Salmos 120
Sagrada Biblia (Jünemann) ›1(Salmo 119) Contra los maldicientes. (Cantar de las gradas) —Al Señor, al ser yo atribulado, clamé y escuchóme.
2Señor, libra a mi alma de labios injustos y de lengua dolosa—
3«¿Qué se te habrá de dar y qué añadírsete a una lengua dolosa a. ¿Cómo no te castigará Dios y volverá a castigar por tu lengua falaz? ?»
4Las saetas del poderoso agudas con los carbones, los desoladores b. Esas, es decir: rayos y fulminaciones, se te darán. .
5¡Ay de mí, que mi peregrinación se ha prolongado! heme empabellonado con los pabellones de Cedar c. Lugar conocido de abominaciones. .
6Mucho ha peregrinado mi alma, con los que odian la paz.
7Era yo pacífico; cuando les hablaba, guerreaban contra mí sin causa.