Salmos 144
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Salmo 144 (143) *144 Salmo real y súplica comunitaria. El cielo nuevo y la tierra nueva nos llevan más allá del salmo (véase Apo 21:1-4 ; 2Pe 3:13 ; Rom 8:19-23 ). Las bienaventuranzas paradójicas del evangelio contrastan también con la del salmo. Nada se quita, sino que se sublima. Oración por la victoria y la prosperidad (1) De David. Bendito el Señor, mi Roca, | que adiestra mis manos para el combate, | mis dedos para la pelea;
2mi bienhechor, mi alcázar, | baluarte donde me pongo a salvo, | mi escudo y refugio, | que me somete los pueblos.
3Señor, ¿qué es el hombre | para que te fijes en él? | ¿Qué los hijos de Adán | para que pienses en ellos?
4El hombre es igual que un soplo; | sus días, una sombra que pasa.
5Señor, inclina tu cielo y desciende; | toca los montes, y echarán humo;
6fulmina el rayo y dispérsalos; | dispara tus saetas y desbarátalos.
7Extiende la mano desde arriba: | defiéndeme, líbrame | de las aguas caudalosas, | de la mano de los extranjeros,
8cuya boca dice falsedades, | cuya diestra jura en falso.
9Dios mío, te cantaré un cántico nuevo, | tocaré para ti el arpa de diez cuerdas:
10para ti que das la victoria a los reyes, | y salvas a David, tu siervo, de la espada maligna.
11Defiéndeme y líbrame de la mano de los extranjeros, | cuya boca dice falsedades, | cuya diestra jura en falso.
12Sean nuestros hijos un plantío, | crecidos desde su adolescencia; | nuestras hijas sean columnas talladas, | estructura de un templo;
13que nuestros silos estén repletos | de frutos de toda especie; | que nuestros rebaños a millares | se multipliquen en las praderas,
14y nuestros bueyes vengan cargados; | que no haya brechas ni aberturas, | ni alarma en nuestras plazas.
15Dichoso el pueblo que esto tiene, | dichoso el pueblo cuyo Dios es el Señor.