Hechos 17
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1En Tesalónica. Dificultades con los judíos. Atravesando Anfípolis y Apolonia llegaron a Tesalónica, donde los judíos tenían una Hch 13:5+ sinagoga.
2Pablo, según su costumbre, se dirigió a ellos y durante tres sábados discutió con ellos basándose en las Lc 24:25-27 , Lc 24:44-47 Escrituras,
3explicando y probando que Cristo tenía que padecer y resucitar de entre los muertos y que «este Cristo es Hch 2:23+ ; Hch 18:5+ Jesús, a quien yo os anuncio».
4Algunos de ellos 17:4 (a) Entre los cuales se encontraba sin duda Aristarco, uno de los más fieles compañeros de Pablo, ver Hch 20:4 ; Col 4:10 . se convencieron y se unieron a Pablo y Silas así como una gran multitud de Hch 10:2+ los que adoraban a Dios y de griegos 17:4 (b) Var.: «de griegos que adoraban a Dios». -La lectura adoptada supone una distinción entre «los que adoraban a Dios», ver Hch 10:2+ , y los «griegos», no afectados hasta entonces por la propaganda judía. La cristiandad de Tesalónica se compondrá principalmente de gentiles convertidos, ver 1 Ts 1:9-10 , etc. y no pocas de las mujeres principales.
5Pero Hch 13:45+ ; 1 Ts 2:14+ los judíos, llenos de envidia, reunieron a gente maleante de la calle, armaron tumultos y alborotaron la ciudad. Se presentaron en casa de Jasón 17:5 Quizá el de Rm 16:21 . buscándolos para llevarlos ante el pueblo.
6Al no encontrarlos, arrastraron a Jasón y a algunos hermanos ante los magistrados de la ciudad gritando: «Esos que Hch 24:5 han revolucionado el mundo se han presentado también aquí,
7y Jasón los ha hospedado. Además todos ellos actúan Hch 25:8 ; Lc 23:2 ; Jn 19:12-15 contra los decretos del César, pues afirman que hay otro rey 17:7 En realidad, los cristianos evitaban dar a Cristo el título de basileus («rey») que pertenecía al emperador, y preferían el de «Cristo» (Mesías) y el de «Señor». , Jesús.»
8Al oír esto, el pueblo y los magistrados de la ciudad se alborotaron.
9Pero después de recibir una fianza de Jasón y de los demás, les dejaron ir.
10Nuevas dificultades en Berea. Inmediatamente, por la noche, los hermanos enviaron hacia Berea 17:10 Esta salida no consiguió que cesara la persecución en Tesalónica, ver 1 Ts 2:14 . a Pablo y Silas. Ellos, al llegar allí, se fueron a la sinagoga de los Hch 13:5+ judíos.
11Éstos eran de un natural mejor que los de Tesalónica, y aceptaron la palabra de todo corazón. Diariamente Jn 5:39 examinaban las Escrituras para ver si las cosas eran así.
12Creyeron, pues, muchos de ellos y, entre los griegos, mujeres distinguidas y no pocos hombres.
13Pero cuando los judíos de Tesalónica se enteraron de que también en Berea había predicado Pablo la palabra de Dios, fueron Hch 14:2+ también allá, y agitaron y alborotaron a la gente.
14Los hermanos entonces hicieron marchar a toda prisa a Pablo hasta el mar; Silas y Timoteo se quedaron allí.
15Los que conducían a Pablo le llevaron hasta Atenas y se volvieron con una orden para Timoteo y Silas de que fueran adonde él lo antes posible 17:15 Lucas abrevia y simplifica. Timoteo parece haber acompañado a Pablo, puesto que Pablo volverá a enviarle de Atenas a Tesalónica, 1 Ts 3:1 . .
16Pablo en Atenas. Mientras Pablo les esperaba en Atenas, estaba interiormente indignado al ver la ciudad llena de ídolos 17:16 Atenas, centro espiritual del helenismo pagano, es a los ojos de Lucas un símbolo, como lo muestra el discurso de Pablo, único ejemplar conservado en los Hechos de su predicación a los gentiles, y único caso en que le vemos usar de la sabiduría profana para combatir al paganismo. .
17Discutía en la sinagoga Hch 13:5+ con los judíos y con los que adoraban a Dios; Hch 10:2+ y diariamente en el ágora con los que por allí se encontraban 17:17 Unica mención expresa en los Hechos de una predicación de este género (ver sin embargo Hch 14:7 ). .
18Trababan también conversación con él algunos filósofos epicúreos y estoicos 17:18 (a) Las dos principales escuelas filosóficas de entonces. . Unos decían: «¿Qué querrá decir este charlatán 17:18 (b) El término griego (del argot ateniense) significa propiamente «recoge-semillas». Designaba un ave granívora, una especie de cuervo. Se aplicaba al pordiosero que busca donde puede su alimento, y al charlatán empedernido que repite «como un loro» lugares comunes. ?» Y otros: «Parece ser un predicador de divinidades extranjeras 17:18 (c) Los mismos términos de la acusación lanzada contra Sócrates. .» Porque anunciaba a Jesús y la resurrección 17:18 (d) Ver v. Hch 17:32 . Toman la palabra «Resurrección» como nombre de una diosa (Anástasis) paredra de Jesús. .
19Le tomaron y le llevaron al Areópago 17:19 El nombre designa una colina situada al sur del ágora. También designa el consejo supremo de Atenas que en otro tiempo tenía allí sus sesiones. El texto puede entenderse de dos maneras: o los filósofos llevaron a Pablo «a (la colina del) Areópago», algo aparte, para oírle más cómodamente; o mejor, le llevaron «ante (el consejo del) Areópago». ; y le dijeron: «¿Podemos saber cuál es esa nueva doctrina que tú expones?
20Pues te oímos decir cosas extrañas y querríamos saber qué Hch 28:22 es lo que significan.»
21Todos los atenienses y los forasteros que allí residían en ninguna otra cosa pasaban el tiempo sino en decir u oír la última novedad.
22Pablo, de pie en medio del Areópago, dijo: Discurso de Pablo ante el Areópago 17:22 Tras un exordio de circunstancias, 22-23, Pablo desarrolla el anuncio del verdadero Dios contraponiéndolo a las concepciones paganas: 1°, Dios creó el universo; no es posible, pues, suponer que habite en un templo o que tenga necesidad del culto que se le rinde, 24-25; 2°, Dios creó al hombre y le rodeó de sus beneficios; es absurdo equipararlo a objetos materiales (las estatuas), 26-29. El discurso concluye con una llamada al arrepentimiento, en la perspectiva del juicio, 30-31. Hay cierta ironía anti-idolátrica en las dos partes del discurso. Pablo se inspira en los esquemas habituales de la propaganda monoteísta del Judaísmo helenista. Ver Hch 14:15-17 ; Sb 13-14; Rm 1:19-25 ; Ef 4:17-19 . . «Atenienses, veo que vosotros sois, por todos los conceptos, los más respetuosos de la divinidad.
23Pues al pasar y contemplar vuestros monumentos sagrados, he encontrado también un altar en el que estaba grabada esta inscripción: “Al Dios desconocido 17:23 No se han encontrado hasta ahora otros ejemplos de altares dedicados «al dios desconocido»; es posible que Pablo modifique por su propia cuenta una dedicación -bien atestiguada en Atenas y en otras partes- «A los dioses desconocidos». En todo caso Pablo da otro sentido a la dedicación: el sentido bíblico de la ignorancia de los paganos que no conocían a Dios, 1 Ts 4:5 ; 2 Ts 1:8 ; Ga 4:8 ; 1 Co 15:34 ; Ef 4:17-19 ; 1 P 1:14 ; Jr 10:25 ; Jb 18:21 ; Sb 13:1 ; Sb 14:22 . Y así puede disculparse del reproche de predicar a una divinidad extranjera. .” Pues bien, lo que adoráis sin conocer, eso os vengo yo a anunciar.
24«El Dios Is 42:5 ; Hch 14:15+ que hizo el mundo y todo lo que hay en él, que es Señor del cielo y de la tierra, no habita 1 R 8:27 ; Hch 7:48-50 en santuarios fabricados por mano de hombres;
25ni es servido por manos 2 M 14:35 ; Sal 50:12 humanas, como si de algo estuviera necesitado 17:25 Idea familiar al pensamiento griego y al Judaísmo helenista, que por lo demás corresponde a un viejo tema bíblico, ver 1 Cro 29:10 ; 2 M 14:35 ; Sal 50:9-13 ; Am 5:21 , etc. , el que a todos da la vida, el aliento Gn 2:7+ ; 2 M 7:23 y todas las cosas.
26Él creó, de un solo principio 17:26 (a) Var.: «de una sola sangre», «de una sola nación», «de una sola raza». , todo el linaje humano, para Gn 1:27s que habitase sobre toda la faz de la tierra fijando los tiempos determinados Gen 10; Dt 32:8 y los límites del lugar donde habían de habitar 17:26 (b) Los «tiempos determinados» evocan sobre todo las estaciones, cuya rotación regular garantiza a los hombres la subsistencia, Hch 14:17 ; ver Gn 1:14 ; Sb 7:18 ; Si 33:8 ; los «límites» del habitáculo de los hombres probablemente son los que dividían la tierra habitable de las aguas del abismo, Gn 1:9-10 ; Sal 104:9 ; Jb 38:8-11 ; Pr 8:28-29 ; ver Jr 5:22-24 ; Sal 74:17 . Según otra explicación, puede tratarse de los tiempos y las fronteras que Dios señaló a los diferentes pueblos, Gen 10; Dt 32:8 . De cualquier modo se trata del orden del universo, apto para llevar al conocimiento de Dios. ,
27con el fin de que buscasen la Dt 4:29 ; Is 55:6 divinidad 17:27 Var.: «a Dios» o «al Señor». , para ver si a tientas la buscaban Sal 145:18 ; Rm 1:19 y la hallaban; por más que no se encuentra lejos de cada uno de nosotros;
28pues en él vivimos, nos movemos y existimos, como han dicho algunos de vosotros 17:28 (a) Var.: «de vuestros poetas» o «de vuestros sabios». : “Porque somos también 2 P 1:4 ; Jn 1:12+ ; 2 Co 3:18 de su linaje 17:28 (b) Cita sacada de los Fenómenos de Arato, poeta originario de Cilicia (siglo III a. C. ). Cleanto el Estoico (siglo III) se expresa poco más o menos en los mismos términos. La predicación monoteísta judía aducía aquí el hecho de que el hombre había sido creado a imagen y semejanza de Dios, Gn 1:26-27 ; Sb 2:23 ; Si 17:1-8 , para hacer patente el absurdo del culto de los ídolos. .”
29«Si somos, pues, del linaje de Dios, no debemos pensar que la divinidad sea algo semejante al Hch 19:26 ; Rm 1:22-23 oro, la plata o la piedra, modelados por el arte y el ingenio humano 17:29 Pablo se inspira en un viejo tema de propaganda anti-idolátrica, ver Is 40:20+ . .
30«Dios, pues, Rm 3:25-26 pasando por alto los tiempos de la ignorancia, anuncia ahora a los hombres que todos y en todas partes deben convertirse, Lc 24:47 ; Hch 2:38+
31porque ha fijado el día en que va a juzgar al mundo según justicia 17:31 (a) Ver Sal 9:9 [ Sal 9:8 ]; Sal 96:13 ; Sal 98:9 . La perspectiva en que los apóstoles invitan al arrepentimiento es la del juicio, ver sobre todo Hch 10:42-43 ; 1 Ts 1:10 . , por el hombre que ha destinado, dando a todos una Hch 10:42+ garantía al resucitarlo de entre los muertos 17:31 (b) La resurrección de Cristo garantiza la fe en su misión de Juez y Salvador al fin de los tiempos, ver Rm 14:9 ; 2 Tm 2:1 ; 1 P 4:5 . .»
32Al oír la resurrección de los muertos, unos se burlaron y otros dijeron: «Sobre esto ya te oiremos otra Hch 24:25 vez 17:32 En el mundo griego, incluso entre los cristianos, la doctrina de la resurrección encontró muchas dificultades para vencer los naturales prejuicios: ver 1 Co 15:12 . Los sanedritas de Jerusalén condenaban y perseguían el mensaje cristiano; los areopagitas de Atenas se contentaron con reírse de él. El fracaso de Pablo en Atenas fue casi total. En lo sucesivo, su predicación rechazará los adornos de la sabiduría griega, 1 Co 2:1-5 . .»
33De este modo Pablo se marchó de entre ellos.
34Pero algunos hombres se adhirieron a él y creyeron, entre ellos Dionisio Areopagita 17:34 Los lectores de Lucas le conocían sin duda. La leyenda se ha adueñado de él, sobre todo después que un autor del siglo V (el «Seudo Dionisio») puso a nombre del Areopagita sus propios escritos místicos. También se le ha identificado con San Dionisio, primer Obispo de París (siglo III). , una mujer llamada Damaris y algunos otros con ellos.