm 6:14 : la manumisión del cristiano en relación con la Ley. Esto le lleva a exponer la función de la Ley en el plan de Dios, ver Rm 7:7+ . , hermanos, —hablo a quienes entienden de leyes— que la ley no domina sobre el hombre sino mientras vive 7:1 (b) La liberación del cristiano, que en otro lugar expresa Pablo con el tema bíblico de la «redención», Rm 3:24+ , o con el tema griego de la «manumisión» de los esclavos, Rm 6:15+ , también aparece en él con frecuencia como una liberación por la muerte. Porque la muerte libera de la vida antigua y de sus servidumbres, Rm 6:7 ; Rm 7:1-3 . El cristiano, unido por la fe, Rm 1:16+ , y el bautismo, Rm 6:4+ , a Cristo muerto y resucitado, Rm 8:11+ , está muerto al pecado, Rm 6:2 , Rm 6:11 ; ver 1 P 4:1 , a la Ley, Rm 7:6 ; Ga 2:19+ , a los elementos del mundo, Col 2:20 , para vivir bajo el nuevo régimen de la gracia y del Espíritu, Rm 8:5-13 . Así como el liberto pertenece a su nuevo amo, Rm 6:15+ , así también el cristiano resucitado en Cristo no vive ya para sí mismo sino para Cristo y para Dios, Rm 6:11 ; Rm 6:13 ; Rm 14:7 ; 2 Co 5:15 ; Ga 2:20 . ?
2Así, la mujer casada está obligada por la ley a su marido mientras éste 1 Co 7:39 vive; mas, una vez muerto el marido, se ve libre de la ley del marido.
3Por eso, mientras vive el marido, será llamada adúltera si se une a otro hombre; pero si muere el marido, queda libre de la ley, de forma que no es adúltera si se une a otro.
4Así pues, hermanos míos, también vosotros quedasteis muertos respecto Ga 2:19+ ; Rm 6:5-6 , Rm 6:8-11 de la ley por el cuerpo de Cristo 7:4 El cristiano está muerto a la Ley lo mismo que al pecado, por «el cuerpo de Cristo», muerto y resucitado, ver Rm 7:1+ . , para pertenecer a otro: a aquel que resucitó de entre los muertos, a fin de Rm 6:22 ; Jn 15:8 que diéramos frutos para Dios.
5Porque, cuando estábamos en la carne 7:5 -1o. La carne en su primitivo sentido, designa la materia corporal, 1 Co 15:39 ; ver Lc 24:39 ; Ap 17:16 ; Ap 19:18 , que se opone al espíritu, Rm 1:9+ ; el cuerpo objeto de la sensación, Col 2:1 , Col 2:5 , especialmente de la unión sexual, 1 Co 6:16 ; 1 Co 7:28 ; Ef 5:29 ; Ef 5:31 ; ver Mt 19:5 ; Jn 1:13 ; Judas 1:7 , de donde proceden el parentesco y la herencia, Rm 4:1 ; Rm 9:3 ; Rm 9:5 ; Rm 11:14 ; ver Hb 12:9 . La carne sirve así, según el uso bíblico de basar , para recalcar lo que hay de perecedera debilidad en la condición humana, Rm 6:19 ; 2 Co 7:5 ; 2 Co 12:7 ; Ga 4:13 ; ver Mt 26:41 , y para designar al hombre en su pequeñez ante Dios, Rm 3:20 y Ga 1:16 ; 1 Co 1:29 ; ver Mt 24:22 ; Lc 3:6 ; Jn 17:2 ; Hch 2:17 ; 1 P 1:24 . De ahí el uso de expresiones como: según la carne , 1 Co 1:26 ; 2 Co 1:17 ; Ef 6:5 ; Col 3:22 ; ver Flm 1:16 ; Jn 8:15 , la carne y la sangre , 1 Co 15:50 ; Ga 1:16 ; Ef 6:12 ; Hb 2:14 ; ver Mt 16:17 , y carnal , Rm 15:27 ; 1 Co 3:1 ; 1 Co 3:3 ; 1 Co 9:11 ; 2 Co 1:12 ; 2 Co 10:4 , para contraponer el orden de la naturaleza al orden de la gracia. -2o Siendo el Espíritu el don específico de la era escatológica, la carne viene a caracterizar la era antigua en oposición a la nueva, Rm 9:8 ; Ga 3:3 ; Ga 6:12 ; Flp 3:3 ; Ef 2:11 ; ver Hb 9:10 ; Hb 9:13 ; Jn 3:6 ; Jn 6:63 ; asimismo según la carne, 1 Co 10:18 ; 2 Co 11:18 ; Ga 4:23 ; Ga 4:29 ; ver Rm 1:3 ; 2 Co 5:16 , y carnal , Hb 7:16 ; pero ver 2 Co 10:3 . -3o Pablo insiste especialmente en la carne como sede de las pasiones y del pecado, Rm 7:5 , Rm 7:14 , Rm 7:18 , Rm 7:25 ; Rm 13:14 ; 2 Co 7:1 ; Ga 5:13 ; Ga 5:19 ; Ef 2:3 ; Col 2:13 , Col 2:18 , Col 2:23 ; ver 1 P 2:11 ; 2 P 2:10 ; 2 P 2:18 ; 1 Jn 2:16 ; Judas 1:8 , Judas 1:23 . , destinada a la corrupción, 1 Co 15:50 ; Ga 6:8 ; ver St 5:3 ; Hch 2:26 , Hch 2:31 , y a la muerte, Rm 8:6 ; Rm 8:13 ; 1 Co 5:5 ; 2 Co 4:11 ; ver 1 P 4:6 , hasta el punto de personificarla como una fuerza del mal, enemiga de Dios, Rm 8:7 , y hostil al Espíritu, Rm 8:4-9 , Rm 8:12s ; Ga 5:16 ; Cristo ha quebrantado esta fuerza asumiendo la carne de pecado , Rm 8:3 ; ver 1 Tm 1:16 ; Jn 1:14 ; 1 Jn 4:2 ; 2 Jn 1:7 , y dándole muerte en la cruz, Rm 8:3 ; Ef 2:14-16 ; Col 1:22 ; ver Hb 5:7 ; Hb 10:20 ; 1 P 3:18 ; 1 P 4:1 . Los cristianos, unidos a él, ver Jn 6:51 , ya no están en la carne , Rm 7:5 ; Rm 8:9 , que han crucificado, Ga 5:24 ; ver 1 P 4:1 , y de la que se han despojado por el bautismo, Col 2:11 ; o, más exactamente, aunque todavía están en la carne mientras siguen en este mundo viejo, Flp 1:22 ; Flp 1:24 ; ver 1 P 4:2 , ya no le están sujetos, 2 Co 10:3 , sino que le dominan por su unión con Cristo, ver Ga 2:20 ; Col 1:24 . , las Rm 7:7s pasiones pecaminosas, excitadas por la ley, actuaban en nuestros miembros, a fin de que produjéramos frutos de muerte.
6Mas, al presente, hemos Rm 6:7 ; Ga 2:19+ quedado emancipados de la ley, muertos a aquello que nos tenía aprisionados, de modo Rm 2:29 ; 2 Co 3:6 ; Mt 9:16-17 que sirvamos según un espíritu nuevo y no según un código anticuado.
7B. EL HOMBRE PECADOR FUERA DE CRISTO Función de la ley en el pasado 7:7 La ley en sí es buena y santa en cuanto que expresa la voluntad de Dios, Rm 7:12-25 ; 1 Tm 1:8 ; representa un glorioso patrimonio de Israel, Rm 9:4 ; pero ver Rm 2:14 . Y, con todo, parece haber fracasado: no sólo los judíos son pecadores, como los demás, a pesar de su Ley, Rm 2:21-27 ; Ga 6:13 ; Ef 2:3 ; sino que hasta sacan de ella una confianza en sus obras, Rm 2:17-20 ; Rm 3:27 ; Rm 4:2 ; Rm 4:4 ; Rm 9:31 ; Flp 3:9 ; Ef 2:8 , que les cierra a la gracia de Cristo, Ga 6:12 ; Flp 3:18 ; ver Hch 15:1 ; Hch 18:13 ; Hch 21:21 . En una palabra, la Ley es incapaz de conferir la justicia, Ga 3:11 , Ga 3:21s ; Rm 3:20 ; ver Hb 7:19 . Con una dialéctica, que en la polémica adquiere un giro paradójico, Pablo explica este fracaso aparente por la misma naturaleza de la Ley y por su función en la historia de la salvación. La ley (mosaica, pero también toda ley incluso el «precepto» dado a Adán, ver vv. Rm 7:9-11 ), luz que ilumina el espíritu sin darle fuerza interior, es impotente para conseguir se evite el pecado; más bien le favorece. Sin ser ella misma fuente de pecado, se convierte en su instrumento excitando la concupiscencia, Rm 7:7 ; por el conocimiento que da al espíritu agrava la falta convirtiéndola en una «transgresión», Rm 4:15 ; Rm 5:13 ; finalmente, no proporciona otro remedio que un castigo de ira, Rm 4:15 , de maldición, Ga 3:10 , de condenación 2 Co 3:9 , y de muerte, 2 Co 3:6 , hasta el punto que puede ser llamada la «ley del pecado y de la muerte», Rm 8:2 ; ver 1 Co 15:56 ; Rm 7:13 . Si a pesar de todo Dios ha querido este sistema imperfecto, ha sido como un régimen transitorio de pedagogo, Ga 3:24 , para dar al hombre la conciencia de su pecado, Rm 3:19 ; Rm 5:20 ; Ga 3:19 , y conseguir de él que sólo espere su justicia de la gracia de Dios, Ga 3:22 ; Rm 11:32 . Como régimen transitorio, debe desaparecer para ser sustituido por el cumplimiento de la Promesa hecha anteriormente a Abrahán y a su descendencia, Ga 3:6-22 ; Rm 4. Cristo ha puesto fin a la Ley, Ef 2:15 ; ver Rm 10:4 , «dando cumplimiento», ver Mt 3:15 ; Mt 5:17 , en todo lo que tiene de positivo, Rm 3:31 ; Rm 9:31 , en especial con su muerte, expresión suprema de su amor, Rm 5:8 ; Rm 8:35 ; Rm 8:39 ; Ga 2:20 ; Flp 2:5-8 ; con ello satisfacía las exigencias de la Ley en relación con los pecadores con quienes quiso solidarizarse, Ga 3:13+ ; Rm 8:3+ ; Col 2:14 . Libra a los hijos de la tutela del pedagogo, Ga 3:25 . Con él han muerto a la Ley, Ga 2:19 ; Rm 7:4-6 ; ver Col 2:20 , de la cual les ha «rescatado», Ga 3:13 , para hacer de ellos hijos adoptivos, Ga 4:5 . Por el Espíritu de la Promesa, da al hombre nuevo, Ef 2:15+ , la fuerza interior para realizar el bien que la ley ordenaba, Rm 8:4 . Este régimen de la gracia que sustituye al de la Ley antigua puede también ser llamado ley, pero es la «ley de la fe», Rm 3:27 , la «ley de Cristo», Ga 6:2 , la «ley del Espíritu», Rm 8:2 , cuyo compendio total es el amor, Ga 5:14 ; Rm 13:8-10 ; ver St 2:8 ; Jn 13:34 , participación del amor del Padre y del Hijo, Ga 4:6 ; Rm 5:5+ . . ¿Qué decir, entonces? ¿Que la ley es pecado? ¡De ningún modo! Sin embargo yo no conocí el pecado sino por la ley. De suerte que yo hubiera ignorado la concupiscencia si la ley no dijera: ¡No te des a la concupiscencia! Ex 20:17 ; St 1:14-15
8Mas el pecado, aprovechándose del precepto, suscitó en mí toda suerte de concupiscencias; pues sin ley el pecado Rm 4:15 ; Rm 5:13 ; 1 Co 15:56 estaba muerto.
9¡Vivía yo un tiempo sin ley 7:9 Situándose en el desarrollo de la historia de la salvación, Pablo habla aquí de la humanidad antes del régimen de la Ley, ver Rm 5:13 . !, pero en cuanto sobrevino el precepto, Gn 2:17 ; Gn 3:1s revivió el pecado,
10y yo morí; y resultó que el precepto, dado para vida, Lv 18:5 ; Ez 20:11 me causó muerte.
11Porque el pecado, aprovechándose del precepto, me sedujo, Gn 3:13 y por él, me dio muerte.
12Así que, la ley es santa, y santo el precepto, y justo y bueno. Dt 4:8
13Luego ¿se ha convertido lo bueno en muerte para mí? ¡De ningún modo! Sino que el pecado 7:13 El pecado personificado, ver Rm 5:12 , sustituye a la serpiente de Gn 3:1 y al diablo de Sb 2:24 . , para aparecer como tal, se sirvió de una cosa buena, para procurarme la muerte, a fin de que el pecado Rm 5:20 ejerciera todo su poder de pecado por medio del precepto.
14Impotencia actual de la ley 7:14 Aquí se trata del hombre bajo el imperio del pecado, antes de la justificación, mientras que en el cap. 8 se tratará del cristiano justificado, en posesión del Espíritu. Pero éste, aquí abajo, experimenta igualmente una división interior, Ga 5:17 . . Sabemos, en efecto, que la ley es espiritual, mas yo soy de carne, Jb 14:4+ ; Sal 51:7+ [ Sal 51:5 ] vendido al poder del pecado.
15Realmente, mi proceder no lo comprendo; pues no hago lo que quiero, sino que hago lo que aborrezco 7:15 Pablo recoge aquí un lugar común de la literatura de entonces, que se formula por primera vez en la Medea de Eurípides (1074-1080). .
16Y, si hago lo que no quiero, estoy de acuerdo con la Ley en que es buena;
17en realidad, ya no soy yo quien obra, sino el pecado que habita en mí.
18Pues bien sé yo que nada bueno habita en mí, es decir, en mi carne; Rm 7:5 en efecto, querer el bien lo tengo a mi alcance, mas no el realizarlo,
19puesto que no hago el bien que quiero, sino que obro el mal que no quiero.
20Y, Ga 2:20 si hago lo que no quiero, no soy yo quien lo obra, sino el pecado que habita en mí 7:20 No piensa Pablo en negar la responsabilidad personal del hombre frente al mal, como tampoco la ha negado frente al bien en Ga 2:20 . .
21Descubro, pues, esta ley 7:21 Una ley abonada por la experiencia del hombre carnal. : aunque quiera hacer el bien, es el mal el que se me presenta.
22Pues me complazco en la ley de Dios 7:22 (a) Var.: «ley de la razón» como en el v. Rm 7:23 . según el hombre interior 7:22 (b) Este «hombre interior» designa la parte racional del hombre en oposición al hombre exterior , 2 Co 4:16a , que es su cuerpo pasible y mortal. Este tema de origen griego es distinto del tema del hombre viejo y nuevo , Col 3:9-10+ , que pertenece a la escatología judía. Hay casos, sin embargo, en que Pablo habla del hombre interior en el sentido cristiano del hombre nuevo , 2 Co 4:16b ; Ef 3:16 . ,
23pero advierto otra ley en mis miembros que lucha contra la ley St 1:14-15 de mi razón y me esclaviza a la ley del pecado que está en mis miembros.
24¡Pobre de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo que me lleva a la muerte 7:24 Lit.: «del cuerpo de esta muerte». -El cuerpo, con los miembros que lo componen, Rm 12:4 ; 1 Co 12:12 , 1 Co 12:14s , es decir, el hombre en su realidad sensible, 1 Co 5:3 ; 2 Co 10:10 , y sexual, Rm 4:19 ; 1 Co 6:16 ; 1 Co 7:4 ; Ef 5:28 , interesa a Pablo en cuanto campo de la vida moral y religiosa. Para el AT, ver Gn 2:21+ ; Sb 9:15+ . Sometido por la tiranía de la carne, Rm 7:5+ , al pecado, Rm 1:24 ; Rm 6:12 ; Rm 7:23 ; Rm 8:13 ; 1 Co 6:18 , y a la muerte, Rm 6:12 ; Rm 8:10 , y hecho por tanto cuerpo de carne , Col 2:11 ; ver Col 1:22 , cuerpo de pecado , Rm 6:6 ; ver Sb 1:4 ; Sb 9:15+ , y cuerpo de muerte , Rm 7:24 , no está, con todo, destinado a la aniquilación como afirmaba el pensamiento griego, sino que, por el contrario, según la tradición bíblica, Ez 37:10+ ; 2 M 7:9+ , está llamado a la vida, Rm 8:13 ; 2 Co 4:10 , por la resurrección, Rm 8:11+ . El principio de esta renovación será el Espíritu, Rm 5:5+ , sustituyendo a la psyjé, 1 Co 15:44+ , y transformando el cuerpo del cristiano a imagen del cuerpo resucitado de Cristo, Flp 3:21 . En espera de esta liberación escatológica, Rm 8:23 , el cuerpo del cristiano, liberado en principio de la carne por su unión con la muerte de Cristo, Rm 6:6 ; Rm 8:3 , está desde ahora habitado por el Espíritu Santo, 1 Co 6:19 , que lo forma para una vida nueva de justicia y santidad, Rm 6:13 ; Rm 6:19 ; Rm 12:1 ; 1 Co 7:34 , meritoria, 2 Co 5:10 , y que da gloria a Dios, 1 Co 6:20 ; Flp 1:20 . ?
25¡Gracias sean dadas Rm 5:21 ; Rm 6:23 a Dios por Jesucristo nuestro Señor! Así pues, soy yo mismo quien con la razón 7:25 (a) El nus , razón o espíritu del hombre, es una noción griega muy distinta del pneuma en sentido de Espíritu sobrenatural, Rm 5:5+ , y aun del espíritu en sentido bíblico, de parte superior del hombre, Rm 1:9+ . Es el principio de la inteligencia, 1 Co 14:14 , 1 Co 14:15 , 1 Co 14:19 ; Flp 4:7 ; 2 Ts 2:2 ; ver Lc 24:45 ; Ap 13:18 ; Ap 17:9 , y del juicio moral, Rm 14:5 ; 1 Co 1:10 . Normalmente recto, Rm 7:23 , Rm 7:25 , se halla sin embargo pervertido, Rm 1:28 ; Ef 4:17 ; 1 Tm 1:5 ; 2 Tm 2:8 ; Tt 1:15 , por la carne , Col 2:18 ; ver Rm 7:5+ , y debe ser renovado, Rm 12:2 , en el espíritu y por el Espíritu, Ef 4:23 ; ver Col 3:10 . sirvo a la ley de Dios, mas con la carne, a la ley del pecado 7:25 (b) Esta frase parece ser una adición (quizá del mismo Pablo), que estaría mejor situada antes del v. Rm 7:24 . .