Josué 6
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1Toma de Jericó Cap. 6 El origen de este relato es una tradición del santuario de Guilgal que explicaba las ruinas de las murallas de Jericó como el resultado del primer hecho de guerra de Yahvé en Canaán, Jos 6:2-10 , Jos 6:15-16 , Jos 6:20-21 ; el arca es la señal de la presencia de Yahvé, quien actúa solo. Este relato, que era un modelo de relato de la guerra santa de conquista, se transformó en relato cultual mediante una serie de adiciones que subrayaban la función de los sacerdotes. El texto hebreo es bastante más extenso que el de los LXX, que omite las repeticiones (entre paréntesis en el texto). Aun en su forma primitiva, el relato no es histórico en el sentido nuestro, pero ello no excluye el que se hubiera dado realmente una conquista de Jericó (ver Jos 24:11 y nota a 2). Ciertamente, la arqueología no aporta ningún indicio de que Jericó fuera arruinada hacia el fin del s. XIII a.C., pero su testimonio no es concluyente, porque la erosión pudo hacer desaparecer los estratos de aquella época. . Jericó estaba cerrada a cal y canto por miedo a los israelitas: nadie salía ni entraba.
2Yahvé dijo a Josué: «Mira, yo pongo en tus manos a Jericó y a su rey.
3Vosotros, todos los hombres de guerra, rodearéis la ciudad, dando una vuelta alrededor. Así harás durante seis días.
4Siete sacerdotes llevarán delante del arca las siete trompetas de cuerno de carnero. El séptimo día daréis la vuelta a la ciudad siete veces y los sacerdotes tocarán las trompetas.
5Cuando suene el cuerno de carnero (cuando oigáis el sonar de la trompeta), todo el pueblo prorrumpirá en un gran alarido 6:5 Sobre este clamor religioso y guerrero, ver Nm 10:5+ . y el muro de la ciudad se vendrá abajo. Y el pueblo se lanzará al asalto, cada uno por el lugar que tenga enfrente.»
6Josué, hijo de Nun, llamó a los sacerdotes y les dijo: «Tomad el arca de la alianza y que siete sacerdotes lleven las trompetas de cuerno de carnero delante del arca de Yahvé.»
7Al pueblo le dijo: «Pasad y dad la vuelta a la ciudad y que la vanguardia pase delante del arca de Yahvé.»
8(Se hizo según la orden dada por Josué al pueblo). Los siete sacerdotes que llevaban las siete trompetas de cuerno de carnero delante de Yahvé pasaron y tocaron las trompetas; el arca de la alianza de Yahvé iba tras ellos;
9la vanguardia iba delante de los sacerdotes que tocaban las trompetas y la retaguardia marchaba detrás del arca. Según iban caminando, tocaban las trompetas.
10Josué había dado esta orden al pueblo: «No gritéis, ni dejéis oír vuestras voces (que no salga ni una palabra de vuestra boca) hasta el día en que yo os diga: Gritad. Entonces gritaréis.»
11Hizo que el arca de Yahvé diera la vuelta a la ciudad (rodeándola una vez); luego volvieron al campamento, donde pasaron la noche.
12Josué se levantó de mañana y los sacerdotes tomaron el arca de Yahvé.
13Los siete sacerdotes que llevaban las siete trompetas de cuerno de carnero delante del arca de Yahvé, iban caminando y tocando las trompetas según caminaban. La vanguardia iba delante de ellos y la retaguardia detrás del arca de Yahvé, desfilando al son de las trompetas.
14Dieron (el segundo día) una vuelta a la ciudad y volvieron al campamento. Se hizo lo mismo durante seis días.
15El séptimo día, se levantaron con el alba y dieron la vuelta a la ciudad (según el mismo rito) siete veces. (Sólo aquel día dieron la vuelta a la ciudad siete veces.)
16La séptima vez, los sacerdotes tocaron la trompeta y Josué dijo al pueblo: «¡Lanzad el alarido, porque Yahvé os ha entregado la ciudad!»
17Jericó consagrada al anatema 6:17 El anatema, en hebreo jérem, implica la renuncia a todo el botín y su atribución a Dios: se da muerte a los hombres y a los animales; los objetos preciosos son entregados al santuario. Es un acto religioso, una ordenanza de la guerra santa, consecuencia de una orden divina, Dt 7:1-2 ; Dt 20:13s ; 1 S 15:3 , o de un voto para asegurarse la victoria, Nm 21:2 . Todo incumplimiento es un sacrilegio que se castiga severamente, Jos 7, ver 1 S 15:16-23 . Con todo, la regla absoluta admite atenuaciones, Nm 31:15-23 ; Dt 2:34-35 ; Dt 3:6-7 ; Dt 20:13-14 ; Jos 8:26-27 . Esta primitiva noción de dominio absoluto de Dios está corregida por la de su paternidad misericordiosa, ver Sb 1:13 y, sobre todo, en el NT, Mt 5:44-45 . . «La ciudad Lv 27:28-29 será consagrada como anatema a Yahvé con todo lo que haya en ella; únicamente, Rajab, la prostituta, quedará con vida, así como todos los que están con ella en su casa, por haber ocultado a los emisarios Jos 2:1-21 que enviamos.
18Pero vosotros guardaos del anatema, no vayáis a quedaros, llevados de la codicia, con algo de lo que es anatema, porque convertiríais en anatema todo el campamento de Israel y le acarrearíais la desgracia 6:18 «llevados de la codicia» griego, ver Jos 7:21 y Dt 7:25 ; «no seáis anatema» hebr. .
19Toda Jos 7:1-26 la plata y todo el oro, todos los objetos de bronce y de hierro, están consagrados a Yahvé: ingresarán en su tesoro.»
20El pueblo lanzó el alarido y se tocaron las trompetas. Al escuchar el pueblo la voz de la trompeta, Hb 11:30 prorrumpió en gran alarido, y el muro se vino abajo. La gente escaló la ciudad, cada uno por el lugar que tenía enfrente, y se apoderaron de ella.
21Consagraron al anatema todo lo que había en la ciudad, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, bueyes, ovejas y asnos, a filo de espada.
22La casa de Rajab Jos 2:1-21 preservada 6:22 Fin de la historia de Rajab y los espías, cap. 2, cuyo recuerdo conservaban los supervivientes de un clan de Rajab, Jos 6:25 . . Josué dijo a los dos hombres que habían explorado el país: «Entrad en la casa de la prostituta y haced salir de ella a esa mujer con todos los suyos, como se lo habéis jurado.»
23Los jóvenes espías fueron e hicieron salir a Rajab, a su padre, a su madre, a sus hermanos y a todos los suyos. También hicieron salir a todos los de su familia y los dejaron fuera del campamento de Israel.
24Prendieron fuego a la ciudad con todo lo que contenía. Sólo la plata, el oro y los objetos de bronce Nm 31:22 y de hierro los depositaron en el tesoro de la casa de Yahvé.
25Pero a Rajab, la prostituta, así como a la casa de su padre y a todos los suyos, Josué los conservó con vida. Ella se quedó en Israel hasta el día de hoy, por haber escondido a los emisarios que Josué había enviado a explorar Jericó.
26Maldición a quien reconstruya Jericó. En aquel tiempo Josué pronunció este juramento: ¡Maldito sea delante de Yahvé el hombre que se levante y reconstruya esta ciudad (de Jericó)! ¡Al precio de 1 R 16:34 su primogénito echará su cimiento y al de su benjamín colocará las puertas!
27Y Yahvé Jos 1:5+ estuvo con Josué, cuya fama se extendió por toda la tierra.