Salmos 39
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Salmo 39 (38) *39 Lamentación y súplica individual. Fragilidad y caducidad son la raíz de las limitaciones humanas, entre las que se cuentan el pecado y la muerte. Si el hombre es fugaz como un soplo, ¿por qué se ocupa Dios de él?. Caducidad de la vida (1) Al Director. A Yedutún. Salmo de David. (2) Yo me dije: «Vigilaré mi proceder, | para no pecar con mi lengua; | pondré una mordaza a mi boca | mientras el impío esté presente».
2(3) Guardé silencio resignado, | enmudecí sin provecho; | pero mi herida empeoró.
3(4) Y el corazón me ardía por dentro; | pensándolo me requemaba, | hasta que solté la lengua:
4(5) «Señor, dame a conocer mi fin | y cuál es la medida de mis años, | para que comprenda lo caduco que soy».
5(6) Me concediste un palmo de vida, | mis días son nada ante ti; | el hombre no dura más que un soplo, (Pausa)
6(7) el hombre pasa como una sombra, | por un soplo se afana, | atesora sin saber para quién.
7(8) Y ahora, Señor, ¿qué esperanza me queda? | Tú eres mi confianza.
8(9) Líbrame de mis inquietudes, | no me hagas la burla de los necios.
9(10) Enmudezco, no abro la boca, | porque eres tú quien lo ha hecho.
10(11) Aparta de mí tus golpes, | que el ímpetu de tu mano me acaba.
11(12) Escarmientas al hombre castigando su culpa; | como una polilla roes sus tesoros; | el hombre no es más que un soplo. (Pausa)
12(13) Escucha, Señor, mi oración, | haz caso de mis gritos, | no seas sordo a mi llanto; | porque yo soy huésped tuyo, | forastero como todos mis padres.
13(14) Aplácate, dame respiro, | antes de que pase y no exista.