Salmos 105
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Salmo 105 (104) *105 Himno a Dios salvador. La historia santa es un camino hacia el cumplimento de la palabra/promesa de Dios. La promesa continúa vigente (véase Rom 9:6 ). Pablo clarifica a quién se hizo la promesa: a «tu descendencia» en singular (véase Gál 3:16 s, Gál 3:26-29 ; Rom 4:16 ). Alabanza al Señor de la historia (1) Dad gracias al Señor, invocad su nombre, | dad a conocer sus hazañas a los pueblos.
2Cantadle al son de instrumentos, | hablad de sus maravillas,
3gloriaos de su nombre santo, | que se alegren los que buscan al Señor.
4Recurrid al Señor y a su poder, | buscad continuamente su rostro.
5Recordad las maravillas que hizo, | sus prodigios, las sentencias de su boca.
6¡Estirpe de Abrahán, su siervo; | hijos de Jacob, su elegido!
7El Señor es nuestro Dios, | él gobierna toda la tierra.
8Se acuerda de su alianza eternamente, | de la palabra dada, por mil generaciones;
9de la alianza sellada con Abrahán, | del juramento hecho a Isaac.
10Confirmado como ley para Jacob, | como alianza eterna para Israel:
11«A ti te daré el país cananeo, | como lote de vuestra heredad».
12Cuando eran unos pocos mortales, | contados, y forasteros en el país,
13cuando erraban de pueblo en pueblo, | de un reino a otra nación,
14a nadie permitió que los molestase, | y por ellos castigó a reyes:
15«No toquéis a mis ungidos, | no hagáis mal a mis profetas».
16Llamó al hambre sobre aquella tierra: | cortando el sustento de pan;
17por delante había enviado a un hombre, | a José, vendido como esclavo;
18le trabaron los pies con grillos, | le metieron el cuello en la argolla,
19hasta que se cumplió su predicción, | y la palabra del Señor lo acreditó.
20El rey lo mandó desatar, | el Señor de pueblos le abrió la prisión,
21lo nombró administrador de su casa, | señor de todas sus posesiones,
22para que a su gusto instruyera a los príncipes | y enseñase sabiduría a los ancianos.
23Entonces Israel entró en Egipto, | Jacob se hospedó en la tierra de Cam.
24Dios hizo a su pueblo muy fecundo, | más poderoso que sus enemigos.
25A estos les cambió el corazón | para que odiasen a su pueblo | y usaran malas artes con sus siervos.
26Pero envió a Moisés, su siervo, | y a Aarón, su escogido,
27que hicieron contra ellos sus signos, | prodigios en la tierra de Cam.
28Envió la oscuridad, y oscureció, | pero ellos resistieron a sus palabras;
29convirtió sus aguas en sangre, | y dio muerte a sus peces;
30su tierra pululaba de ranas, | hasta en la alcoba del rey.
31Ordenó que vinieran tábanos | y mosquitos por todo el territorio;
32les dio en vez de lluvia granizo, | llamas de fuego por su tierra;
33e hirió higueras y viñas, | tronchó los árboles del país.
34Ordenó que viniera la langosta, | saltamontes innumerables,
35que roían la hierba de su tierra, | y devoraron los frutos de sus campos.
36Hirió de muerte a los primogénitos del país, | primicias de su virilidad.
37Sacó a su pueblo cargado de oro y plata, | entre sus tribus nadie enfermaba;
38los egipcios se alegraban de su marcha, | porque los había sobrecogido el terror.
39Tendió una nube que los cubriese, | y un fuego que los alumbrase de noche.
40Lo pidieron, y envió codornices, | los sació con pan del cielo;
41hendió la peña, y brotaron las aguas, | que corrieron en ríos por el desierto.
42Porque se acordaba de la palabra sagrada, | que había dado a su siervo Abrahán.
43Sacó a su pueblo con alegría, | a sus escogidos con gritos de triunfo.
44Les asignó las tierras de los gentiles, | y poseyeron las haciendas de las naciones:
45para que guarden sus decretos, | y cumplan su ley.