Ester 9
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›1El día triunfal de los Purim. Las órdenes del rey fueron ejecutadas en el mes doce, es decir, el mes de Adar, el día trece del mes, el mismo día en que los enemigos de los judíos esperaban aplastarlos; pero la situación cambió y fueron Est 4:17q ; Est 8:1+ ; Gn 22:17 los judíos los que aplastaron a sus enemigos.
2En todas las provincias del rey Asuero se reunieron los judíos en sus ciudades para poner la mano sobre cuantos habían intentado hacerles mal, sin que nadie les opusiera resistencia, porque el temor se había apoderado de todos los pueblos.
3Todos los jefes de las provincias, los sátrapas, los inspectores y los funcionarios del rey apoyaron a los judíos, porque todos temían a Mardoqueo,
4dada su influencia en el palacio real y dado que su fama se había extendido por todas las provincias. De hecho, su poder crecía de día en día.
5Los judíos pasaron a filo de espada a todos sus enemigos; fue un degüello, un exterminio: hicieron lo que quisieron con sus adversarios 9:5 Así como el relato de estas matanzas no es históricamente probable (ver la Introducción), tampoco debe entenderse como una exaltación y consagración del espíritu de venganza. La exageración caprichosa de las cifras y el énfasis del relato denuncian la intención del autor: ante todo, ha querido ilustrar el tema (muy bíblico) de la inversión de las situaciones en favor de los oprimidos, y lo hace conforme a la mentalidad antigua de que están animados los relatos de las guerras de Israel, y que se expresa por la ley del talión. .
6En la ciudadela de Susa los judíos mataron y exterminaron a quinientos hombres,
7y además a Parsandata, Dalfón, Aspata,
8Porata, Adalías, Andata,
9Parmasta, Arisay, Ariday y Yezata,
10los diez hijos de Amán, hijo de Hamdatá, Est 3:13 ; Est 9:15 ; Jdt 15:6-7 ; Jdt 15:11 enemigo de los judíos. Los mataron, pero no saquearon sus bienes.
11Aquel mismo día llevaron al rey la cifra de los que habían sido muertos en las ciudadela de Susa.
12Dijo el rey a la reina Ester: «En la ciudadela de Susa han matado y exterminado los judíos a quinientos hombres y a los diez hijos de Amán. ¿Qué habrán hecho en las restantes provincias del rey? ¿Qué deseas pedir ahora? Pues te será concedido. Se seguirá haciendo lo que tú desees.»
13Respondió Ester: «Si al rey le parece bien, que se conceda a los judíos de Susa que puedan actuar mañana según el edicto de hoy; en cuanto a los diez hijos de Amán, que sean colgados de la horca.»
14Ordenó el rey que se hiciera así; se promulgó la ley en Susa y los diez hijos de Amán fueron colgados.
15Los judíos de Susa se reunieron también el día catorce del mes de Adar y mataron en Susa a trescientos hombres, pero no saquearon sus bienes.
16Los judíos de las restantes provincias del rey se reunieron para defender, contra sus enemigos, sus vidas y su seguridad; mataron de entre sus adversarios a setenta y cinco mil 9:16 Griego: «quince mil». , pero no saquearon sus bienes.
17Ocurrió esto el día trece del mes de Adar y el día catorce descansaron, convirtiéndolo en un día de alegres festines.
18En cuanto a los judíos de Susa, que se habían reunido los días trece y catorce, descansaron el día quince, convirtiéndolo en un día de alegres festines 9:18 Los festines, que tanto realce tienen en el libro de Ester, serán la característica del día de los Purim, fiesta más popular que religiosa. .
19Por eso, los judíos diseminados en las ciudades no fortificadas celebran el día catorce Ap 11:10 ; Ne 8:10-12 del mes de Adar con alegres festines, como día de fiesta, y se intercambian regalos, (19a) mientras que los que habitan en las ciudades celebran su día de gozo y envían regalos a sus vecinos el día quince del mes de Adar .
20V. La fiesta de los Purim Institución oficial de la fiesta de los Purim. Mardoqueo consignó por escrito todas estas cosas y envió cartas a los judíos de todas las provincias del rey Asuero, tanto lejanos como próximos,
21ordenándoles que celebraran todos los años el día catorce y el día quince del mes de Adar,
22porque en tales días obtuvieron los judíos paz contra sus enemigos, y en este mes la aflicción se trocó en alegría y el llanto en festividad; que los convirtieran en días de alegres festines y mutuos regalos, y de donaciones a los pobres.
23Los judíos adoptaron esta costumbre, que ya habían comenzado a observar, y acerca de la cual les escribió Mardoqueo:
24«Amán, hijo de Hamdatá, de Agag, enemigo de todos los judíos, había proyectado exterminar a los judíos y echó el “Pur”, es decir, Est 3:7 la suerte, para su ruina y exterminio.
25Pero cuando se presentó al rey 9:25 Según griego. Hebr.: «Pero cuando ella (Ester) se presentó al rey, él dijo...» (la palabra siguiente es ininteligible). , para hacer ahorcar a Mardoqueo, su proyecto Est 6:5-13 se volvió contra él, y los males que había meditado contra los judíos cayeron sobre su cabeza, siendo ahorcados él y sus hijos.
26Por esta razón, estos días son llamados “Purim”, de la palabra “Pur”.» Asimismo, por todo lo relatado en esta carta, por lo que ellos mismos vieron y por lo que se les contó,
27hicieron los judíos de estos días una institución Est 8:12u ; Est 8:17 irrevocable para sí, para sus descendientes y para todos los que se pasaron a ellos 9:27 El carácter nacionalista del libro no excluye, pues, un cierto universalismo, manifestado en la admisión de los prosélitos. , conforme a este escrito y esta fecha, de año en año.
28Así, estos días de los Purim, conmemorados y celebrados de generación en generación, en todas las familias, en todas las provincias y en todas las ciudades, no desaparecerán de entre los judíos, ni su recuerdo se perderá entre sus descendientes.
29La reina Ester, hija de Abijail, y el judío Mardoqueo escribieron, con toda su autoridad, para dar fuerza de ley a esta segunda carta Est 9:23-26 de los Purim,
30y se enviaron cartas a todos los judíos de las ciento veintisiete provincias del rey Asuero, con palabras de paz y fidelidad,
31para ratificar en su fecha estos días de los Purim, tal como había sido ordenado por el judío Mardoqueo y la reina Ester, y tal como lo habían establecido para sí mismos y para sus descendientes, añadiendo lo tocante a los ayunos y lamentaciones 9:31 Estas últimas ordenanzas, inesperadas, se refieren sin duda a Est 4:16 : el ayuno ha merecido la liberación. -Desde Est 9:20 el texto parece bastante heterogéneo y conserva vestigios de documentos de origen diverso. .
32La orden de Ester fijó la institución de estos Purim, y quedó consignado en el libro.