Mateo 3
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1II.Promulgación del Reino de los Cielos 1.SECCIÓN NARRATIVA Predicación de | Mc 1:8 ; | Lc 3:1-18 Juan el Bautista. Por aquellos días 3:1 (a) Expresión estereotipada, que no tiene más que un valor de transición. se presenta Juan el Jn 3:23 Bautista, proclamando en el desierto de Mc 1:15 ; Hch 2:38+ ; Is 56:1 ; Mt 4:17+ ; Mt 10:7 Judea 3:1 (b) Región montañosa y desolada que se extiende entre el yugo montañoso central de Palestina y la depresión del Jordán y del mar Muerto. :
2«Convertíos 3:2 (a) La metánoia , etim. «cambio de mente», designa una renuncia al pecado, una «penitencia». Este pesar, que mira hacia el pasado, va acompañado normalmente de una «conversión», (verbo griego epistréfein ), por la que el hombre se vuelve hacia Dios e inicia una vida nueva. Estos dos aspectos complementarios de un mismo movimiento del alma no se distinguen siempre en el vocabulario. Ver Hch 2:38+ ; Hch 3:19+ . Penitencia y conversión son la condición necesaria para recibir la salvación que trae el Reino de Dios. La llamada a la penitencia lanzada por Juan Bautista, ver también Hch 13:24 ; Hch 19:4 , será repetida por Jesús, Mt 4:17 ; Lc 5:32 ; Lc 13:3 , Lc 13:5 , por sus discípulos, Mc 6:12 ; Lc 24:47 , y por Pablo, Hch 20:21 ; Hch 26:20 . porque ha llegado el Reino de los Cielos 3:2 (b) En lugar de «Reino de Dios», ver Mt 4:17+ , expresión propia de Mt que responde a la preocupación judía por sustituir el Nombre temible de Dios con una metáfora. .»
3Este es de quien habló el profeta Isaías cuando dice: Voz del Is 40:3+ (LXX); Jn 1:23 que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas.
4Tenía Juan Mt 11:8 ; 2 R 1:8+ su vestido hecho de pelos de camello, con un cinturón de cuero a su Lv 11:21s cintura, y su comida eran langostas y miel silvestre.
5Acudía Mt 11:7 entonces a él Jerusalén, Gn 13:11 (LXX) toda Judea y toda la región del Jordán, Jn 1:28
6y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados 3:6 El rito de inmersión, simbolo de purificación o de renovación, era conocido en las religiones antiguas y en el Judaísmo (Bautismo de los Prosélitos, Esenios). Aun inspirándose en estos precedentes, el bautismo de Juan se distingue de ellos por tres rasgos principales: apunta a una purificación no ya ritual sino moral, Mt 3:2 , Mt 3:6 , Mt 3:8 , Mt 3:11 ; Lc 3:10-14 ; no se repite y cobra por ello el aspecto de una iniciación; tiene un valor escatológico, ya que introduce en el grupo de los que profesan una espera activa del Mesías próximo y constituyen por anticipado su comunidad, Mt 3:2 , Mt 3:11 ; Jn 1:19-34 . Su eficacia es real, pero no sacramental, puesto que depende del Juicio de Dios, que aún ha de venir en la persona del Mesías, cuyo fuego purificará o consumirá, según que se esté bien o mal dispuesto, y quien únicamente bautizará «en el Espíritu Santo», Mt 3:7 , Mt 3:10 ; Jn 1:33+ . Este bautismo de Juan aún será practicado por los discípulos de Cristo, Jn 4:1-2 , hasta el día en que quede absorbido en el nuevo rito instituido por Cristo resucitado, Mt 28:19 ; Hch 1:5+ ; Rm 6:4+ . .
7Pero viendo venir Jn 5:35 ; Sal 140:3 [ Sal 140:2 ]; Is 59:5 ; Mt 12:34 ; Mt 23:33 muchos fariseos 3:7 (a) Secta de judíos, observantes de la Ley, muy apegados a la tradición oral de sus doctores. La interpretación diferente y profundizadora que Jesús da a la Ley, y su trato con los pecadores no podían menos de suscitar por parte de ellos una oposición, de la que los evangelios, sobre todo Mt, han conservado númerosos ecos: ver Mt 9:11 ; Mt 12:2 , Mt 12:14p , Mt 12:24 ; Mt 15:1 ; Mt 16:1 , Mt 16:6p ; Mt 19:3 ; Mt 21:45 ; Mt 22:15 , Mt 22:34 , Mt 22:41 ; 23p; Lc 5:21 ; Lc 6:7 ; Lc 15:2 ; Lc 16:14 ; Lc 18:10 ; Jn 7:32 ; Jn 8:13 ; Jn 9:13 ; Jn 11:47 . La polémica lanzada por Mt contra los sucesores de los fariseos ha influido muy negativamente en la opinión que se tiene de ellos. Sin embargo, Jesús mantuvo con algunos relaciones amistosas, Lc 7:36+ ; Jn 3:1+ , y los discípulos encontraron en ellos aliados contra los saduceos, Hch 23:6-10 . No se puede negar su celo, ver Rm 10:2 , ni en ocasiones su rectitud, Hch 5:34 . El mismo Pablo se enorgullece de su pasado fariseo, Hch 23:6 ; Hch 26:5 ; Flp 3:5 . y saduceos 3:7 (b) Éstos, por reacción contra los fariseos, rechazaban toda tradición fuera de la Ley escrita, ver Hch 23:8+ . Menos celosos y más preocupados por la política, se reclutaban sobre todo entre las grandes familias sacerdotales, ver Mt 21:23 . El partido de los sumos sacerdotes estaba compuesto en gran parte por saduceos. Éstos también se enfrentaron a Jesús, Mt 16:1 ; Mt 16:6 ; Mt 22:23 , y a sus discípulos, Hch 4:1+ ; Hch 5:17 . a su bautismo, les dijo: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la ira Am 5:18+ ; Rm 1:18 inminente? 3:7 (c) La ira, Nm 11:1+ , del Día de Yahvé, Am 5:18+ , que debía inaugurar la era mesiánica. Ver Rm 1:18 .
8Dad, pues, fruto digno de conversión,
9y no creáis que basta con decir en Jn 8:33-40 vuestro interior: “Tenemos por padre Rm 9:7-8 ; Ga 3:7 ; Ga 4:21-31 a Abrahán”; porque os digo que puede Dios de estas piedras suscitar hijos a Abrahán.
10Ya está el hacha puesta a la = Mt 7:19p ; Mt 12:33 ; Is 10:34 ; Jr 46:22 ; Lc 13:6-9 ; Jn 15:1-6 raíz de los árboles; y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado Jn 1:26 , Jn 1:33 al fuego.
11Yo os bautizo con agua en señal de conversión; pero aquel que viene detrás de mí es más fuerte que yo, y no soy Jn 1:27-33 ; Hch 1:5+ digno de llevarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego 3:11 El fuego, medio de purificación menos material y más eficaz que el agua, simboliza ya en el AT, ver Is 1:25 ; Za 13:9 ; Ml 3:2-3 ; Si 2:5 ; etc. , la intervención soberana de Dios y de su Espíritu para purificar las conciencias. .
12En Is 41:16 ; Jr 15:7 ; Sb 5:14 ; Sb 5:23 ; Ap 14:14 ; Mt 13:42 , Mt 13:50 su mano tiene el bieldo y va a limpiar su era: recogerá su trigo en el granero, pero la paja la quemará con fuego que no se apaga 3:12 El fuego de la gehenna, Mt 18:9+ , que consume por siempre lo que no ha podido ser purificado, Is 66:24 ; Jdt 16:17 ; Si 7:17 ; So 1:18 ; Sal 21:10 [ Sal 21:9 ]; etc. .»
13Bautismo | Mc 1:9-11 ; | Lc 3:21-22 ; Jn 1:29-34 ; 2 R 5:1-14 de Jesús. Entonces se presenta Jesús, que viene de Galilea al Jordán, a donde Juan, para ser bautizado por él.
14Pero Juan trataba de impedírselo 2 S 24:21 ; Lc 1:43 ; Jn 13:6 ; 2 Co 5:21 diciendo: «Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?»
15Jesús le respondió: «Deja ahora, Jn 5:17 pues conviene que así cumplamos toda justicia 3:15 (a) La iglesia naciente se persuadió muy pronto de que Jesús estaba libre de pecado, Jn 8:46 ; Hb 4:15 . De ahí que se quisiera explicar por qué se sometía al bautismo de Juan (en el que él mismo reconocía un paso querido por Dios, ver Lc 7:29-30 , preparación última de la era mesiánica, ver Mt 3:6+ ). Muy conciso, Mt 3:15 dice: (a) que, con su bautismo, Jesús satisface la justicia salvífica de Dios que preside el plan de la salvación, (b) que él mismo era justo obrando así, (c) que tenía que identificarse con los pecadores, ver 2 Co 5:21 , y (d) que así preparaba el bautismo futuro de los cristianos, Mt 28:19 , poniéndose como modelo (nótese el plural «nosotros»). .» Entonces le dejó 3:15 (b) Una leyenda apócrifa se ha interferido aquí en dos mss de la Vet. Lat.: «Y mientras era bautizado, una intensa luz se difundió fuera del agua, hasta el punto que todos los asistentes fueron presa del temor. » .
16Una vez bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron Ez 1:1 ; Hch 10:11 los cielos 3:16 (a) Adic.: «para él», es decir, a sus ojos. y vio Is 11:2 ; Is 61:1 ; Jn 1:32-34 al Espíritu de Dios que bajaba como una paloma y venía sobre él 3:16 (b) El Espíritu que aleteaba sobre las aguas de la primera creación, Gn 1:2 , aparece aquí en el preludio de la nueva creación. Por un lado, unge a Jesús para su misión mesiánica, Hch 10:38 , que en adelante seguirá dirigiendo, Mt 4:1p ; Lc 4:14 ; Lc 4:18 ; Mt 10:21 ; Mt 12:18 ; Mt 12:28 ; por otro, como lo han entendido los Padres, santifica el agua y prepara el bautismo cristiano, ver Hch 1:5+ . .
17Y una voz que salía de los cielos decía: «Este es Is 42:1 ; Mt 12:18 ; Mt 17:5 ; Jn 12:28 mi Hijo amado, en quien me complazco 3:17 Esta visión interpretativa designa ante todo a Jesús como el verdadero Siervo anunciado por Isaías. Con todo, el término «Hijo» que sustituye al de «Siervo» (gracias al doble sentido del término griego pais) subraya el carácter mesiánico y propiamente filial de su relación con el Padre, ver Mt 4:3+ . .»