Jueces 19
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›12. EL CRIMEN DE GUIBEÁ Y LA GUERRA CONTRA BENJAMÍN Cap. 19 Un redactor postexílico combinó aquí dos tradiciones, cuya dualidad aparece claramente en los caps. 20-21; una está relacionada con el santuario de Mispá, la otra con el de Betel. Esto explica los dos relatos de la derrota de Benjamín y de la caída de Guibeá (comparar, por ejemplo, Jc 20:30-32 y Jc 20:36-44 ) y los dos medios para asegurar la supervivencia de la tribu de Benjamín, Jc 21:1-12 , Jc 21:15 . El levita de Efraín y su concubina. En aquel Jc 17:6+ tiempo, cuando aún no había rey en Israel, hubo un hombre, levita, que residía como forastero en los confines de la montaña de Efraín. Tomó por concubina a una mujer de Belén de Judá.
2Se enfadó con él 19:2 «Se enfadó con él» versiones; «le fue infiel» hebr., pero ver Jc 19:3 . su concubina y lo dejó para volver a la casa de su padre en Belén de Judá, donde permaneció bastante tiempo, unos cuatro meses.
3Su marido se puso en camino y fue donde ella, para hablarle al corazón y hacerla volver; llevaba consigo a su criado y un par de asnos. Cuando llegó a casa del padre de ella, lo vio el padre de la joven y salió contento a su encuentro.
4Su suegro, el padre de la joven, lo retuvo y él se quedó con él tres días; comieron y bebieron y pasaron allí la noche.
5Al cuarto día se levantaron de madrugada y el levita se dispuso a partir; el padre de la joven dijo a su yerno: «Toma un bocado de pan para cobrar ánimo, y luego marcharás.»
6Se sentaron, y se pusieron a comer y beber los dos juntos. Luego el padre de la joven dijo al hombre: «Dígnate pasar aquí la noche y que se alegre tu corazón.»
7Se levantó el hombre para marchar, pero el suegro le porfió y se quedó aquella noche.
8Al quinto día madrugó para marchar, pero el padre de la joven le dijo: «Cobra ánimo primero, por favor.» Y pasaron el tiempo 19:8 «pasaron el tiempo» conj.; «pasad el tiempo» hebr. hasta declinar el día y comieron juntos.
9Se levantaron para marchar el marido con su concubina y su siervo, pero su suegro, el padre de la joven, le dijo: «Mira que la tarde está al caer. Pasa aquí la noche y que se alegre tu corazón. Mañana de madrugada marcharéis y volverás a tu tienda.»
10Pero el hombre no quiso pasar la noche allí; se levantó, partió Jos 15:8 ; Jos 18:16 ; Jos 18:18 ; 2 S 5:6+ ; 1 Cro 11:4-5 y llegó frente a Jebús 19:10 (a) Sólo aquí, Jc 19:10-11 , y en 1 Cro 11:4s , se encuentra este nombre de Jerusalén. Se ha derivado del nombre de sus habitantes en la época de la conquista, los jebuseos, pero a la ciudad siempre se la llama Jerusalén. , o sea, Jerusalén. Llevaba consigo los dos asnos cargados, su concubina y su criado. 19:10 (b) «y su criado» versiones; el hebr. repite «con él».
11El crimen Gn 19:1-11 ; Os 9:9 ; Os 10:9 de los vecinos de Guibeá 19:11 El levita sólo encuentra asilo en Guibeá de Benjamín, en casa de un hombre de Efraín, Jc 19:16 , que está dispuesto a cumplir con sus deberes de huésped hasta el heroísmo, Jc 19:24 . Los benjaminitas de la ciudad faltan gravemente a la ley de la hospitalidad, Jc 19:15 , y luego se conducen de una manera abominable. En la evocación de esta historia se esconde una controversia (¿de los de Judá?) contra Saúl, cuya capital era Guibeá. -Todo el relato supone en su redacción reminiscencias de la historia de Lot, Gn 19:1-11 . . Cuando llegaban cerca de Jebús, era ya hora muy avanzada. El criado dijo a su amo: «Vamos, dejemos el camino y entremos en esa ciudad de los jebuseos para pasar allí la noche.»
12Su amo le respondió: «No vamos a entrar en una ciudad de extranjeros, que no son israelitas; pasaremos de largo hasta Guibeá.»
13Y añadió a su criado: «Vamos a acercarnos a uno de esos poblados; pasaremos la noche en Guibeá o Ramá.»
14Pasaron, pues, de largo y continuaron su marcha. Y a la puesta del sol, llegaron frente a Guibeá de Benjamín.
15Se desviaron hacia allí y fueron a pasar la noche en Guibeá. El levita entró y se detuvo en la plaza de la ciudad, pero no hubo nadie que les ofreciera casa donde pasar la noche.
16Llegó un viejo que volvía por la tarde de sus faenas del campo. Era un hombre de la montaña de Efraín que residía como forastero en Guibeá; mientras que la gente del lugar era benjaminita.
17Alzando los ojos, se fijó en el viajero que estaba en la plaza de la ciudad, y el anciano le dijo: «¿A dónde vas y de dónde vienes?»
18Y el otro le respondió: «Estamos de paso, venimos de Belén de Judá y vamos hasta los confines de la montaña de Efraín, de donde soy. Fui a Belén de Judá y ahora vuelvo a mi casa 19:18 «vuelvo a mi casa» lit. «hacia mi casa», Jc 19:29 ; «voy hacia la casa de Yahvé» hebr. , pero nadie me ha ofrecido la suya.
19Y eso que tenemos paja y forraje para nuestros asnos, y pan y vino para mí, para tu sierva y para el joven que acompaña a tu siervo. No nos falta de nada.»
20El viejo le dijo: «La paz sea contigo; yo proveeré a todas tus necesidades; pero no pases la noche en la plaza.»
21Le llevó, pues, a su casa y echó pienso a los asnos. Y ellos se lavaron los pies, comieron y bebieron.
22Mientras alegraban su corazón, los hombres de la Gn 19:4s ciudad, gente malvada, cercaron la casa y golpeando la puerta le dijeron al viejo, dueño de la casa: «Haz salir al hombre que ha entrado en tu casa, para que lo conozcamos.»
23El dueño de la casa salió donde ellos y les dijo: «No, hermanos míos; no os portéis mal. Puesto que este hombre ha entrado en mi casa no cometáis esa infamia 19:23 El término hebreo designa faltas graves contra la ley divina, sobre todo faltas contra las costumbres, especialmente reprobadas por reacción contra la licencia de los cultos cananeos. A la falta se añade aquí una ofensa al derecho sagrado de la hospitalidad. .
24Aquí está mi hija, que es doncella 19:24 El hebr. añade «y su concubina (del levita)». . Os la entregaré. Abusad de ella y haced con ella lo que os parezca; pero no cometáis con este hombre semejante infamia.»
25Pero aquellos hombres no quisieron escucharle. Entonces el hombre tomó a su concubina y se la sacó fuera. Ellos la conocieron, la maltrataron toda la noche hasta la mañana y la dejaron al amanecer.
26Llegó la mujer de madrugada y cayó a la entrada de la casa del hombre donde estaba su marido; allí quedó hasta que fue de día.
27Por la mañana se levantó su marido, abrió las puertas de la casa y salió para continuar su camino; y vio que la mujer, su concubina, estaba tendida a la entrada de la casa, con las manos en el umbral,
28y le dijo: «Levántate, vámonos.» Pero no le respondió. Entonces el hombre la cargó sobre su asno y se dirigió a su pueblo.
29Llegado a su casa, cogió un 1 S 11:7 cuchillo y tomando a su concubina la partió miembro por miembro en doce trozos y los envió por todo el territorio de Israel 19:29 Este truculento mensaje de venganza se dirige a todo Israel, ver Jc 20:1 , Jc 20:2 , Jc 20:10 , etc. Esto podría subrayar la solidaridad de las tribus ante una infracción de la ley religiosa, pero una acción común como ésta sería única; más probablemente hay aquí una extensión de la tradición primitiva que, en frente de Benjamín, debió poner principalmente a Efraín. Se trataría de un nuevo episodio de la lucha de Efraín por la supremacía, ver Jc 8:1+ ; Jc 12:1 . .
30Y dio esta orden a sus emisarios: «Esto habéis de decir a todos los israelitas: ¿Se ha visto alguna vez cosa semejante desde que los israelitas subieron del país de Egipto hasta hoy? Pensad en ello, pedid consejo y tomad una decisión.» Y todos los que lo veían, decían: «Nunca ha ocurrido ni se ha visto cosa igual desde que los israelitas subieron del país de Egipto hasta hoy 19:30 «Y dio esta orden... habéis de decir» restituido según una parte del griego; ausente del hebr, que sólo ha conservado «Pensad en ello... tomad una decisión», corrompido y relegado al fin del v. .»