Jeremías 14
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1La gran Jr 5:20-25 ; Jr 8:18-23 ; Os 4:3+ sequía Cap. 14 Probablemente bajo Joaquín. El diálogo del profeta con Yahvé imita una liturgia de lamentación (ver Jl 1-2; Sal 74 y 79): descripción del azote, Jr 14:2-6 ; lamentación del pueblo, 7-9; respuesta de Yahvé, 10-12; defensa de Jeremías, 13-16; nueva descripción del azote, 17-18; nueva lamentación del pueblo, 19-22; nueva respuesta de Yahvé, Jr 15:1-4 . Pero a la confesión colectiva, así como a la intercesión de Jeremías, Yahvé opone una respuesta negativa, y a la amenaza del hambre añade la de la invasión. . Palabra de Yahvé a Jeremías, a propósito de la sequía.
2Judá está de luto, sus Lm 1:4 ciudades 14:2 Lit. «sus puertas», ver Dt 12:17 ; Dt 16:5 , etc. desfallecen sombrías y abatidas, y sube el alarido de Jerusalén.
3Sus nobles mandaban a los pequeños por agua: llegaban a los aljibes y no la encontraban; volvían con Lv 26:18-20 sus cántaros vacíos. Quedaban confundidos y avergonzados y se cubrían la cabeza.
4El suelo está consternado por no haber Jr 3:3 lluvia en la tierra. Confusos andan los labriegos, se han cubierto la cabeza.
5Hasta la cierva en el campo parió y abandonó a su cría, porque no había césped.
6Los onagros se paraban sobre los calveros, aspiraban el aire como chacales, tenían los ojos consumidos por falta de hierba.
7Aunque Is 59:12 nuestras culpas hablen contra nosotros, Yahvé, obra por amor de tu Nombre. Cierto, son muchas nuestras apostasías, contra ti hemos pecado.
8¡Oh esperanza Jr 17:13 de Israel, Yahvé 14:8 «Yahvé» 13 mss, griego, Vet. Lat.; omitido por TM. , Salvador suyo en tiempo de angustia! ¿Por qué has de ser cual forastero en la tierra, o cual viajero que se tumba para hacer noche?
9¿Por qué has de ser como un pasmado, como un valiente incapaz de ayudar? Pues tú estás entre nosotros, Yahvé, y por tu Nombre Jr 7:30 ; Jr 15:16 ; Dt 28:10 se nos llama, ¡no te deshagas de nosotros!
10Así dice Yahvé de este pueblo: ¡Cómo les gusta vagabundear!, no contienen sus pies. | Os 8:13 Pero Yahvé no se complace en ellos: ahora se va a acordar de su culpa y a castigar su pecado.
11Y me Jr 7:16 dijo Yahvé: «No intercedas en pro de este pueblo.
12Así ayunen, no escucharé su clamoreo; y así levanten holocausto y ofrenda, no me complacerán; sino que con espada, con hambre y con peste voy a acabarlos.»
13Dije yo: «¡Ah, Señor Yahvé! Resulta que los profetas están diciéndoles: No veréis espada, Jr 23+ ni tendréis hambre, sino que voy a daros paz segura en este lugar.»
14Y me Jr 5:31 ; Jr 27:10 ; Jr 29:8-9 dijo Yahvé: «Mentira profetizan esos profetas en mi nombre. Yo no los he enviado ni dado instrucciones, ni les he hablado. Visión mentirosa, augurio fútil y delirio de sus corazones os dan por profecía.
15Por tanto, así dice Yahvé: Tocante a los profetas que profetizan en mi nombre sin haberlos enviado yo, y que dicen: “No habrá espada ni hambre en este país”, con espada y con hambre serán rematados los tales profetas,
16y el pueblo al que profetizan yacerá derribado por las calles de Jerusalén, por causa del hambre y de la espada, y no habrá sepulturero para ellos ni para sus mujeres, sus hijos y sus hijas; pues volcaré sobre ellos mismos su maldad.»
17Les dirás esta palabra 14:17 Enlace redaccional que introduce con poca destreza lo que sigue. : Dejen caer mis ojos lágrimas de noche y de día sin parar, porque de quebranto grande es quebrantada la doncella, la capital de mi pueblo, de golpe gravísimo.
18Si salgo al campo, encuentro heridos de espada, y si entro en la ciudad, encuentro muertos de hambre. Hasta el profeta, hasta el sacerdote vagan por el país desorientados.
19—¿Es que has desechado a Judá?, ¿o acaso te has hastiado de Sión? ¿Por qué nos has herido, sin esperanza de cura? Esperábamos paz, = Jr 8:15 y no hubo bien alguno; el tiempo de la cura, Jr 13:16 ; Am 5:18 y se presenta el miedo.
20Reconocemos, Yahvé, nuestras maldades, la culpa de nuestros padres; que hemos pecado contra ti.
21No desprecies, por amor de tu Nombre, no deshonres la sede de tu Gloria 14:21 Sión. . Recuerda, no anules tu alianza con nosotros.
22¿Hay entre las Vanidades de los paganos quienes hagan llover?, ¿o acaso los cielos dan de suyo la llovizna? ¿No eres tú mismo, oh Yahvé? ¡Dios nuestro, esperamos en ti, porque tú hiciste todas estas cosas!