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1 Reyes 2

Nueva Biblia de Jerusalén (1998)

1Testamento y muerte de David Cap. 2 Este «testamento», en el que David confía a Salomón la ejecución de sus venganzas personales refleja las ideas de esta época del AT sobre la venganza de sangre y sobre la eficacia persistente de las maldiciones, ver 1 R 2:8 . Los vv. 1 R 2:3-4 son una adición al antiguo relato en estilo deuteronómico. 1 R 2:4 yuxtapone dos referencias bíblicas. . Se acercaban los días de la muerte de David. Aconsejó a su hijo Salomón:

2«Yo Jos 23:14 ; Dt 17:18-20 emprendo el camino de todos. Ten valor y sé hombre.

3Guarda lo que Yahvé tu Dios manda guardar, siguiendo sus caminos, observando sus preceptos, órdenes, sentencias e instrucciones, según está escrito en la ley de Moisés. Así tendrás éxito en cuanto emprendas, según Dt 29:8 [ Dt 29:9 ] todo lo que te aconsejo.

4Así Yahvé cumplirá la promesa que hizo 2 S 7:11-16 diciendo: “(Si tus hijos guardan su senda, caminado fielmente en mi presencia, con todo su corazón y toda su alma) no te faltará uno de los tuyos sobre el trono de Israel.”

5«Tú sabes bien lo que me hizo Joab, hijo de Sarvia, lo que hizo a los dos jefes de los 2 S 3:27 ; 2 S 20:10 ejércitos de Israel: a Abner, hijo de Ner, y a Amasá, hijo de Yéter: los asesinó, derramando en tiempo de paz sangre de guerra; ha manchado de sangre inocente la faja de mi cintura y la sandalia de mis pies 2:5 Texto según las versiones; hebr. «manchando con sangre de guerra la faja de su cintura y las sandalias de sus pies». -Los crímenes de Joab han manchado el honor militar de David, a quien se pudo acusar de ser su instigador, 2 S 16:7 . Pesa, pues, sobre el rey y sus descendientes una venganza de sangre, que sólo puede extinguirse hiriendo al verdadero culpable. .

6Haz lo que tu prudencia te dicte, pero no permitas que sus canas desciendan en Nm 16:33+ paz al Seol.

7En cambio, a los hijos de Barcilay de Galaad los tratarás con magnanimidad. Los contarás entre los que comen a tu mesa, porque también ellos 2 S 17:27s ; 2 S 19:32s [ 2 S 19:31 ] se portaron como parientes míos cuando yo huía de tu hermano Absalón.

8Ahí 2 S 16:5s tienes a Semeí, hijo de Guerá, el benjaminita de Bajurín, que me lanzó atroces maldiciones el día en que yo iba a Majanáin; pero bajó a mi encuentro al Jordán y 2 S 19:19s [ 2 S 19:18 ] entonces le juré por Yahvé: “No te mataré a espada” 2:8 La maldición de Semeí pesará sobre los descendientes de David, porque la maldición (como la bendición) es eficaz. Para anularla, hay que volverla contra su autor ( 1 R 2:44-45 ). A David se lo ha impedido su juramento, pero éste no obliga a Salomón. .

9Pero tú 2:9 «Pero tú» Vulg.; «ahora» hebr. no lo dejes impune; eres hombre avisado y sabrás qué hacer con él para que sus canas bajen en sangre al Seol.»

10David reposó con sus antepasados y lo sepultaron 2 S 5:9+ en la Ciudad de David.

11David | 1 Cro 29:26-27 reinó sobre Israel cuarenta años; en Hebrón reinó siete años y en Jerusalén treinta y tres.

12Salomón se sentó en el trono de David su padre y el reino quedó establecido sólidamente en su mano.

13Muerte de Adonías. Adonías, hijo de Jaguit, fue donde Betsabé, madre de Salomón. Ella le preguntó: «¿En son de paz?» Respondió: «Paz.»

14Y añadió: «Tengo algo que decirte.» Ella dijo: «Dilo.»

15Respondió: «Tú sabes que el poder real me pertenecía 2:15 Como a primogénito. y que todos los israelitas tenían puestos los ojos en mí para hacerme rey; pero el poder real me dio la espalda y fue a parar Gn 4:5+ a mi hermano, pues Yahvé lo tenía destinado para él.

16Ahora pues, tengo un único ruego que hacerte y no me apartes la cara. Ella le dijo: «Habla.»

17Él dijo: «Habla, por favor, al rey Salomón, que a ti no te volverá la cara. Que me dé por mujer a Abisag, la sunamita.»

18Betsabé contestó: «Está bien. Hablaré al rey en favor tuyo.»

19Betsabé entró donde el rey Salomón para interceder en favor de Adonías. El rey se levantó a su encuentro, hizo una inclinación ante ella, y tomó luego asiento en su trono. Dispuso un trono para la madre del rey, que tomó asiento a su derecha 2:19 Estos honores contrastarán con el humilde recibimiento que David dispensó a Betsabé, 1 R 1:16 , 1 R 1:31 . Salomón no testifica solamente un respeto filial. La «madre del rey» tenía un rango oficial y poderes que sobrepasaban los que una madre tiene sobre su hijo. Llevaba el título de guebirá, la «Gran Dama». .

20Ella dijo: «Tengo sólo un pequeño ruego que hacerte, no me vuelvas la cara.» El rey contestó: «Expón tu ruego, madre, que no te volveré la cara.»

21Ella continuó: «Que Abisag, la sunamita, sea entregada por mujer a tu hermano Adonías.»

22El rey Salomón replicó a su madre: «¿Por qué pides tú a Abisag, la sunamita, para Adonías? Pide también para él el poder real 2:22 Poseer a una de las mujeres del rey muerto o destituido, confiere un título a la sucesión, ver 2 S 3:7 ; 2 S 16:22 . -«tiene de su parte al sacerdote Abiatar» versiones; «(pide también para él...) y para Abiatar y para Joab» hebr. , pues, además de ser mi hermano mayor, ya tiene de su parte al sacerdote Abiatar y a Joab, hijo de Sarvia.»

23El rey Salomón juró entonces por Yahvé: «Así me castigue Rt 1:17+ Yahvé una y mil veces, si al decir tal cosa no se ha jugado Adonías la vida.

24¡Vive Yahvé, quien me ha entronizado 2 S 7:11-16 y consolidado sobre el trono de David mi padre, y me ha dado una dinastía, tal como había prometido, que Adonías será hoy hombre muerto!»

25El rey Salomón envió a Benaías, hijo de Joadá, que cargó sobre él y lo mató.

26Suerte de Abiatar y de Joab. En cuanto al sacerdote Abiatar, el rey le dijo: Jr 1:1 «¡A Anatot 2:26 Ciudad levítica cerca de Jerusalén. , ve a tus tierras! ¡Eres reo de muerte! Aunque, en esta ocasión, no voy a matarte, en atención a que llevabas el arca de mi Señor Yahvé en presencia de mi padre David y que compartiste todas las tribulaciones de mi padre.»

27Salomón destituyó a Abiatar de 1 S 2:30-36 su función como sacerdote de Yahvé, cumpliendo así la palabra que Yahvé había sentenciado contra la casa de Elí en Siló.

28El rumor de lo sucedido llegó a Joab, quien había tomado partido por Adonías —aunque no por Absalón—. Joab huyó entonces a la Tienda de Yahvé y se agarró Ex 27:2+ ; 1 R 1:50 a los cuernos del altar.

29Comunicaron al rey Salomón: «Joab ha huido a la Tienda de Yahvé y allí está, al lado del altar.» Salomón envió 2:29 El hebr. ha saltado de este «Salomón envió», al segundo «Salomón envió». El texto está conservado por el griego. a decir a Joab: «¿Qué te sucede, que has huido al altar?» Joab respondió: «He tenido miedo de ti y he huido a Yahvé.» Salomón envió a Benaías, hijo de Joadá, con esta orden: «Ve, carga contra él.»

30Benaías entró en la Tienda de Yahvé y le dijo: «Así dice el Ex 21:14 rey: “Sal”.» Respondió: «No, aquí moriré 2:30 Benaías ha tratado de aplicar el procedimiento de Ex 21:14 , que corresponde exactamente al caso de Joab: «Al que se atreva a matar a su prójimo con alevosía, hasta de mi altar lo arrancarás para matarlo», pero Joab quiere echar sobre Salomón la odiosidad de una profanación del lugar santo. .» Benaías llevó respuesta al rey: «Así ha hablado Joab y así le he respondido.»

31El rey le dijo: «Haz como él ha dicho. ¡Carga 1 R 2:5+ contra él y entiérralo! Así apartarás de mí y de la casa de mi padre la sangre inocente, derramada por Joab.

32¡Que Yahvé haga recaer su sangre sobre su cabeza por haber cargado contra dos hombres más justos y mejores que él, asesinándolos con la espada, —sin que mi padre David supiera nada de ello—: a Abner, hijo de Ner, jefe del ejército de Israel, y a Amasá, hijo de Yéter, jefe del ejército de Judá.

33¡Que la sangre de ellos recaiga sobre la cabeza de Joab y la de su descendencia para siempre! ¡Para David, su descendencia, su casa y su trono, haya paz perpetua de parte de Yahvé!»

34Benaías, hijo de Joadá, subió, cargó contra Joab y lo mató. Luego lo enterraron en su casa, en el desierto.

35En su lugar, el rey puso al frente del ejército a Benaías, hijo de Joadá, y en lugar de Abiatar, puso a Sadoc, el sacerdote.

36Muerte de Semeí 2:36 Salomón impone a Semeí, bajo pena de muerte, el residir en Jerusalén y le obliga con juramento. Como Semeí resulta perjuro, se le ejecuta «justamente». Pero Salomón revela, 1 R 2:44 , que el motivo real es la maldición antaño pronunciada contra David. . El rey envió a llamar a Semeí y le dijo: «Hazte una casa en Jerusalén y vive en ella. No saldrás de allí ni a un lado ni a otro.

37Ten por cierto que el día en que salgas y cruces el torrente Cedrón, morirás y tu sangre caerá sobre tu cabeza.»

38Semeí dijo al rey: «Está bien lo que dices. Tu siervo hará como el rey mi señor ha dicho.» Semeí permaneció en Jerusalén por mucho tiempo.

39Pero al cabo de tres años, dos siervos de Semeí 1 S 21:11 [ 1 S 21:10 ]; 1 S 27:2s huyeron a donde Aquis, hijo de Maacá, rey de Gat. Se lo comunicaron a Semeí: «Tus siervos están en Gat.»

40Semeí se alzó, aparejó su asno y marchó a Gat, donde Aquis, en busca de sus siervos. Fue y se trajo de Gat a sus siervos.

41Informaron a Salomón: «Semeí ha ido de Jerusalén a Gat y ha traído a sus siervos.»

42El rey envió a llamar a Semeí y le dijo: «¿No te hice jurar por Yahvé y te advertí: “El día en que salgas para ir a dondequiera que sea ten por cierto que morirás y tú asentiste a lo que escuchabas?”.

43¿Por qué no has guardado el juramento pronunciado ante Yahvé y la orden que te impuse?»

44El rey añadió: «Tú sabes todo el mal —bien lo recuerdas— que hiciste a David mi padre. ¡Que Yahvé haga recaer toda tu maldad sobre tu cabeza!

45Pero ¡el rey Salomón sea bendito y el trono de David se mantenga firme por siempre ante Yahvé!»

46El rey dió instrucciones a Benaías, hijo de Joadá, que salió y cargó contra él hasta que murió. El poder real quedó entonces consolidado en manos de Salomón.

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