Jueces 4
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›14. DÉBORA Y BARAC Cap. 4 La historia de Débora y Barac viene presentada en un relato en prosa, cap. 4, y en un cántico, cap. 5. Según el relato original en prosa, las tribus de Zabulón y Neftalí consiguen una victoria decisiva sobre Sísara, de Jaróset Hagoin, al noroeste de la llanura de Yizreel. A éste se le ha asociado secundariamente con Yabín, rey de Jasor, que había sido vencido bajo Josué, Jos 11:10-15 ; se le menciona en el relato en prosa, pero no en el cántico. Esta victoria, cuyo carácter histórico está asegurado, hizo desaparecer la barrera que separaba a las tribus del norte de las del centro de Palestina. Se sitúa probablemente a mediados del s. XII a. C. Israel oprimido por los cananeos. Cuando murió Ehúd, los israelitas volvieron a hacer lo que desagradaba a Yahvé,
2y Yahvé Jos 11:1+ los dejó a merced de Yabín, rey de Canaán, que reinaba en Jasor. El jefe de su 1 S 12:9 ejército era Sísara, que habitaba en Jaróset Hagoin.
3Entonces los israelitas clamaron a Yahvé. Porque Yabín tenía novecientos carros de hierro y había oprimido duramente a los israelitas durante veinte años.
4Débora. En aquel tiempo, Débora, una profetisa 4:4 Profetisa como María, Ex 15:20 , y Juldá, 2 R 22:14 , Débora administra justicia en nombre de Yahvé. , mujer de Lapidot, era juez en Israel.
5Se sentaba bajo la palmera 4:5 «palmera» tamar conj.; tomer hebr. de Débora, entre Ramá y Betel, en la montaña de Efraín; y los israelitas subían donde ella en busca de justicia.
6Ésta mandó llamar a Barac, Hb 11:32 hijo de Abinoán, de Cades de Neftalí, y le dijo: «¿No te ha dado Yahvé, Dios de Israel, esta orden: Vete, y recluta y toma contigo en el monte Tabor a diez mil hombres de los hijos de Neftalí y de los hijos Sal 83:10 [ Sal 83:9 ] de Zabulón,
7que yo atraeré hacia ti al torrente Quisón a Sísara, jefe del ejército de Yabín, con sus carros y sus tropas, y los entregaré en tus manos?»
8Barac le respondió: «Si vienes tú conmigo, voy. Jc 4:14 Pero si no vienes conmigo, no voy, porque no sé en qué día me dará la victoria Gn 16:7+ el Ángel de Yahvé 4:8 «porque no sé... la victoria» griego; omitido por hebr. Barac desea poder consultar a Yahvé (ver Ex 33:7+ ) por medio de Débora durante la campaña. .»
9«Iré contigo», dijo ella, «sólo que entonces no será tuya la gloria de la campaña que vas a emprender, porque Yahvé entregará a Sísara en manos de una mujer.» Débora se levantó y marchó con Barac a Cades.
10Y Barac convocó en Cades a Zabulón y Neftalí. Subieron tras él diez mil hombres y Débora subió con él.
11Jéber el quenita 4:11 Este v., que interrumpe el relato, prepara la historia de Yael, Jc 4:17 , que quizá tuvo existencia independiente. . Jéber, Nm 24:21+ ; Jc 1:16+ el quenita, se había separado de la tribu de Caín y del clan de los hijos de Jobab, el suegro de Moisés; había plantado su tienda cerca de la Encina de Saananín, cerca de Cades.
12Derrota de Sísara. Le comunicaron a Sísara que Barac, hijo de Abinoán, había subido al monte Tabor.
13Reunió Sísara todos sus carros, y todas las tropas Jc 5:19 que tenía y las llevó de Jaróset Hagoin al Torrente de Quisón.
14Débora dijo Jc 4:8 a Barac: «Levántate, porque éste es el día en que Yahvé pone a Sísara en tus manos. ¿No es cierto que Yahvé marcha delante de ti?» Barac bajó del monte Tabor seguido de los diez mil hombres.
15Yahvé Ex 14:24 sembró el pánico en Sísara, en todos sus carros y en todo su ejército ante Barac 4:15 Después de «su ejército» hebr. añade: «a filo de espada», ver v. siguiente. . Sísara bajó de su carro y huyó a pie.
16Barac persiguió a los carros y al ejército hasta Jaróset Hagoin. Todo el ejército de Sísara cayó a filo de espada: no quedó ni uno.
17Muerte de Sísara. Pero Sísara huyó a pie hacia la tienda de Yael, mujer de Jéber el quenita, porque reinaba la paz entre Yabín, rey de Jasor, y la casa de Jéber el quenita.
18Yael salió al encuentro de Sísara y le dijo: «Entra, señor mío, entra en mi casa. No temas.» Y entró en su tienda y ella lo tapó con un cobertor.
19Él le dijo: «Por favor, dame de beber un poco de agua, porque tengo sed.» Ella abrió el odre de la leche 4:19 Es el leben, la leche agria de los nómadas. , le dio de beber y lo volvió a tapar.
20Él le dijo: «Estáte a la entrada de la tienda, y si alguno viene, te pregunta y te dice: ¿Hay alguien aquí?, respóndele que no.»
21Pero Yael, mujer de Jéber, cogió una clavija de la tienda, tomó el martillo en su mano, se le acercó callando y le hincó la clavija en la sien hasta clavarla en tierra. Él estaba profundamente dormido, agotado de cansancio; y murió.
22Cuando llegó Barac persiguiendo a Sísara, Yael salió a su encuentro y le dijo: «Ven, que te voy a mostrar al hombre que buscas.» Entró donde ella, y Sísara yacía muerto con la clavija en la sien.
23La liberación de Israel. Así humilló Dios aquel día a Yabín, rey de Canaán, ante los israelitas.
24La mano de los israelitas fue haciéndose cada vez más pesada sobre Yabín, rey de Canaán, hasta que acabaron con Yabín, rey de Canaán.