Job 19
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1El triunfo de la fe en el abandono de Dios y de los hombres. Job respondió así:
2¿Hasta cuándo me vais a atormentar, aplastándome con tanta palabra?
3Ya me habéis insultado diez veces, sin pudor me habéis ultrajado.
4Aun en caso de haber errado, en mí queda mi yerro 19:4 Un desvío que explicaría el sufrimiento, ver Jb 6:24+ . El griego añade: «pronunciando vocablos que no convienen, con palabras que yerran y son intempestivas». .
5Si creéis triunfar sobre mí echando en cara mi oprobio,
6sabed que Dios me ha hecho daño copándome entre sus redes 19:6 Y no Job el que se enreda a sí mismo en la red de sus faltas, ver Jb 18:8 . .
7Grito Lm 3:7-9 «Violencia» y nadie responde, imploro «Auxilio» y no hay justicia.
8Ha puesto en mi ruta un muro infranqueable, ha llenado mis sendas de densa oscuridad.
9Me ha Jb 29:14 despojado de mi honra, ha dejado mi frente sin corona.
10Ha arrasado Jb 14:7s ; Jb 17:15 mi cerca y debo irme, ha arrancado cual árbol mi esperanza.
11Su cólera Jb 33:10 ha atizado contra mí, me ha considerado su enemigo.
12Llegan sus tropas en masa, van haciendo camino en mi busca, acampan en torno a mi tienda.
13Mis Sal 38:12 [ Sal 38:11 ]; Sal 69:9 [ Sal 69:8 ]; Sal 88:9-19 [ Sal 88:8-18 ] hermanos se alejan de mí, mis amigos me tienen por extraño.
14Me abandonan vecinos y parientes, se olvidan de mí mis invitados 19:14 «mis invitados», tomado del comienzo de Jb 19:15 . .
15Mis siervas me tienen por intruso, me he vuelto un extraño a sus ojos.
16Llamo a mi esclavo y no responde, aunque yo en persona le suplique.
17Mi aliento repugna a mi esposa, doy asco a mis propios hermanos 19:17 Lit. «los hijos de mi vientre». La fórmula es insólita para designar a los hijos de un mismo padre: sola, la expresión «fruto del vientre» puede aplicarse ocasionalmente a ellos (ver Dt 28:53 : Mi 6:7 ; Sal 132:11 ). Además, como el poeta da por supuesta la muerte de los hijos de Job (ver Jb 8:4 ; Jb 29:5 ), hay que pensar efectivamente en hermanos uterinos; la fórmula se aclara en parte por Jb 3:10 (ver también Sal 69:9 [ Sal 69:8 ]: «los hijos de mi madre»). .
18También los críos me muestran desprecio, apenas Sal 41:10 [ Sal 41:9 ]; Si 6:8 ; Jn 13:18 me levanto, se burlan de mí.
19Todos mis íntimos me aborrecen, mis amigos se vuelven contra mí.
20Mis huesos se pegan a la carne y a la piel, he escapado con la piel entre los dientes 19:20 V. corregido según el griego; hebr.: «a mi piel y a mi carne se pegan mis huesos, y escapo con la piel de mis dientes». .
21¡Piedad, piedad, amigos!, que la mano de Dios me ha herido.
22¿Por Sal 27:2 qué me perseguís como Dios y no os hartáis de mi carne?
23¡Ojalá Jb 16:18-21+ se escribiesen mis palabras! ¡Ojalá se grabasen en bronce!,
24con cincel de hierro y plomo, impresas para siempre en la roca.
25Yo sé que vive mi Defensor 19:25 (a) La palabra go'el, imperfectamente traducida por «defensor», es un término técnico del derecho israelita, ver Nm 35:19+ . Se aplica a menudo a Dios, salvador de su pueblo y vengador de los oprimidos. El Judaísmo rabínico lo aplicó al Mesías; de ahí sin duda la traducción de San Jerónimo «mi Redentor». - Job, calumniado y condenado por sus amigos, espera un Defensor, que no es otro que Dios mismo, al menos que tengamos que ver en él a un mediador celeste que se haría cargo de la defensa de Job y lo reconciliaría con Dios, ver Jb 16:19 . Pero Job sigue creyendo que su dicha está perdida y que su muerte está próxima: Dios no intervendrá para vindicar su causa más que tras su muerte. Con todo, Job espera ser testigo de ello, «ver» a su vengador. Después de haberse imaginado, Jb 14:10-14 , la posibilidad de una espera en el Seol durante el tiempo de la cólera, Job, impulsado por su fe en Dios, que puede hacer volver del Seol (ver 1 S 2:6 ; 1 R 17:17-24 ; Ez 37), parece confiar aquí en un retorno pasajero a la vida corporal, para el tiempo de la venganza. Esta momentánea salida de la fe de Job fuera de los límites infranqueables de la condición mortal, para satisfacer su necesidad de justicia en una situación desesperada, preludia la revelación explícita de la resurrección de la carne, ver 2 M 7:9+ . , que se alzará el último sobre el polvo 19:25 (b) «se alzará»: término jurídico, aplicado a menudo al testigo o al juez, Jb 31:14 ; Dt 19:16 ; Is 2:19 , Is 2:21 ; Sal 12:6 [ Sal 12:5 ]. - «el último» recuerda a Is 44:6 ; Is 48:12 . ,
26que después que me dejen sin piel, ya sin carne, veré a Dios 19:26 V. famoso en exégesis por sus dificultades de todo tipo. La traducción propuesta sigue al hebr. Según las versiones, algunos corrigen: «Después de mi sueño (en lugar de «mi piel»), me alzará junto a él». La Vulg. ha influido durante siglos en la exégesis católica con una traducción que resulta improbable, habida cuenta del conocimiento de la evolución de las ideas teológicas de Israel: «Porque sé que mi Redentor vive y que en el último día yo resucitaré de la tierra, que de nuevo me revestiré de mi piel y en mi carne veré a Dios». .
27Sí, seré yo quien lo veré, mis ojos lo verán, que no un extraño. Se consume mi vigor en mi interior.
28Cuando decís: «¿Cómo acosarlo? ¿Qué pretexto encontrar contra él?».
29Temed por vosotros a la espada, la espada que castiga el delito 19:29 «que castiga» corresponde al sustantivo «cólera», aquí con valor forense. , y sabréis que existe un juez.