Génesis 44
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1La copa de José en la talega de Benjamín. Entonces él dio esta orden a su mayordomo: «Llena de víveres las talegas de estos hombres, cuanto quepa en ellas, y pones el dinero de cada uno en la boca de su talega.
2Y mi copa, la copa de plata, la pones en la boca del saco del pequeño, además del dinero de su compra.» Y él hizo conforme a lo que había dicho José.
3En cuanto alumbró el día, se les despachó con sus asnos.
4Salieron de la ciudad y, no bien se habían alejado, cuando José dijo a su mayordomo: «Ponte en marcha y persigue a esos hombres, les das alcance y les dices: ¿Por qué habéis pagado mal por bien?
5¡Se trata nada menos que de lo que utiliza mi señor para beber, y también para sus adivinaciones 44:5 El movimiento o el sonido del agua al caer en la copa, o la forma que en ella tomaban algunas gotas de aceite, se interpretaban como señales. Este tipo de adivinación era conocido en el Oriente Antiguo. ! ¡Qué mal habéis obrado!»
6Él los alcanzó y les habló a este tenor.
7Ellos le dijeron: «¿Por qué habla mi señor de ese modo? ¡Lejos de tus siervos hacer semejante cosa!
8De modo que te hemos devuelto desde Canaán el dinero que encontramos en la boca de nuestras talegas, ¿e íbamos a robar ahora de casa de nuestro señor plata u oro?
9Aquél de tus siervos a quien se le encuentre, que muera; y también los demás nos haremos esclavos del señor.»
10Respondió: «Sea como decís: aquél a quien se le encuentre, será mi esclavo; pero los demás quedaréis disculpados.»
11Ellos se dieron prisa en bajar sus talegas a tierra y fueron abriendo cada cual la suya;
12él les registró empezando por el grande y acabando por el chico, y apareció la copa en la talega de Benjamín.
13Entonces rasgaron ellos sus túnicas y, cargando cada cual su burro, regresaron a la ciudad.
14Judá y sus hermanos entraron en casa de José, que todavía estaba allí, y cayeron rostro en tierra.
15José les dijo: «¿Qué habéis hecho? ¿Ignorabais que uno como yo tenía que adivinarlo sin falta?»
16Judá dijo: «¿Qué vamos a decir al señor, qué vamos a hablar, qué excusa vamos a dar? Dios ha hallado culpables a sus siervos 44:16 Esto no quiere decir que reconocieran un hurto que no había realizado, ni siquiera que pensaran en su antiguo crimen contra José; sino que aquella desgracia les parece venir de la cólera de Dios, y es prueba de que están en pecado. , y henos aquí como esclavos de nuestro señor, tanto nosotros como aquél en cuyo poder ha aparecido la copa.»
17Replicó: «¡Lejos de mí hacer eso! Aquél a quien se le ha hallado la copa, ése será mi esclavo, que los demás subiréis sin novedad donde vuestro padre.»
18Interviene Judá. Entonces se le acercó Judá y le dijo: «Con permiso, señor, tu siervo va a pronunciar una palabra a mi señor, y que no se encienda tu ira contra tu siervo, pues tú eres como el mismo faraón.
19Mi señor preguntó a sus siervos: “¿Tenéis padre o algún hermano?”
20Y nosotros dijimos a mi señor: “Sí, tenemos padre anciano, y un hijo pequeño de su ancianidad. Otro hermano de éste murió; sólo le ha quedado éste de su madre, y su padre le quiere.”
21Entonces tú dijiste a tus siervos: “Bajádmelo, que ponga mis ojos sobre él 44:21 Por parte de un magnate o de Dios es una señal de benevolencia, Jr 39:12 ; Jr 40:4 ; Sal 33:18 ; Sal 34:17 [ Sal 34:16 ]. .”
22Y dijimos a mi señor: “Imposible que el muchacho deje a su padre, pues si le dejara, éste moriría.”
23Pero dijiste a tus siervos: “Pues si no baja vuestro hermano menor con vosotros, no volveréis a verme la cara.”
24Así pues, cuando subimos nosotros donde mi padre, tu siervo, le expusimos las palabras de mi señor.
25Nuestro padre dijo: “Volved y compradnos algo de comer.”
26Dijimos: “No podemos bajar, a menos que nuestro hermano pequeño vaya con nosotros. En ese caso sí bajaríamos. Porque no podemos presentarnos a aquel hombre si no está con nosotros nuestro hermano el pequeño.”
27Mi padre, tu siervo, nos dijo: “Bien sabéis que mi mujer me dio a los dos:
28el uno se me marchó, y dije que seguramente habría Gn 37:33 sido despedazado, y no lo he vuelto a ver más hasta ahora.
29Y ahora os lleváis también a éste de mi presencia; si le ocurre alguna desgracia, haréis bajar mi ancianidad al Seol con amargura.”
30Ahora, pues, cuando yo llegue a donde mi padre, tu siervo, y el muchacho no esté con nosotros, teniendo como tiene el alma tan apegada a la suya,
31en cuanto vea que falta el muchacho morirá, y tus siervos habrán hecho bajar la ancianidad de nuestro padre, tu siervo, con tristeza al Seol.
32La verdad es que tu Gn 43:9 siervo ha traído al muchacho de junto a su padre bajo palabra de que: “Si no te lo traigo, quedaré en falta para con mi padre a perpetuidad.”
33Ahora, pues, que se quede tu siervo en vez del muchacho como esclavo de mi señor, y suba el muchacho con sus hermanos.
34Porque ¿cómo subo yo ahora a mi padre sin el muchacho conmigo? ¡No quiero ni ver la aflicción en que caerá mi padre!»