1 Reyes 11
Nueva Biblia de Jerusalén (1998) ›14. LAS SOMBRAS DEL REINO Las mujeres de Salomón. El Dt 17:17 ; Si 47:19 rey Salomón amó a muchas mujeres extranjeras, además de la hija del faraón: moabitas, amonitas, edomitas, sidonias e hititas,
2de los pueblos de los que había dicho Yahvé a los israelitas: «No os unáis a ellas y ellas a vosotros, pues seguro que arrastrarán vuestro corazón tras sus Dt 7:3-4 dioses». Pero Salomón se unía a ellas por amor;
3tuvo setecientas mujeres con rango de princesas y trescientas 2 Cro 11:23—12:1 concubinas 11:3 El hebr. añade: «y sus mujeres inclinaron su corazón», duplicado de 1 R 11:4 ; falta en el griego. .
4Al tiempo de su ancianidad, las mujeres de Salomón desviaron su corazón tras otros dioses, y su corazón no fue por entero de Yahvé su Dios, como el corazón de David, su padre.
5Salomón marchaba tras Astarté, Jc 2:13+ diosa de los sidonios, y tras Milcón, abominación de los amonitas.
6Salomón hizo lo malo a los ojos de Yahvé, y no se mantuvo del todo al lado de Yahvé, como David su padre.
7Por entonces Salomón edificó un altar a Camós, abominación de Moab, sobre el monte que está frente a Jerusalén, y a Milcón, abominación de los amonitas 11:7 «Milcón» griego; «Mólec» hebr. -Milcón es el dios nacional de los amonitas, Jr 49:1-3 ; 2 S 12:30 (griego); Camós, el de los moabitas, Nm 21:29 ; Jr 48:46 . .
8Lo mismo hizo con todas sus mujeres extranjeras que quemaban incienso y sacrificaban a sus dioses.
9Yahvé se enojó contra Salomón por haber desviado su corazón de Yahvé, Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces,
10y le había dado instrucciones sobre esta cuestión: que no marchara en pos de otros dioses. Pero no guardó lo que Yahvé le había ordenado.
11Yahvé dijo a Salomón: «Por haber actuado así y no haber guardado mi alianza y las leyes que te ordené, voy a arrancar el reino de tus manos y lo daré a un siervo tuyo.
12Pero no lo haré en vida tuya, en atención a David tu padre. Lo arrancaré de mano de tu hijo.
13Tampoco arrancaré todo el reino; daré una tribu a tu hijo, en atención a David, mi siervo, y a Jerusalén que he elegido 11:13 Los matrimonios con extranjeras servían a la política de Salomón; los santuarios paganos se destinaban a sus mujeres y a los comerciantes. Pero estos contactos ponían en peligro la pureza del yahvismo, y el autor interpreta los hechos con el espíritu y estilo del Dt.; infidelidad religiosa que Dios castiga suscitando enemigos en el exterior, 1 R 11:14s , y en el interior, 1 R 11:26s . .»
14Adversarios de Salomón. Yahvé suscitó a Salomón un adversario, Hadad el edomita, de la estirpe real de Edom.
15Cuando 2 S 8:13-14 David derrotó a Edom, Joab, jefe del ejército, subió a dar sepultura a los muertos y mató a todos los varones de Edom,
16pues Joab y todo Israel permanecieron allí seis meses hasta que exterminaron a todos los varones de Edom.
17Pero Hadad huyó en dirección a Egipto, junto con algunos hombres edomitas de entre los servidores de su padre. Hadad era entonces un muchacho joven.
18Partieron de Madián y llegaron a Farán, tomaron consigo hombres de Farán y llegaron a Egipto, ante el faraón, rey de Egipto, quien le dio casa, le prometió sustento y le concedió tierras.
19Hadad encontró gran favor a los ojos del faraón, que le dió como mujer a la hermana de su mujer, la hermana de la Gran Dama Tajfenés 11:19 Tajfenés no es nombre propio, sino título egipcio: «la esposa del rey» cuyo sentido aproximado lo da el título hebr. «la Gran Dama», título que designa a la reina madre, ver 1 R 15:13+ . .
20La hermana de Tajfenés le dio a luz su hijo, Guenubat. Tajfenés lo crió 11:20 «crió» griego; «destetó» hebr. en la casa del faraón, y Guenubat vivió en la casa del faraón con los hijos del faraón.
21Cuando Hadad se enteró de que David había reposado con sus antepasados y que Joab, jefe del ejército, había muerto, Hadad dijo al faraón: «Dame la despedida para que pueda regresar a mi tierra.»
22El faraón le dijo: «¿Qué te falta aquí a mi lado para que trates de ir a tu tierra?» Él respondió: «Nada, pero dame la despedida.» (25b) Hadad regresó a su tierra. El mal hecho por Hadad consistió en rechazar la autoridad de Israel y reinar en Edom.
23Dios le suscitó otro adversario, Rezón hijo de Elyadá, que había huido de su señor 2 S 8:3 ; 2 S 10:16s Hadadézer, rey de Sobá:
24se le unieron algunos hombres y se hizo jefe de banda (en el tiempo en que David los mató). Fueron a Damasco, se instalaron allí y establecieron un reino en Damasco.
25(25a) Fue un adversario de Israel durante toda la vida de Salomón 11:25 Restablecemos según griego el orden de los vv., trastornado por la inserción de los datos sobre Rezón. -Este establecimiento del reino de Damasco, que había estado sometido a David, 2 S 8:6 , preparaba un temible enemigo para Israel. .
26Revuelta de Jeroboán. Jeroboán era hijo de Nebat, efrainita de Seredá; su madre, una mujer viuda, se llamaba Seruá. Estaba al servicio de Salomón, pero alzó la mano contra el rey.
27Las circunstancias de su alzamiento contra el rey fueron éstas: Salomón 1 R 9:15 construía el Miló, con objeto de cerrar la brecha de la ciudad de David, su 2 S 5:6+ padre.
28El hombre aquel, Jeroboán, era un líder valeroso. Salomón observó que el joven era un trabajador experto y le puso al frente de toda la leva de la Casa de José.
29Sucedió entonces que Jeroboán salía de Jerusalén y el profeta Ajías 1 S 1:3 de Siló le salió al encuentro cubierto con un manto nuevo. Estando los dos solos en campo abierto,
30Ajías tomó el manto nuevo que llevaba puesto, lo rasgó en doce jirones 11:30 Las acciones simbólicas de los profetas son gestos no sólo expresivos, sino ya eficaces, ver Jr 18+. Los diez girones atribuidos a Jeroboán son las diez tribus del Norte (ver 2 S 19:44 [ 2 S 19:43 ]); quedan dos girones, pero no representan más que a una tribu que se deja al sucesor de Salomón: la de Judá, que había absorbido a Simeón, Jos 19:1 .
31y dijo a Jeroboán: «Toma diez jirones para ti, porque así dice Yahvé, Dios de Israel: Rasgaré el reino de manos de Salomón y te daré diez tribus.
32La otra tribu será para él, en atención a mi siervo David y a Jerusalén, la ciudad que me elegí entre todas las tribus de Israel;
33porque me ha abandonado y se ha postrado ante Astarté, diosa de los sidonios, ante Camós, dios de Moab, y ante Milcón, dios de los amonitas, y no ha seguido mis caminos 11:33 Los verbos en singular con las versiones. , haciendo lo que es justo a mis ojos, ni mis decretos ni mis sentencias como su padre David.
34Pero no tomaré todo el reino de su mano; lo mantendré como príncipe todos los días de su vida en atención a David mi siervo, a quien elegí y quien guardó mis mandatos y mis decretos.
35Pero tomaré el reino de mano de su hijo y te lo daré, las diez tribus;
36daré a su hijo una tribu para que a David mi siervo le quede siempre una 2 S 21:17 ; 1 R 15:4 ; 2 R 8:19 lámpara 11:36 Imagen de la permanencia de un linaje. en mi presencia en Jerusalén, la ciudad que me elegí para poner allí mi Nombre.
37A ti, te tomaré y reinarás sobre cuanto desees. Serás rey de Israel.
38Si escuchas todo cuanto yo te ordene, y andas por mi camino, y haces lo recto a mis ojos guardando mis decretos y mis mandamientos como hizo David mi siervo, yo estaré contigo y te daré una dinastía estable como se la di a David. (Te entrego Israel
39y humillaré el linaje de David por esta causa. Pero no para siempre).»
40Salomón intentó matar a Jeroboán, pero Jeroboán emprendió la huida a Egipto, 1 R 14:25 junto a Sosac, rey de Egipto, y permaneció en Egipto hasta la muerte de Salomón.
41Muerte | 2 Cro 9:29-31 de Salomón. El resto de los hechos de Salomón, todo cuanto hizo y su sabiduría, ¿no está escrito en el libro de los hechos de Salomón 11:41 Este libro, perdido, parece haber sido una de las fuentes antiguas de 1 R 3-11. ?
42El tiempo que Salomón reinó en Jerusalén sobre todo Israel fue de cuarenta años.
43Salomón pasó a reposar con sus antepasados y lo enterraron en la ciudad de su padre David. Su hijo Roboán reinó en su lugar.