Salmos 79
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Salmo 79 (78) *79 Lamentación y súplica comunitaria. La destrucción del templo de Jerusalén y el exterminio del pueblo provocan angustiosos interrogantes, a la vez que incitan a una doble petición: que Dios muestre su ternura al pueblo y reserve su ira para el enemigo. ¿Hasta cuándo, Señor? (1) Salmo de Asaf. Dios mío, los gentiles han entrado en tu heredad, | han profanado tu santo templo, | han reducido Jerusalén a ruinas.
2Echaron los cadáveres de tus siervos | en pasto a las aves del cielo, | y la carne de tus fieles a las fieras de la tierra.
3Derramaron su sangre como agua | en torno a Jerusalén, | y nadie la enterraba.
4Fuimos el escarnio de nuestros vecinos, | la irrisión y la burla de los que nos rodean.
5¿Hasta cuándo, Señor? | ¿Vas a estar siempre enojado? | ¿Arderá como fuego tu cólera?
6Derrama tu furor sobre los gentiles que no te reconocen | y sobre los reinos que no invocan tu nombre,
7porque han devorado a Jacob | y han asolado su mansión.
8No recuerdes contra nosotros las culpas de nuestros padres; | que tu compasión nos alcance pronto, | pues estamos agotados.
9Socórrenos, Dios, Salvador nuestro, | por el honor de tu nombre; | líbranos y perdona nuestros pecados | a causa de tu nombre.
10¿Por qué han de decir los gentiles: | «Dónde está su Dios»? | Que a nuestra vista conozcan los gentiles la venganza | de la sangre de tus siervos derramada.
11Llegue a tu presencia el gemido del cautivo: | con tu brazo poderoso, salva a los condenados a muerte.
12¡Devuelve siete veces más a nuestros vecinos | la afrenta con que te afrentaron, Señor!
13Mientras, nosotros, pueblo tuyo, ovejas de tu rebaño, | te daremos gracias siempre, | cantaremos tus alabanzas de generación en generación.